M I T T Y

 

Notas preliminares de producción

Walter Mitty: s. Una persona ordinaria que tiende a fantasear aventuras más grandes que la vida real

 

Nadie sabe en realidad el poder de los sueños propios que se encuentran albergados en el interior de nuestras mentes…hasta que inspiran nuestra realidad. Eso es lo que sucede en el replanteamiento contemporáneo de Ben Stiller de una de las historias de fantasía más influyentes de todos los tiempos —de hecho, el epítome de historia acerca del irresistible encanto de fantasear: LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY, del autor James Thurber. Stiller ha tomado el clásico de 1939, de dos páginas y media, y lo ha transformado en una épica comedia que se desarrolla en el siglo XXI, acerca de un hombre que se percata que su vida está a punto de hacer estallar su tremendamente hiperactiva imaginación.

Este Walter Mitty (Stiller), editor de fotografía de una revista, es un soñador moderno que toma unas habituales vacaciones mentales de su aburrida existencia, una vez que desaparece en un mundo de fantasías electrizadas por un heroísmo galante, un romance apasionado y victorias constantes sobre el peligro. Pero cuando Mitty y la compañera de trabajo que ama de manera secreta (Kristen Wiig) están en peligro de perder sus respectivos trabajos, Walter deberá de hacer lo inimaginable: tomar al toro por los cuernos —emprender un viaje mundial más extraordinario de lo que jamás haya podido soñar en su vida.

Para Stiller, LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY le ofrecía la rara oportunidad de ver una memorable historia estadounidense desde un punto de vista contemporáneo. Hace mucho tiempo, en la preparatoria, se topó por primera vez con la historia de Thurber —una que casi tan pronto fue publicada en The New Yorker comenzó a provocar un impacto que impugnaba su brevísima longitud. Sirvió de inspiración para una querida comedia cinematográfica de la década de los ‘40, numerosas puestas en escena teatrales, además de haber acuñado la frase “es un Walter Mitty” en el léxico popular, al hacer referencia a cualquiera que emplea más energía en soñar despierto que en la vida real.

Ahora, Stiller vio la oportunidad de llevar al personaje de Thurber, un perpetuo escapista, a la complejidad en escala real de nuestra época de redes sociales, recortes de personal y restructuraciones —y llevar su historia todavía más allá, desde un punto de vista cómico, dramático y cinematográfico, además de agregar a la mezcla todo el espectáculo visual de la realización cinematográfica moderna.

“Lo que me encanta de esta historia es que no puede ser clasificada”, comenta Stiller. “Tiene comedia, drama, es una historia de aventuras, es real y es fantásticamente híper-real. Aunque, en el eje de todo está un personaje con el que creo que todo el mundo se puede sentir identificado —alguien que aparenta sobrellevar las actividades de la vida moderna, pero que experimenta una vida totalmente distinta adentro de su mente. Para mí, representa todas esas cosas que imaginamos de nosotros mismos y del mundo, pero que nunca decimos”.

 

Un Mitty Muy Moderno

La exuberante hilaridad y la agridulce nostalgia de gente en búsqueda de sueños desenfrenados siempre ha sido una pieza fundamental en la propuesta narrativa cómica de Ben Stiller. Como actor, se ha convertido en una de las estrellas humorísticas más grandes del orbe, con una cadena de personajes comunes y corrientes que se enfrentan a circunstancias extremas —ya sea un hombre que intenta impresionar a sus aterradores suegros en la serie de Meet the Parents, un solitario velador de museo que no puede creer lo que ve en los desmanes de Night At The Museum, o un tipo que recibe una segunda oportunidad con la que hubiera sido su cita de ensueño en la preparatoria, en la comedia que rompió esquemas There’s Something About Mary.

Como director, ha recibido elogios de la crítica por su propia marca de agudas, pero tiernas comedias, incluyendo su afectuosa parodia del mundo de la moda en Zoolander y su triunfante sátira de la locura y camaradería de las películas de acción en Tropic Thunder. Pero LA INCREIBLE VIDA DE WALTER MITTY llevó a Stiller a lugares donde nunca antes había ido, tanto frente como detrás de cámaras. Es tanto su épica más audaz visualmente como su historia más emocionante.

