El entrenamiento mental en el deporte

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Autor: Psic. Soc. Diego F. Morales
RESUMEN
El entrenamiento mental en el deporte, es por definición, la práctica habitual de determinadas habilidades psicológicas como estrategia de afrontamiento de situaciones deportivas, tanto en entrenamientos como en competencias.
Para optimizar su funcionamiento y lograr de él el mejor resultado, se requiere de un proceso de acostumbramiento progresivo que sólo se va logrando con la práctica reiterada.
Esta técnica fue estudiada con gran interés especialmente en los países del este europeo por los años 1960 en adelante. Estos países de larga trayectoria en lo que hace a la Psicología Deportiva, le adjudican un importante rol especialmente en lo que tiene que ver con la selección previa, al entrenamiento y la preparación del deportista.

Especialmente fue en la Unión Soviética de aquellas épocas, donde el estudio referente al entrenamiento mental tuvo su origen en el programa espacial soviético. Los científicos soviéticos estudiaron con gran éxito la posibilidad de hacer uso de diversas técnicas para adiestrar a los cosmonautas en lo que se refiere al control de procesos psicofisiológicos durante su permanencia en el espacio. Dándole el nombre de Entrenamiento en Autorregulación Psicológica, procuraban el control voluntario de funciones corporales como ser la temperatura corporal, la tensión muscular, la tasa cardíaca, las reacciones emocionales ante situaciones estresantes como pueden ser la ausencia de gravedad, el encierro, etc.
Trasladadas estas técnicas y experiencias de auto regulación psicológica al ámbito deportivo, ayudaron en importantes victorias a los atletas soviéticos y germano-orientales en las Olimpíadas de 1976. Estamos hablando del entrenamiento autógeno, de la representación mental de imágenes, de la elaboración de pensamientos positivos, centrándose en lo que se desea que suceda en contraposición a aquello que no quieren que ocurra.

APLICACIÓN DE LA TÉCNICA
Veamos ahora algunos de los diversos factores que se deben tener en cuenta antes de la realización de esta práctica:

1) Poseer la técnica adecuada para su implementación.
2) Clarificar debidamente el encuadre, como la forma en que se debe estructurar el trabajo, de manera que la propia actuación o la de aquellos vinculados a ella, no dificulten los objetivos que se persiguen.
3) Se deberá estudiar previamente cuál es la real necesidad y ver si esta técnica se puede aplicar en función de las individualidades existentes y del entorno.
4) Se deberán analizar exactamente cuales son los objetivos, y viendo cuales se deberán priorizar, si los personales, los grupales, deportivos o institucionales, e incluso los diferentes estilos de vida.
5) Esclarecer debidamente el carácter de la tarea y el manejo de la información que de ella resulte.
6) Comenzar la aplicación de la técnica sobre las bases de aceptación, de acostumbramiento, hasta lograr la automatización para luego recién comenzar con lo proyectivo.
7) Realizar la práctica en lugares que sean reconocidos por los deportistas, que nos permita entrenarla tanto en lugares de entrenamiento como de competencia.
8) Ser sumamente crítico sobre los resultados de la misma, ver y dialogarlo con los deportistas, ver si son los resultados esperados o por lo menos éstos generan un beneficio en la vivencia del deportista, ya sea en sus etapas de competencia, descanso, concentración, sueño, etc.

En lo que respecta a nuestra experiencia en la aplicación de técnicas de control mental en el deporte, lo hemos hecho con diversos objetivos. Básicamente nos podríamos referir a los más comunes como ser: contralor de ansiedades pre-competitivas, ansiedades post-competitivas como ser el insomnio, y para el manejo de situaciones competitivas por visualización, manejo de los diferentes niveles de agonística, etc.

Bajo estos parámetros hemos organizado la técnica en un proceso de cuatro etapas diferenciadas y consecutivas, es decir que si procuramos una buena aplicación de la misma no podremos saltear ninguna de estas etapas, aunque si podríamos llegar a sintetizarlas luego de un largo proceso de acostumbramiento.

