Crea tu bonsai

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The deadwood on a Rocky Mountain juniper is rapidly becoming a highly prized feature of the species. “It was once thought to be an impossible subject for bonsai,” Neil says. (courtesy Bonsai Mirai)

Seleccionada la semilla del árbol o arbusto que se desea cultivar, se siembra y a partir del momento en que la nueva planta comienza a ramificarse se inicia su formación en el estilo que se desee.
Señalar que todas las plantas pueden multiplicarse por semillas y es aconsejable hacerlo en aquellas que presentan dificultad en ser propagadas por otro método (abetos, pinos, piceas, robles, etc.). Es un método que requiere tiempo y paciencia, se necesitan de 5 a 10 años para conseguir un bonsai. Como la planta se controla desde el principio, no hay que corregir defectos y se consiguen bonsais perfectos.
Conviene asegurarse de que las semillas sean de la última cosecha o por lo menos que no estén a punto de perder su facultad germinativa a causa de la edad. La longevidad varía con las especies, desde unas cuantas semanas ( olmo o chopo) a más de 10 años.
Para cualquier especie existen temperaturas máximas y mínimas de germinación, estas temperaturas varían; en general, pueden considerarse entre 20- 25 ºC como las más favorables, si bien en nuestras latitudes la mayoría de las especies germinan de forma satisfactoria entre 10-12 ºC.
Las semillas de las coníferas (Pino, Enebro, Abeto, etc.) se dejan en remojo 24 horas en agua fría antes de sembrar. Algunas quedan flotando en el agua, éstas se desechan, se siembran sólo las que han permanecido sumergidas en el agua.
Otras semillas requieren tratamientos especiales para germinar, esto es debido a que tienen las cubiertas muy duras y es preciso romperlas o rayarlas frotándolas con una lima o papel de lija. Se pueden suavizar algunas cubiertas impermeables colocando las semillas en agua caliente de 75-100 ºC, dejándolas en remojo (mientras el agua se enfría) de 12 a 14 horas. Inmediatamente después de este tratamiento deben sembrarse. Entre estas semillas se encuentran: Acacia, Robina, Cytisus, Laburnum, Wisteria, etc…
Otras semillas requieren estratificarlas, esto es, exponerlas a bajas temperaturas para tener una germinación rápida y uniforme. Estas temperaturas permiten que se produzcan cambios fisiológicos en el embrión. Se remojan en agua entre 12-48 horas, se escurren, se mezclan con arena o serrín y turba al 50% y se guardan a temperaturas entre 2-7 ºC.
El tiempo de estratificación suele ser de 1 a 4 meses. En este período se examinan periódicamente y se humedecen si están secas. Pasado el tiempo se siembran. Entre estas semillas se encuentran: Acer, Fagus, Clematis, Malus, Platanus, Pyrus, Alnus, etc.
Siembra .- Cuando se tengan las semillas preparadas, el material necesario para la siembra es el siguiente: Arena de río de grosor medio. Gravilla o tierra volcánica. Turba rubia esterilizada. Macetas o bandejas de siembra con orificios de drenaje.
Generalmente, para la mayoría de las plantas, puede utilizarse la siguiente mezcla: [ 40% de tierra vegetal, 20% de turba rubia esterilizada, 30% de arena de río de grosor medio, 10% de estiércol].

El proceso a seguir para realizar la siembra:

1º Colocar una capa de gravilla o tierra volcánica para evitar que los orificios de la maceta o bandeja queden obstruidos y el agua estancada.
2º Se llena la bandeja con el sustrato hasta 1 centímetro por debajo del borde. El sustrato idóneo es una mezcla de turba y arena al 50%. Compactar y nivelar el sustrato.
3º Distribuir las semillas homogéneamente por la superficie del sustrato y apretarlas contra la tierra.
4º Cubrir con una capa de arena gruesa. Compactar otra vez. De este modo, las semillas quedan en perfecto contacto con el sustrato y se facilita la germinación.
5º Regar por inmersión, de este modo la tierra se va mojando por capilaridad. Cuando la arena de la superficie cambia de color está perfectamente regada.
6º Colocar la maceta en un lugar protegido del viento y sombreado.
Las semillas germinarán al cabo de unos días, dependiendo de cada especie. Cuando las plantas tienen cuatro hojas se trasplantan a macetas individuales de 9 a 10 centímetros.
Deben permanecer dos años en macetas normales antes de trasladarlas a las específicas macetas de bonsai. Durante est tiempo se va observando su sistema radicular. Cuando las raíces comiencen a enrollarse en la base de la maceta o en el orificio de drenaje se cortan. También deben cortarse las raíces principales, de este modo aparecen más raíces finas que son las que interesan. Los arbolitos se pueden ir trasplantando a macetas mayores de forma que puedan crecer hasta que alcancen el volumen deseado.
En el tercer año, la planta puede trasplantarse a las macetas para bonsai y proceder a su formación.

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