La película retoma con cariño la gran y perdurable fábula del humorista estadounidense Thurber, acerca de la necesidad de un apacible hombre por transformar sus fracasos en algo mucho más sorprendente en su mente. Pero el Mitty de Stiller es en gran medida un hombre de nuestros tiempos. Al igual que la gran mayoría de nosotros, se siente acorralado por un mundo cada vez más despersonalizado y electrónico que todo lo está cambiando rápidamente —uno que está haciendo obsoleto su mismísimo estilo de vida. Su única escapatoria es una descarga desenfrenada de ensueños que lo convierten en un héroe que está en constante lucha por un mundo mejor y más justo. Es su propio imperio privado que no comparte con nadie…esto, hasta que su búsqueda por el negativo perdido de un famoso fotógrafo (Sean Penn) le brinda una inesperada oportunidad de relacionarse con alguien más.

Fue la lucha entre la realidad inestable e incierta de Mitty y los bellos impulsos detrás de sus asombrosos sueños lo que primero le llamó la atención a Stiller de la adaptación de Steven Conrad de LA INCREIBLE VIDA DE WALTER MITTY. Había visto otros intentos por adaptar la historia, pero ninguno lo había tocado a fondo.

“El guión de Steve no estaba intentando repetir el clásico de 1940 con Danny Kaye, que en su época fue tan maravillosamente único. Encontró una manera distinta de contar la historia, una que era inteligente y convincente, y, además, creó un contexto moderno para este personaje con el que se pudieran sentir identificadas las audiencias”, comenta Stiller. “Me encantó que el guión honraba la idea de convertir en héroe a un tipo ordinario, de una manera lírica, conmovedora y divertida. Steve me dijo, ‘adentro del pecho de cada hombre estadounidense late el corazón de un héroe’ —y yo quería que la película tuviera ese tipo de respeto por todas las cosas que la gente común y corriente tiene que pasar, y por cuán retadora es la vida para todos nosotros, ya sea que seas un tipo al que nadie le presta atención o que seas el presidente de los Estados Unidos. El viaje de Walter celebra el potencial que todos tenemos”.

 

UN MITTY EN LA FAMLIA

El engranaje del material, director y actor fue especialmente vital para los productores de la película: John Goldwyn, Samuel Goldwyn Jr. —nieto e hijo respectivamente de Samuel Goldwyn, quien produjo la versión de 1947 de LA INCREIBLE VIDA DE WALTER MITTY, dirigida por Norman Z. McLeod— y Stuart Cornfeld, quien ha colaborado con Stiller en muchas de sus películas, incluyendo Zoolander y Tropic Thunder.

Para los Goldwyn, LA INCREIBLE VIDA DE WALTER MITTY siempre ha sido parte de su historia familiar. “Mi abuelo fue, en todo sentido, un auténtico pionero de la industria cinematográfica; parte de un grupo de gente que quería contar historias de una manera diferente, de mostrarnos una visión de la vida de una forma en la que ninguna pintura, novela u obra de teatro pudiera haber representado jamás. Y en vista de que WALTER MITTY fue un gran éxito para él, queríamos ser parte de algo que estuviera a la altura de esa película”, explica John Goldwyn. “En 1947, diseñaron una historia de cine que realmente se despegaba de la fuente original, y la convirtieron en algo muy diferente, por lo que nosotros quisimos seguir esos pasos”.

Samuel Goldwyn, Jr. añade: “Vimos la oportunidad de hacer algo nuevo y creativo con una historia que continúa repercutiendo en el mundo, y que valía la pena luchar por ella. Siempre he creído que las grandes películas comienzan con un gran escrito —y la historia de Thurber es tan prodigiosa que podrías tomar su personaje e ideas y tomar muchas direcciones distintas. La película de 1947 apelaba a aquellos tiempos, por lo que estábamos determinados en encontrar un guión y una propuesta que pudiera apelar de igual manera a nuestra época”.

Les llevaría muchos años y una misión quijotesca para obtener los derechos y desarrollar la película a través de una infinidad de encarnaciones. Sin embargo, las cosas comenzaron a cambiar cuando John Goldwyn conoció al escritor Steven Conrad, conocido por la destreza con la que ha escrito sus guiones, tales como The Pursuit Of Happyness, protagonizada por Will Smith, y The Weather Man, de Gore Verbinski.

