Hoy 12 de junio se cumple el 200 aniversario del nacimiento de Lothr von Faber, empresario y creador de los lápices de la marca Faber-Castell

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Fourth generation, 1817-1896: With a strong will Lothar von Faber followed an ambitious goal: “to rise to the highest position by making the best that can be made anywhere in the world”. He modernized the production plant and secured first-class raw material from a graphite mine in Siberia. He placed great store by top quality and exclusive presentation of his products, stamped “A.W. Faber” – and so the first brand-name writing implement came into being.

Ya sea para pequeñas notas o grandes obras de arte, literatura clásica o artistas aficionados: los lápices son tan importantes en la era digital como lo fueron en el pasado. Que la gente en todo el mundo tenga acceso a esto, se debe a un hombre: Lothar von Faber, que nació hoy exactamente hace 200 años.

Ciudad de México, a 12 de Junio de 2017.- Los niños en la escuela escriben sus primeras letras a lápiz. Se utilizan para diseñar casas y autos, hacer las listas de compras así como para la literatura. Desde su creación en el siglo XVI, este utensilio ha inspirado a los grandes y famosos, desde Johann Wolfgang von Goethe y Vincent van Gogh hasta Pablo Picasso, Günter Grass y Karl Lagerfeld.
Que el lápiz -como modelo básico y predecesor de todos los instrumentos de escritura y de dibujo utilizados hoy en día- haya conquistado el mundo en el siglo pasado, se debe ante todo al espíritu pionero de un empresario alemán: Lothar von Faber (1817-1896), que desarrolló el negocio familiar en la ciudad francona de Stein transformándolo en una marca global. Se hizo cargo de la dirección de la empresa en 1839, convirtiéndose en la cuarta generación de la familia en dirigirla. Hizo mejoras decisivas en términos de calidad, abrió canales internacionales de producción y distribución y construyó una marca con una excelente reputación. El joven empresario, conocedor tanto de la economía como del diseño, deseaba nada menos que “…elevarme al primer puesto haciendo lo mejor que se pueda hacer en todo el mundo”.
Como resultado, Lothar von Faber optimizó el proceso para dar a la mina de los lápices su fuerza, lo que permitió por primera vez fabricarlas con diferentes grados de dureza. Siendo un jugador global, por así decirlo, el visionario francón también modernizó las líneas de producción de su fábrica, buscando y asegurando el suministro de las mejores fuentes de materias primas del mundo en ese momento.
Al combinar el grafito de Siberia con madera de cedro de Florida, fue capaz de perfeccionar los legendarios lápices Polygrades indelebles. Poco después, presentó sus instrumentos de escritura hexagonales, cuya forma revolucionaria proporcionó el prototipo para los lápices que se pueden encontrar en casi todos los escritorios de hoy, adornándolos con la estampa dorada “A.W. Faber “, creando así los primeros instrumentos de escritura de marca. Von Faber estableció una red de distribución con oficinas en Nueva York, Londres, París, Viena y San Petersburgo. Eventualmente, incluso se extendió hasta el Oriente Medio y China. Fue tan minucioso en la ampliación de su cartera de productos, que complementó sus lápices con utensilios de escritura, suministros para artistas y todo tipo de equipos para oficina.
Von Faber también moldeó la historia con su estilo de liderazgo, ofreciendo a sus trabajadores seguridad social mucho antes de que esto estuviera consagrado en la ley. Fundó una compañía de seguros de salud para empresa, el Lebens-versicherungs-Bank; estableció instalaciones educativas y deportivas y presionó por una Europa unificada. En esta era de Brexit y de los esfuerzos de aislamiento de Occidente a Oriente, sus palabras de 1879 siguen siendo sorprendentemente relevantes: “Esperemos que la gente de las… grandes potencias europeas puedan unirse bajo un modus, que garantice una situación jurídica permanente y segura para todas las naciones. Un parlamento europeo o internacional… probablemente sería considerado el más adecuado… Se establecería así un equilibrio político europeo y el orden económico pronto seguiría por sí mismo.”
Es a estos valores que Faber-Castell, líder mundial en la fabricación de grafitos y lápices de colores, se propugna hasta el día de hoy. En las festividades que marcaron el bicentenario de su nacimiento este verano, puede verse cuánto Lothar von Faber moldeó el ADN de la compañía: una exposición especial se inaugurará el 12 de junio y las conferencias en el castillo de Faber-Castell honrarán la vida y el trabajo de este pionero del lápiz. Además, a partir del mes de septiembre se está relanzando una edición limitada del legendario modelo de lápiz Polygrade para rendir homenaje a la belleza atemporal de sus diseños.

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