Las etapas son:
– Relajación Físico Conciente
– Relajación Corporal Inducida
– Inducción por Visualización
– Descanso
Las dos primeras etapas de relajación tanto conciente como inducida, son sobre las técnicas básicas ya conocidas de Jacobson, es decir la relajación progresiva , primero a través de la postura, por lo cual deberemos encontrar un ambiente cómodo, cálido, donde el deportista se sienta placidamente cómodo, preferentemente con la cabeza apoyada en un respaldo y sus miembros en ángulos de 90º, con los antebrazos sobre los muslos y las palmas de las manos hacia arriba. Luego se deberá centrar el trabajo sobre la técnica de respiración, elemento fundamental de toda práctica de relajación y/o concentración.

Para llegar finalmente a la etapa de la inducción por visualización. En este momento deberemos tener muy en claro que es lo que pretendemos hacer con ella. Es decir, que debemos reconocer previamente cual es la necesidad primordial que procuraremos satisfacer, o cual el aspecto a corregir, o si es necesario movilizar, calmar, o procesar con anticipación lo que significan los nervios previos a un gran enfrentamiento, etc.
La visualización como técnica es utilizada para evaluar situaciones, o para anticiparse a los procesos que estas originan sobre los que ya nos hemos extendido, pero también para el control de respuestas fisiológicas como ser, frecuencias cardíacas, registros del umbral del dolor, síndrome de ahogo por altura, para modificar los tiempos de reacción que cada deportista debe tener incorporado según su deporte o especialidad, ya que estos no son los mismos para un jugador de fútbol que para un nadador, que espera una señal de activación, luego de un alerta previo y sabiendo que es una situación única, que no se repite.

Esta es una técnica que programa la mente del deportista a reaccionar, a responder cuando y como se la ha programado. Es hacer pensar con imágenes a través de las palabras o pensamientos , en función del registro previo de una situación deportiva ya vivenciada que se va a poner en juego nuevamente, entonces trataremos de predeterminar esta situación para así acortar los plazos de reacción, evitar la sorpresa, anticiparse a la posible jugada rival, es trabajar sobre el conocimiento de las destrezas técnicas del otro, lo que ese otro puede llegar a poner en juego en ese momento como ocasional rival. Es decir poner en situación de máxima activación a nuestro deportista para cuando se le sea requerida y que a su vez éste se acostumbre a entregar el máximo de sus posibilidades.

La visualización no sólo pone en juego el sentido de la vista, sino que aúna todos los sentidos en su práctica en función de la capacidad que tiene el sujeto de evocar o formar imágenes. Cuando el deportista imagina determinadas situaciones de juego, involucran a través del movimiento, emociones, sentimientos, olores, despliegues físicos, que aunque sin realizarlos en forma real, ponen en funcionamiento a nivel mental los mismos mecanismos internos que cuando efectivamente realizan la experiencia práctica.

Pongamos el siguiente ejemplo, cuando uno se mueve y procura anticipar a un rival en procura de la posesión de la pelota, previamente a la activación física nuestro cerebro ha transmitido el impulso nervioso necesario, para que se traduzca en órdenes a los músculos para ejecutar un determinado movimiento, creando una huella mnémica a la cual iremos y actuaremos desde ella reforzándola en consecuencia cuando nos imaginemos ese determinado movimiento. Así la visualización ayuda a mecanizar, a automatizar los gestos deportivos (movimientos tácticos, técnicos, físicos, etc) reforzando la actitud y la aptitud. Es una experiencia sensorial mental que se suma a la experiencia fisico-técnica para mejorar las destrezas deportivas.