Goldwyn recuerda: “Steve dijo, ‘Quiero hacer una película acerca de un hombre que para el mundo es alguien completamente anodino, pero que constantemente sueña con una vida mejor —y quien se percata que la única manera en la que podrá convertirse en el hombre que sabe que puede ser, es saliéndose de su cabeza y dando un paso a la vida. Se da cuenta que una vida descubierta es mejor que una vida imaginada’. Y le dije, ‘Tienes el trabajo. Eso es exactamente lo que necesitaba escuchar’”.

Cuando el primer tratamiento de Conrad llegó, Goldwyn sintió de inmediato que no iba a ser tu comedia cotidiana común y corriente. “Era muy singular. No se parecía a nada que antes hubiéramos tenido. No tenía similitud alguna, en realidad, a la primera película, salvo la idea de que se trataba de alguien que soñaba despierto. Era tan original, que en realidad no había nada con que cotejarlo. Y todos estaban muy emocionados al respecto”.

Esa emoción dio pie a un largo y sinuoso camino de encontrar al director adecuado. En algún momento durante ese trayecto, Ben Stiller se apareció para hablar originalmente acerca de interpretar el papel de Mitty. No obstante, desde el principio era evidente que albergaba una pasión por el material que llegaba a lo más profundo de su corazón.

“Ben había preparado una serie de notas que leí antes de haber llegado a la junta”, recuerda Goldwyn. “Y las notas eran, sin lugar a dudas, el mejor compendio que jamás había visto de lo que podía ser una película. En mi vida. La especificidad, la elocuencia, el cuidado bajo el cual estaba escrito, la claridad de pensamiento acerca de lo que podía ser el guión —era un documento sorprendente. Vi en sus notas una película que podía ser muy, muy distintiva”.

Goldwyn —quien era presidente de Paramount Pictures durante la producción de Zoolander, donde trabó amistad por primera vez con Stiller— fue a postularlo como director, a pesar de las preocupaciones logísticas que giraban en torno a que un hombre tomara los dos enormes trabajos de dirigir y protagonizar una película de semejante envergadura. La única cosa que nadie podía negar era la evidente e intensa pasión de Stiller por el proyecto.

“Ben tenía una visión genuina para esta película”, comenta Stuart Cornfeld. “Es una historia donde me parece que él sabía que podía divertirse mucho, pero también vio una auténtica belleza y poder en ella. Quería que la audiencia emprendiera un viaje con Walter Mitty, una vez que empieza a involucrarse con la vida y darse cuenta que es sorprendente, valiosa y mágica a su propia manera”.

Stiller estaba muy agradecido de tener a los Goldwyn de su lado. “Tienen una gran relación con la historia del proyecto, un gusto sorprendente y también mucha experiencia con todo el proceso”, comenta. “Esta película no embonaba en ningún género y sabíamos que se iba a requerir de mucha fe por parte del estudio para que tomara el riesgo. Le doy a los Goldwyn todo el crédito por haber conseguido esa confianza, ya que realmente creían en mí. Han sido grandes socios, me han brindado gran apoyo y fueron pieza fundamental en haber hecho que todo se volviera realidad”.

En cuanto a Cornfeld, Stiller dice: “Stuart y yo hemos estado trabajando juntos durante muchos años y hemos pasado por muchas tormentas juntos. Hemos realizado muchas películas en equipo, por lo que ya hemos desarrollado un lenguaje en común, que simplemente nos hace confiar mutuamente desde un punto de vista creativo. Nunca he conocido a alguien que analice mejor un guión que Stuart —siempre está haciendo preguntas y azuza de manera constante para hacerlo mejor, y mejor, y mejor. Y cuando estás haciendo una película de esta índole, donde te estás saliendo del molde, ese tipo de relación es verdaderamente invaluable”.

Cornfeld estaba especialmente emocionado de ver a Stiller tener la oportunidad de expandir de manera simultánea su capacidad como actor y como director, al abordar un mundo con una imaginación visual desenfrenada. “Ben le aportó una visión muy sofisticada al proyecto”, concluye Cornfeld. “En el diseño visual del filme y en su actuación, ha creado algo impresionantemente dinámico —una experiencia que está llena de fantasía, pero que es una celebración de la vida real”.

