Jabones de miel y cera

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Los jabones que contienen cera de abejas tienen muchas ventajas: cuajan rápidamente, dan una textura sólida y agradable y el olor de la miel es sencillamente maravilloso. Usar cera refinada puede ser una excelente opción, aunque también puedes comprarla en barras de 28 gramos en tiendas de muebles, ya que se utiliza para embellecer la madera. La que se emplea en lociones y pociones cosméticas es blanca y se puede comprar en bolitas o tiras en droguerías y a los proveedores de aromaterapia.
La miel es, por sí misma, un maravilloso emoliente y está llena de vitaminas, pero, a menudo, ablanda el jabón, si se emplea demasiada cantidad, y a veces puede romper la pastilla. A continuación, os mostramos algunas interesantes recetas a partir de este delicioso y nutritivo producto natural:
Pasteles de canela, miel y almendra

Estos jabones son de verdad tan buenos que se podrían comer, sobre todo cuando se rematan con láminas de almendra y se cortan en bloques con una cortadora de galletas. También se puede utilizar moldes individuales hexagonales para imitar los panales. Las almendras ayudarán a destapar los poros y a exfoliar la piel, a pesar de que siempre estén molidas finamente.
El resultado es una pastilla medianamente blanda, con burbujas pequeñas y cremosas. Muy aromático, nunca obtendremos un jabón basto y áspero.
Ingredientes:
• 510 gr. de grasa vegetal,
• 170 gr. de aceite de oliva,
• 170 gr. de aceite de coco,
• 42 gr. de cera de abejas,
• 397 gr. de agua destilada o mineral,
• 142 gr. de hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía),
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de almendras finamente molidas,
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de canela en polvo,
• 57 gr. de aceite dulce de almendras,
• 2 cucharaditas (10 gr.) de aceite de esencia de ylang-ylang y otras dos de esencia de nuez moscada,
• 1 cucharadita de benzoína,
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de miel,
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de láminas de almendras para decorar.

Elaboración
Engrasa un molde cuadrado u oblongo poco profundo. Pon la grasa, los aceites de base y la cera de abejas en un recipiente de esmalte o de acero inoxidable a fuego lento. Vierte el agua en un cuenco o jarro de vidrio o plástico resistentes. Llevando guantes de goma y protección para los ojos, añade al agua el hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía) y remueve hasta que se disuelva. Cuando se derritan los aceites, retíralo del fuego.
Pon un termómetro para líquidos en los aceites y otro en la solución cáustica. Cuando ambos alcancen una temperatura igual, entre 49 y 60 ºC, vierte en el aceite la solución cáustica. Remueve de vez en cuando hasta que la mezcla cuaje. Esto tardará unos 20 minutos.
Espolvorea las almendras molidas y la canela sobre la mezcla y remueve. Añade la almendra dulce y los aceites de esencias junto con la benzoína y la miel. Remueve bien. Vierte enseguida la mezcla en el molde y cúbrela con una toalla o manta. Déjalo asentar durante 24 horas o hasta que el jabón adquiera una consistencia sólida. Con unos guantes de goma, incrusta las láminas de almendra en la superficie del jabón y, si lo deseas, córtalo en siluetas con una cortadora de galletas. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de usarlo.

Cepillo de cera de abejas, miel y harina de avena

Éste es un jabón delicioso y crujiente que te deja con una brillante sensación de limpieza. Se puede usar para completar pastillas y también como capa encima de un jabón suave, de manera que se pueda emplear por el lado áspero cuando se desee. Mide la cantidad de harina de avena de acuerdo con la aspereza que desees obtener en la pastilla acabada. Puedes complementarla sustituyendo parte de la avena por corteza seca de naranja molida muy finamente. El resultado es un jabón áspero, con grandes burbujas y apropiado para todo tipo de piel.
Ingredientes:
• 283 gr. de grasa vegetal,
• 340 gr. de aceite de oliva,
• 283 gr. de aceite de coco,
• 57 gr. de cera de abejas,
• 312 gr. de agua destilada o mineral,
• 142 gr. de hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía),
• 57 gr. de harina de avena media (no avena instantánea para gachas),
• 2 cucharadas soperas (30 gr.) de miel,
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de aceite de esencia de naranja,
• 1 cucharada sopera (15 gr.) de aceite de salvia clara.