EXPERIENCIA RAPIDA DE VISUALIZACIÓN –
El ejercicio consta de pensar cualquiera de nosotros en un limón, lo imaginamos en nuestra mano, fresco, duro, lo cortamos y caen gotas de jugo que sentimos en nuestra mano, sentimos su aroma. Es capaz de generar incluso una sensación ácida en la boca y hasta secreción salival.
Volviendo al ámbito deportivo, para que esta práctica sea positiva se la debe implementar asiduamente al igual que lo físico y lo técnico, de menos a más, desde la interioridad del sujeto hasta lograr interactuar con el mundo externo donde se pierden los registros corporales individuales para ser el equipo un todo.
Desde nuestra práctica con equipos de fútbol profesional, que incluían jugadores de la selección nacional, otros de dilatada trayectoria tanto en el fútbol local como internacional, como así también de jugadores jóvenes que se encontraban haciendo sus primeras armas, se encontró un grupo de trabajo en el cual hubo que excluir algunos integrantes, dado que luego de varios intentos no se lograban los niveles de concentración adecuados.

Por otro lado, nos encontramos con la sorpresa de que jugadores de gran trayectoria que teóricamente serían los más difíciles de convencer de esta práctica tuvieron un llamativo nivel de aceptación, y un excelente nivel de relajación e inducción. Una vez conformado este grupo definitivo de trabajo se lograron excelentes resultados, hasta el extremo de observar al deportista en absoluta relajación física, pero traspirando profusamente.

Más tarde nos comentaban que era increíble los niveles de vivencia en que incurrían, se sentían ahí y entonces como era el objetivo buscado, al extremo de transpirar como si estuvieran en un despliegue físico en situación.

Con esta práctica lográbamos poner al jugador en situaciones de juego anticipadamente, teniendo así la posibilidad de vencer los miedos iniciales, temores de enfrentar a determinados rivales que les remitían a situaciones de frustración, de dolor, de lesiones físicas, es decir que teníamos la posibilidad de reparar situaciones ya inscriptas en nuestro mundo interno, dándoles una resolución temática favorable a nuestros intereses.

Así se lograba una predisposición positiva del deportista, eliminando una serie de elementos negativos y reforzando los positivos pre-existentes. A todo esto se sumaban los comentarios posteriores a los partidos donde ellos nos decían que habían vivido situaciones de juego como que ya las tuviesen registradas siendo mucho más fácil su resolución porque el registro previo le quitaba sorpresa al desempeño.
Técnicamente también se encontraron mejoras en lo que hace a los diferentes niveles de concentración durante el juego, como así también a un generalizado y mejor manejo de la atención flotante y multifocal entre los jugadores de campo, y un mejor manejo de la atención unifocal por parte de los arqueros, especialmente ante la ejecución de un tiro penal en contra.

TÉCNICAS DE RESPIRACIÓN – CONCEPTOS

1) La calidad de la respiración influye en la actividad nerviosa
2) Modifica el grado de activación
3) Transforma el estado emocional del deportista
4) Posee función energética
5) Acelera la recuperación física y psicológica ante la fatiga

SE PROCURA: mantener el mayor volumen de aire en los pulmones por espacio de el mayor tiempo posible, evitando las respiraciones cortas que no oxigenan y fatigan.
TÉCNICA BASICA: Tomar la mayor cantidad de aire posible siempre en forma natural. Para eso deberemos enderezar el torso, levantar los hombros e inhalar profundamente contando hasta ocho (8). Luego, contener el aire por un instante y comenzar a expirarlo en el doble de tiempo, es decir a la cuenta de dieciséis (16). Así se va a ir regularizando la respiración tanto de pie, como sentado o acostado.
Lo fundamental es no ponerse nervioso y esperar de tres (3) a diez (10) minutos para notar cualquier modificación.

PROMEDIO GENERAL DE 5 SESIONES:
VALORIZACIÓN PORCENTUAL

100% – CALMO / DORMIDO
75% – BASTANTE RELAJADO
50% – TERMINO MEDIO
25% – BASTANTE TENSO
0% – REALMENTE TENSO

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