 

 

Más Grande que la VIDA

El guionista Steven Conrad estaba extasiado ante el reto de tomar la icónica literatura de James Thurber y verla desde el punto de vista de una generación muy distinta. Dice que quería “volver a conceptualizar la idea clásica de Walter Mitty como un tipo que cuenta con todos los colores caleidoscópicos de la vida moderna”.

Eso fue lo que lo llevó a colocar a Walter Mitty en una encrucijada de la vida y en LIFE —la revista LIFE, vaya. Conrad replanteó a Mitty como un “Gerente de Activos Negativos” en una encarnación moderna de la revista, como un trabajador devoto que desea poner en práctica todos los momentos sorprendentemente valientes y audaces que ha visto desfilar desde los confines de su oficina. También se imaginó a Mitty como un hombre en el umbral —un hombre que está siendo dejado atrás, una vez que LIFE, la alguna vez crónica visual por excelencia de la cultura estadounidense, está siendo transformada de una revista que inspiró e informó al mundo a otro corporativo puntocom.

La verdadera revista LIFE pasó por varias encarnaciones desde su fundación en 1883, que tuvo su mayor auge cuando fue convertida por Henry Luce en la insuperable publicación semanal de fotoperiodismo del país, para finalmente haber pasado a ser life.com, en el 2009. El LIFE de Conrad es novelizado, pero en gran medida basado en el espectacular legado fotográfico de la versión real.

“Me gustó la idea de Walter trabajando en la sala de negativos fotográficos de la revista LIFE, porque lo hace como un tipo de repositorio humano de las fotografías más significantes que han sido tomadas en los últimos 70 años”, explica Conrad. “Está rodeado de imágenes de los momentos más memorables de nuestros tiempos. En cierto modo, lo ha visto todo, pero en realidad nadie lo ve a él. Me parecía un buen lugar desde el cual podías apoyar realmente a Walter, porque todos nuestros trabajos pueden empezar a sentirse así. Puedes sentirte perdido en ellos, o como si no te dieran la oportunidad de vivir realmente”.

Para Stiller, el trabajo de Mitty en LIFE era una bella manera de tocar temas que resuenan mucho en la actualidad. “Me parece que el fondo es relevante con respecto al lugar donde estamos en el mundo”, comenta el actor y director. “La idea de Steve de que la icónica revista LIFE es básicamente un archivo de fotografías en línea es una gran metáfora para la transición que todos estamos haciendo del mundo análogo al mundo digital, y de cómo puede hacer obsoleto a un tipo como Walter, quien ha hecho su trabajo de manera meticulosa durante años”.

Continúa: “Es realmente un momento catártico en la vida de Walter, y, no obstante, encuentra el valor de salir al mundo en lugar de retractarse”.

De hecho, con LIFE en peligro, éste es el momento en el que la realidad de Walter Mitty comienza a superar sus fantasías.

Para que pudiera funcionar esa transformación, Stiller creyó que tenía que encontrar una manera de hilvanar el típico mundo rutinario de Mitty con sus ensoñaciones manifiestas —de la misma forma en la que sucede en lo más profundo de la mente humana. Conforme desarrollaba el último tratamiento del guión con Conrad, este entretejido de la vida diaria con la imaginaria se convirtió en su reto más grande. Justo como James Thurber había estimulado las fantasías de Mitty con una sola palabra o evento, Stiller y Conrad construyeron su narrativa en torno a conexiones tangibles entre lo real y lo fantástico.

“Ben sintió que era fundamental que la película no se sintiera dividida entre un mundo real y un mundo de ensueño”, explica Conrad. “Así que eso significaba que teníamos que crear todas las ensoñaciones de Walter justo dentro del flujo de su vida diaria. No nos vamos a un mundo de fantasía y después regresamos. Nos quedamos ahí, con él, para que tengas la oportunidad de formar parte de sus fantasías, para ver lo que obtiene de ellas y también lo que pierde en la vida real por haberse retirado. Ves lo que más ansía, lo que lo ha eludido y el potencial que tiene para conseguirlo, pero que todavía no ha tenido la oportunidad para hacerlo. La idea de Ben era que las ensoñaciones debían mostrarte las facetas reales de la personalidad de Mitty, no las imaginarias”.

