Se dice que una contracción muscular es isométrica cuando la longitud del músculo no se acorta durante la contracción; es isotónica cuando el músculo se acorta, pero la tensión del mismo permanece constante.
La contracción isométrica no requiere deslizamiento de miofibrillas unas a lo largo de las otras.
Las contracciones isotónicas desplazan una carga, lo cual influye el fenómeno de inercia, incluyendo la ejecución de un trabajo externo.
Cuando una persona está de pie pone en función sus cuadriceps para mantener fijas las rodillas y rígidas las piernas (contracción isométrica). Cuando una persona levanta un peso con sus bíceps, es una contracción isotónica.
En los ejercicios dinámicos (isotónicos) aumenta la precarga y por lo tanto aumenta el volumen minuto cardíaco, y el corazón se va dilatando.
Si hay mayor ejercicio estático (isotérmico) el corazón no bombea mucha sangre pero debe luchar contra la resistencia periférica y entonces se hipertrofia, porque la presión arterial aumenta. Por este motivo es que a las personas que sufren de hipertensión arterial se les debe proscribir las actividades estáticas.
Cada músculo del cuerpo está compuesto por dos tipos de fibras: lentas y rápidas, cada una de ellas con características propias:
¨ Fibras rápidas (blancas):
– Fibras mucho más grandes, para una contracción muy potente.
– Retículo sarcoplásmico extenso, para una liberación rápida de calcio.
– Grandes cantidades de enzimas glucolíticas, para la liberación rápida de energía.
– Riego sanguíneo menos amplio, porque el metabolismo oxidativo es menos importante.
– Menos mitocondrias, también porque el metabolismo oxidativo tiene poca importancia.
¨ Fibras lentas (rojas):
– Fibras musculares más pequeñas.
– Están inervadas por fibras nerviosas más pequeñas.
– Sistema vascular más amplio, para que las fibras cuenten con cantidad extra de oxígeno.
– Gran cantidad de mitocondrias, debido a niveles elevados del metabolismo oxidativo.
– Contienen grandes cantidades de mioglobina, almacena oxígeno para las mitocondrias.
Las fibras blancas están adaptadas para contracciones rápidas y poderosas como por ej. saltar; las fibras rojas para actividad muscular continua y prolongada como por ej. una maratón.