Comer con los dedos

0
288

Las mejores naranjas que he comido en mi vida son las que mi abuela me daba para merendar, sin mondar, simplemente partidas por la mitad. A sorbos y a mordiscos me comía yo aquella fruta dulce y jugosa mientras correteaba por los campos tranquilos de mi niñez. Lo recuerdo con cariño y con la nostalgia y son señal inequívoca de que todos hemos disfrutado, más de una vez, comiendo con los dedos no sólo el marisco sino incluso la lechuga de la ensalada.Sin embargo, tanto el comportamiento en sociedad como las meras razones de limpieza e higiene, aconsejan seguir habitualmente las siguientes pautas:

Se pueden comer con los dedos:
El pan. Se debe arrancar y comer con los dedos.
Los espárragos. Aunque algunos manuales de protocolo expresan claramente una opinión absolutamente contraria.
En un cóctel o aperitivo: aceitunas, canapés, tacos de queso, etc.
Fruta pequeña: uva, cereza, etc.
Turrón y polvorones.
Los típicos calçots de la zona de Tarragona.
Frutos secos.
Castañas.
Bombones.

No se pueden comer con los dedos:
La mayor parte de los alimentos que servimos en nuestras mesas tienen que comerse sin ensuciarse los dedos. A pesar de que en casa nos permitimos tomar con los dedos las chuletas, las alitas de pollo, etc, no lo podemos hacer en un restaurante o en cualquier entorno mínimamente educado. Por lo tanto, utilizaremos los cubiertos, cubiertos especiales si es necesario, para comer los siguientes alimentos:

Caracoles: existen unas pinzas especiales para sujetarlos y un pincho para extraerlos del caparazón.
Pollo. Muchas personas pregonan que está permitido comer esta carne con los dedos, pero es por pura conveniencia. No es correcto, sobre todo porque las servilletas quedarán inservibles.
Marisco: según el tipo, podemos utilizar los cubiertos habituales de pescado (gambas, cigalas, langostinos) o especiales (bocas, centollos) para romper la cáscara y extraer la carne con un cubierto especial (pala por un extremo, pincho por el otro)
Cualquier carne que tenga muchos huesos. Si somos diestros, con los cubiertos podremos separar perfectamente la parte comestible de la que no lo es.
Fruta fresca. Si no estamos acostumbrados, pongámonos manos a la obra. Una naranja, una manzana, una pera, necesitan cierta destreza para que no se nos vayan disparadas al otro extremo de la mesa. El tenedor sirve para sujetarlas y con el cuchillo separamos la piel. El kiwi se puede partir por la mitad y tomarlo con una cucharita.
Mojar el pan

A pesar de que, a veces, es difícil resistir la tentación, no deberíamos mojar pan en ninguna salsa. Menos aceptable es pinchar el pan con un tenedor y rebañar el plato, creyéndonos sumamente finos. Sólo se puede mojar pan en un huevo frito o en un huevo pasado por agua. En ambos casos, éste se coge con los dedos.

Una de las bases de la convivencia es el respeto por los demás y, en la mesa, esto significa, también pulcritud. Es fácil comprender, por lo tanto, que el manejo hábil de todo tipo de utensilios nos facilitará la vida y nos ayudará a mantenernos limpios a lo largo de toda la comida. Nuestra imagen lo agradecerá.
Por Teresa Baró, Asesora de comunicación personal.

Leave a Reply