En sus sueños, Walter es poderoso, decisivo y apela a sus instintos, sin importar a dónde lo lleven. En la vida real, sin embargo, no es nada salvo cauteloso, especialmente desde que tiene la responsabilidad de cuidar a su familia desde la muerte de su padre cuando él era tan sólo un adolescente. Esa es la razón por la cual Conrad tuvo que encontrar una motivación muy fuerte para Mitty para que esa cautela se la llevara el viento —al ponerlo en una travesía obsesiva y detectivesca para encontrar un negativo perdido; el negativo que contiene la foto elegida por su fotógrafo favorito para la última e histórica portada de la revista LIFE.

También incorporó otra fuente de inspiración para Mitty: el famoso eslogan de la revista LIFE, que alienta a la gente a “ver cosas a miles de kilómetros de distancia, cosas escondidas detrás de paredes y dentro de habitaciones, enfrentarse a cosas peligrosas…para ver y sorprenderse”.

“Es un eslogan espléndido porque, en esencia, dice que de nosotros depende adentrarnos de manera profunda en el mundo y realmente ver a otra gente”, pondera Conrad. “Es una gran directriz para tomar desde un punto de vista personal; afirmar que esto podría ser lo que todos necesitamos en ocasiones”.

Mientras que el Mitty de Thurber era un esposo mandilón, cuyas fantasías lo llevaban lejos de su matrimonio, y en la primera película Mitty estaba muy poco entusiasmado por su compromiso matrimonial, Conrad tomó otro camino. Su Mitty es un típico soltero moderno, que comienza más convenientemente soñando con un romance —o tonteando con ello en el internet— que ir tras él con entusiasmo. Pero el guionista nunca vio a Mitty como alguien incompetente. Sus sueños reflejan no sólo sus esperanzas, sino también su fuerza interior, que todavía tiene que demostrar.

“Fue muy importante para todos nosotros que no fuera pasivo o débil”, comenta. “Este Walter Mitty tiene una mente y constitución agudos. Está listo para dejarse llevar si los eventos se presentan y lo liberan. Nuestro trabajo fue llevarlo a ese lugar, donde realmente pudiera liberar su alma”.

El guionista tenía fe en que Stiller fuera el director que pudiera hacer exactamente eso —mientras mantenía a las audiencias muy entretenidas. “Siempre me ha encantado la manera en la que las películas de Ben son muy ligeras en cuanto a hacerte sentir bien —pero no son nada ligeras en cuanto al tema que abordan”, comenta Conrad. “Crea tal balance entre las dos, que nadie más podría hacer las películas de Ben”.

Más adelante, fue igual de emocionante para Conrad ver a Stiller asumir finalmente el papel en el que ambos trabajaron tan estrechamente durante tanto tiempo. “Durante dos años, llevamos a cabo un trabajo muy riguroso, en el que Ben era principalmente el director”, indica. “Después, repentinamente, también era Mitty. Sabía que iba a ser divertido, pero el notable rango que le aportó al personaje fue una auténtica sorpresa”.

 

La Chica de los Sueños de Mitty

            Mientras Walter Mitty pondera los problemas con su perfil de eHarmony, sus sueños románticos se centran en su compañera de trabajo de la sección de contaduría —la calmada Cheryl, quien se transforma frecuentemente en el objeto de sus rescates y aventuras heroicas.

El papel, como lo vio Stiller, no sólo era para que sirviera de interludio cómico, sino como un gran catalizador para el viaje de Mitty. “Es la frágil relación con Cheryl que se convierte en el ímpetu que lo impele a descubrir el mundo”.

Por definición, requería de alguien que pudiera saltar del mundo cotidiano de una madre soltera con temor a perder su trabajo, al arriesgado drama de los sueños de Walter, y de regreso, sin perder el paso, o la esencia de quien Cheryl es. Para hacer todo eso, y al mismo tiempo crear el efecto creciente de una relación en sus primeras etapas de atracción, los realizadores de dieron el papel a una de las comediantes más intrigantes de la actualidad: Kristen Wiig, quien se fogueó hasta convertirse en una de las más grandes estrellas de “Saturday Night Live”, antes de haber arrancado una versátil carrera cinematográfica.

Stiller la tenía en mente desde el inicio. “Kristen es alguien con quien te puedes sentir muy identificado”, comenta. “Es tan real, y tan genuinamente divertida, y también quería verla haciendo algo como esto —algo alejado de esa comedia burda y alocada a la que estamos acostumbrados a verla. Su personalidad es tan agradable y cálida, que sentí que le podía dar a la audiencia una clave del porqué ella y Mitty podrían ser pareja”.