Elaboración
Engrasa un molde cuadrado u oblongo. Pon la grasa, los aceites de base y la cera de abejas en un recipiente de esmalte o de acero inoxidable a fuego lento. Vierte el agua en un cuenco o jarro de vidrio o plástico fuertes. Llevando guantes de goma y protección para los ojos, añade al agua el hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía) y remueve hasta que se disuelva. Cuando los aceites se derritan, retíralos del fuego.
Pon un termómetro de líquidos en los aceites y otro en la solución cáustica. Cuando ambos termómetros alcancen la misma temperatura, entre 49 y 60 ºC, vierte en el aceite la solución cáustica. Remueve de vez en cuando hasta que la mezcla cuaje. Esto te llevará unos 35 minutos.
Espolvorea la harina de avena sobre la mezcla y remueve bien. Añade la miel y los aceites de esencias. Remueve bien. Viértelo enseguida en el molde y cúbrelo con una toalla o manta. Déjalo asentar durante 24 horas o hasta que el jabón tenga una consistencia sólida. Con unos guantes de goma, saca el jabón fuera del molde y córtalo en pedazos. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de usarlo.

Brotes de miel

Éste es un jabón delicioso y agradable, sin colorantes artificiales. Todos sus aromas proceden de la cera de abejas y de la miel. El resultado es un jabón duro, con grandes burbujas, textura cremosa y apto para todo tipo de pieles. Se puede usar en lotes, elaborando capas y con el cepillo de cera de abejas, miel y harina de avena en la superficie, lo que proporciona lo mejor de ambas sensaciones. Prueba a hacer una infusión de aceite de almendras con tus brotes preferidos antes de hacer el jabón.
Ingredientes:
• 425 gr. de grasa vegetal,
• 283 gr. de aceite dulce de almendras,
• 198 gr. de aceite de oliva,
• 57 gr. de cera blanca de abejas,
• 283 gr. de agua destilada o mineral,
• 142 gr. de hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía),
• 2 cucharadas soperas (30 gr.) de miel.

Elaboración

Engrasa un molde poco profundo, cuadrado u oblongo. Pon la grasa, los aceites de base y la cera de abejas en un recipiente de esmalte o de acero inoxidable a fuego lento. Vierte el agua en un cuenco o jarro de vidrio o plástico fuertes. Llevando guantes de goma y protección para los ojos, añade al agua el hidróxido de sodio (sosa cáustica o lejía) y remueve hasta que se disuelva. Cuando los aceites se derritan, retíralos del fuego.
Pon un termómetro de fluidos en los aceites y otro en la solución cáustica. Cuando ambos alcancen una temperatura igual, entre 49 y 60 ºC, vierte la solución cáustica en el aceite. Remueve de vez en cuando hasta que la mezcla se cuaje. Esto te llevará unos 20 minutos.
Añade la miel y remueve bien. Viértelo todo enseguida en el molde y cúbrelo con una toalla o manta. Déjalo asentar durante 24 horas o hasta que el jabón alcance una consistencia sólida. Con unos guantes de goma, saca el jabón del molde y córtalo en pastillas. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de utilizarlo.
Para hacer jabón en capas de harina de avena y de brotes de miel, vierte la mezcla de brotes de miel en el molde, llenándolo hasta la mitad. Ponlo aparte durante al menos una semana sin sacarlo del molde. Haz el cepillo de cera de abejas, miel y harina de avena de la manera que se ha explicado antes y viértelo sobre los brotes de miel, llenando el molde hasta el borde. Déjalo asentar 48 horas y después sácalo del molde, córtalo en pastillas y dale forma. Cubre el jabón y ponlo a secar durante cuatro semanas antes de usarlo.

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