Superar una ruptura de pareja puede resultar traumática. La tristeza, la apatía, los cambios de conducta serán las pautas que marcarán esta transición. Pero no te dejes vencer por la depresión. Con un poco de paciencia y siguiendo nuestros consejos, volverás a sonreír a la vida antes de que te des cuenta.

Acabar con una relación es algo traumático, tanto para el que decide dar el paso como para la otra persona. El haber compartido una parte de tu vida con alguien y enfrentarse de la noche a la mañana con la soledad y con la angustia de tener que empezar de nuevo, es el enorme coste que hay que pagar, aunque al final sea siempre para bien.

Después de la tormenta viene siempre la calma y por muy oscuras que estén las cosas, esa sensación de vacío en el estómago, o ese dolor inexplicable en el corazón, esa pesadez y cansancio en todo el cuerpo, y esa tristeza y desasosiego siempre tienen un final. Con el tiempo la vida vuelve a cobrar sentido y todo queda como un mal sueño.

¿Pero cómo hacer que esa etapa de duelo sea lo más breve posible?.. Siguiendo atentamente nuestros consejos. Si bien no son ningún brebaje mágico, sí que te ayudarán a salir pronto de esta crisis como una persona mucho más fuerte que ahora.

1. Mantén una actitud positiva
Aunque la separación se esté haciendo insoportable, ten en cuenta que le acabarás olvidando. Así que ahuyenta los malos pensamientos de tu cabeza tipo: “jamás le olvidaré”, “nunca podré vivir sin él” o “nunca me volveré a enamorar”. Se positiva y piensa que el tiempo lo cura todo, aunque ahora te parezca imposible.

2. Evita los pensamientos destructivos
Pensar qué estará haciendo él o con quién estará sólo te autodestruirá. Tampoco te mortifiques con ideas como “si hubiera hecho esto…”, “si hubiera dicho aquello…”. Culparse no conduce a nada. Las razones por las que se rompe una pareja son muy complejas y siempre suele haber más de una causa. Piensa sólo en ti, en tú futuro… ya no hay marcha atrás.

3. No le llames
No le llames ni frecuentes lo mismos lugares que él para encontrártelo. Si la ruptura es reciente, pero definitiva, el tener contacto con él sólo te hará daño. No te engañes diciéndote que le quieres ver para conservar una buena amistad. Ésta es posible pero requiere que pase el tiempo suficiente para que las heridas cicatricen.

4. Habla con alguien
Tus amigos y familiares pueden convertirse en el pilar sobre el que apoyarte para superar estos duros momentos. Pero nunca te dejes llevar por lo que te dicen, eres tú quien ha de tomar tus propias decisiones. Simplemente que se conviertan en tu pañuelo de lágrimas. Compartir con alguien los sentimientos de tristeza o depresión ayuda a aliviar el dolor.

5. Compórtate con normalidad
Nada de volverse loca y empezar a salir como una desesperada. Cuando frenes un poquito este ritmo, sólo conseguirás deprimirte. Pero tampoco te encierres en casa a llorar, si no te relacionas con la gente te meterás en un círculo vicioso. Ten en cuenta que el trastorno de la depresión funciona como una espiral: “no tengo ganas de hacer nada, con lo cual me tumbo y me deprimo más, con lo que tengo aún menos ganas de hacer nada, con lo cual….”. Sé frugal, lo mucho cansa y lo poco aburre. Sal lo que tengas que salir, pero siempre manteniendo la calma.

6. Aprovecha para hacer lo que te gusta
Puedes aprovechar para iniciar nuevos proyectos o hacer nuevas cosas que con él no podías, pero que siempre deseaste. Desde salir con tus amigas, esas que él no podía ni ver, hasta hacer cosas que nunca te atreviste como viajar a la Polinesia, apuntarte a un cursillo de buceo o irte a trabajar al extranjero. Si estas actividades son en grupo mejor, así conocerás gente nueva. Eso sí, no te apuntes a cosas sólo por pasar el tiempo si no te gustan, sólo conseguirás aburrirte y entrar en un estado de apatía hacia la vida. Busca cosas interesantes, ¡seguro que tienes algún deseo oculto que cumplir!

7. No busques desesperadamente un sustituto
Disfruta de tu libertad. Olvídate eso de “a rey muerto, rey puesto”. Buscar desesperadamente a alguien que sustituya a tu ex es un gran error. Piensa que en este momento eres muy vulnerable y desquitarse cada día con uno acabará haciéndote más daño. Puede ser una buena etapa para conocer gente nueva, interesante, con la que no tengas que adquirir ningún tipo de compromiso. Te puedes permitir el lujo de analizar para elegir mejor… esta vez. Aunque si conoces a alguien que te ilusione, no tengas miedo y lánzate, no todas las relaciones tienen por qué salir mal.

8. Come sano, haz ejercicio y descansa
Quizás te sonará raro, pero llevar una dieta equilibrada, hacer ejercicio y dormir bien te ayudará a enfrentar trastornos como ansiedad, variaciones en tu estado de ánimo o depresión. Beber y comer demasiado y llevar una vida muy sedentaria, aumenta la ansiedad, y no alimentarse bien o no descansar las horas suficientes incrementa la apatía.

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