Continúa: “Kristen es también extraordinaria cuando se trata de interpretar actitudes y personajes muy distintos. Fue capaz de yuxtaponer ese tipo de comedia con la muy genuina personalidad de Cheryl, que la llevar a estar un poco intrigada por Walter. Me parece que su personaje consigue algo con lo que el público se puede sentir identificado: la idea de que algunas de las cosas más pequeñas que nos suceden en la vida —incluso saludar a alguien cuando te brindan una cierta mirada— nos pueden afectar en grandes maneras”.

Wiig dice que sus primeras conversaciones con Stiller fueron clave para convencerla. “El guión era absolutamente maravilloso, pero es difícil dejarte llevar sólo por el guión porque existen muchas maneras de interpretar una historia como ésta”, señala. “Así que el tono de nuestras conversaciones fue realmente importante. Sentí que lo que Ben quería hacer con Walter Mitty era muy interesante. Me encantó que quería tomar esta historia clásica y modernizarla de una manera divertida, para apelar a elementos de nuestra vida actual”.

La actriz continúa: “Es una de esas historias que te deja sintiendo que allá afuera hay un gran y maravilloso mundo —y de que si hay cosas en la vida que realmente queremos hacer, ya sea conectarnos con nuestras familias o viajar por todo el mundo, vale la pena salir y hacerlas”.

Fue fácil para Wiig ver por qué Cheryl podría tener las más pequeñas punzadas de interés por Walter, que se transforman en algo más una vez que ambos se embarcan en resolver el misterio del negativo perdido. “Me parece que le agrada que él lleve un tipo de vida más tranquila y de que sea capaz de apreciar algo mejor allá afuera”, explica. “Ambos llevan vidas que quizás y desearían que tuvieran algo más de sabor, así que es perfecto que terminen juntos en esta inesperada aventura”.

Wiig disfrutó especialmente irrumpir en las ensoñaciones de Mitty, ya que Cheryl aparece en numerosas situaciones emocionantes, que llevaron a Wiig a explorar nuevas fronteras, incluyendo interpretar una canción de David Bowie, ella sola. “Me encantó haber hecho las secuencias de fantasía”, comenta. “En una de las primeras fantasías de Walter, éste se topa con un edificio en llamas y le salva la vida a mi perro de tres patas. Nunca antes había formado parte de una escena como ésa —una que involucre grandes explosiones y llamaradas— y fue muy emocionante para mí como actriz”.

Wiig dice que ese tipo de emoción fue atizada de manera continua por Stiller, sin importar cuál fuera la escena. “En realidad no sé cómo Ben pudo haber hecho tanto en todo este proyecto”, reflexiona. “Estuvo intensamente involucrado con cada aspecto de la película, al desempeñar todas estas funciones y, además, formar parte de la escena como actor. Fue inspirador verlo y sentí que aprendí muchísimo de él”.

El aplomo visual de Stiller también sorprendió a Wiig. “El diseño visual de la película es tan específico y bello, que es parte de lo que la hace tan especial. Ben tenía una visión para cada una de las tomas, cada encuadre”, comenta.

Wiig estaba especialmente impresionada por lo que Stiller le aportó a Mitty. “Su Walter Mitty es un tipo que realmente tiene una voz —simplemente no sabe todavía a ciencia cierta cómo usarla. Ben le inyecta tanta calidez al personaje, que simplemente quieres abrazarlo y golpear a todo aquel que lo trata mal”.

La Pesadilla de la Administración

 

            El gran antagonista de Walter Mitty en su vida diaria es el nuevo Director Administrativo a Cargo de la Transición: el         excepcionalmente arrogante, presuntuosamente desconsiderado e incesantemente intimidante Ted Hendricks. El guionista dice que escribió el personaje para que provoque a Walter Mitty en todo momento. “Para mí, Ted Hendricks es como un tipo de sentimiento”, describe Conrad. “Es la forma en la que siempre te hacen sentir tus entrenadores o hermanos mayores, maestros o policías —ese sentimiento donde la mejor cosa que les puedes contestar se te ocurre dos minutos después de que han abandonado el lugar, y cuando están frente a ti, nada útil te viene a la mente. O dices las peores cosas. Ted personifica ese sentimiento”.

Para interpretar el papel de Ted está Adam Scott, quien personifica a Ben Wyatt en la exitosa comedia televisiva Parks and Recreation. “En la vida real, Adam es el tipo más dulce y agradable”, comenta Kristen Wiig. “Pero en esta película es el imbécil más grande que te puedas encontrar. Y es tan bueno en ello, que todo lo hace muy divertido”.

Stiller lo tenía en mente desde el principio. “Siempre quise a Adam en la película porque es muy simpático y también porque tiene un tipo de presencia muy específica”, señala el director. “Existe una realidad en el mundo de Mitty, pero está ligeramente estilizada y pensé que Adam podía interpretarla en ese tono. Te da justamente lo que es Ted —indolente y malvado, pero también ridículamente egoísta —y de manera muy rápida”.

A Scott le llamó la atención de inmediato el guión. “Me pareció sorprendente la forma en la que Steve y Ben tomaron esta historia clásica y la dejaron florecer en algo que se siente muy épico y muy actual”, comenta. “Sentí que el guión era algo especial —divertido, pero también verdaderamente conmovedor. Creo que la profundidad de la escritura es algo a lo que mucha gente aspira”.

En cuanto a quién es Ted, Scott describe: “Es básicamente una despiadado espectro corporativo que deambula por los pasillos de esta gran institución estadounidense. No tiene el menor de los respetos por la humanidad de esta maravillosa revista, que ha sido un símbolo de la cultura estadounidense durante mucho tiempo. Y en Walter ve en gran medida a un tipo que piensa que es patético de una manera muy divertida. Se regodea en molestarlo, porque Walter hace que su masacre sea incluso más interesante. Me parece que disfruta a Walter, ¡hasta el punto en el que comienza a arruinarle la vida a Ted!”.

Scott dice que al momento de calibrar el papel, usó a Stiller como instrumento de medición. “Me parece que Ben es uno de los hombres más divertidos que jamás hayan puesto pie en Hollywood, así que haberlo hecho reír una o dos veces con mis interpretaciones fue muy importante para mí”.

También se sumergió por debajo de una barba bastante extensa que llegó a definir a Ted. “Usar esa gran barba se sintió un poco como si tuviera betún de pastel en mi cara todos los días. Pero valió la pena porque era la apariencia perfecta. Es una gran adición, ya que te da la impresión de que este tipo es un bala humana”, dice entre risas.

Stiller también estaba impresionado con el cabello facial. “Sentí que le daba a Adam este elemento único que nunca antes lo hemos visto ser en una película”, comenta.

Ted podría ser el tipo de hombre del que Walter Mitty le gustaría escaparse, pero está en el mero centro de la fantasía más compleja de Mitty—un encuentro en un elevador que se transforma en una batalla aérea a lo largo del centro de Manhattan. Para Scott, la experiencia de filmar esa escena fue sobresaliente.

“La secuencia de la pelea fue absolutamente una de las experiencias más increíbles que me haya tocado vivir”, confiesa el actor. “Ben y yo estábamos colgando de alambres, luchando, mientras las calles estaban llenas de turistas. Fue muy, muy intenso —nunca antes había hecho algo así”.

A pesar de la novedad de todo ello, Stiller lo hizo ver como algo emocionante, comenta Scott. “Ben tiene una manera de hablarle a los actores que te hace sentir muy a gusto y procurado”, dice a resumidas cuentas. “Y, aún así, sin importar cuán precisa haya sido su preparación, una vez que estábamos filmando todo se sintió lleno de vida. Me parece que parte de lo que lo hace capaz de hacer eso como director, es que es un gran actor por derecho propio”.

 

 

 

 

Un Fotógrafo al Final de la Tierra

 

 

Por todas sus fantasías para convertirse en héroe, Walter Mitty tiene su propio héroe de carne y hueso: el afamado fotógrafo Sean O’Connell de la revista LIFE, un elusivo aventurero que se ha convertido en una especie de estrella rock del mundo fotográfico, reconocido por su compromiso implacable de ir a cubrir una historia sin importar el costo. Parecía simplemente correcto darle el papel al actor y director ganador del Oscar® Sean Penn como el misterioso icono, que le hace un gesto a Walter Mitty para que vaya a explorar el vasto y espacioso mundo.

“Sean O’Connell es un tipo que representa la integridad creativa, por lo que debía tener esta asombrosa presencia con la que la audiencia se pudiera conectar de inmediato cuando Walter lo conoce finalmente. Esa es la razón por la cual Sean Penn fue mi primera opción, porque para mí Sean personifica todo eso en la vida”, comenta Ben Stiller.

Stiller también estaba entusiasmado en darle a Penn el tipo de papel en el que uno de los mejores actores dramáticos de una generación no sería normalmente visto. “De hecho, Sean tiene un gran sentido del humor”, indica, “que me parece no se exhibe tan frecuentemente en su trabajo cinematográfico, así que fue divertido darle la oportunidad de hacer algo diferente”.

El productor Stuart Cornfeld añade: “Sean O’Connell tiene un cierto tipo de mística, como también la tiene Sean Penn. Lo sorprendente acerca de su actuación y de la manera en la que su personaje está escrito es que cuando Walter finalmente conoce a Sean, él es todo lo que Walter estaba buscando, pero también es completamente distinto, al mismo tiempo. Para todos nosotros, fue simplemente maravilloso ver a Sean en acción”.

El reparto DE LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY lo terminó de redondear un ensamble que incluye a Kathryn Hahn (Parks and Recreation) como la hermana de Mitty, una artista del performance; el comediante Patton Oswalt como el consejero de eHarmony de Mitty; Olafar Darri Olafsun como el improbable piloto islandés de Mitty; y, de manera apropiada, una auténtica leyenda de la pantalla como la mamá de Mitty: la ganadora del Premio de la Academia® Shirley MacLaine, quien también actuó en una película que Stiller considera una fuente de inspiración para algunos de los diseños de sus filmes: The Apartment, de Billy Wilder.

 

La Fantasía hecha Realidad

En 1939, cuando Thurber publicó por primera vez THE SECRET LIFE OF WALTER MITTY, le imprimió un estilo humorístico y modernista a la historia que llevó a los lectores de manera directa a la experiencia de la vida fantástica de Walter Mitty.

En el 2013, Ben Stiller confiaba en hacer algo similar, usando el cine moderno para expandir la historia visualmente, de una manera que no se hubiera podido concebir en la época de Thurber. Sabía que había varias maneras de abordar las fantasías de Mitty. Pero sólo había una forma que sintió era la correcta para lo que quería que sintieran las audiencias: usar una híper-realidad hábilmente diseñada que amalgamara la corriente interna de consciencia de Mitty con la estructura de lo que está sucediendo en su mundo exterior.

“Todos se pueden sentir identificados con la idea de hablarle a alguien, mientras tienes esta fantasía alocada e imaginaria en la cabeza de donde te gustaría estar en ese momento”, explica. “Eso era lo que queríamos capturar”.

Stiller pensó de manera concienzuda la forma de lograr eso. Para crear las fantasías de Walter ciertamente se tendrían que utilizar muchas partes móviles, y un sentido del espectáculo, pero Stiller utilizó sus efectos de manera prudente, con especial atención hacia la integración continua dentro del flujo de la acción.

“En términos de efectos visuales, queríamos que la propuesta general fuera muy real desde un punto de vista fotográfico”, comenta. “Siempre me ha parecido que los mejores resultados provienen de hacer lo más que puedas de manera práctica en situaciones de la vida real, y después hacer unos pequeños ajustes con efectos digitales”.

Finalmente, Stiller conformaría un equipo de diseño visual que incluiría a director de fotografía nominado al Oscar Stuart Dryburgh (The Piano), al diseñador de producción Jeff Mann (Tropic Thunder, Zoolander), al editor Greg Hayden (Tropic Thunder, Zoolander), a la diseñadora de vestuario Sarah Edwards (Salt, Michael Clayton) y al supervisor de efectos visuales Guillaume Rocheron (Life of Pi.)

Desde el inicio, Stiller tomó la decisión de filmar LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY en cine, una decisión que parecía hacer eco con el mundo cargado de imágenes de Walter Mitty y su búsqueda por la autenticidad. “El cine es simplemente una cosa especial —siempre ha estado en el centro de la historia del cine y de toda la tradición de la realización cinematográfica— y es algo que se está yendo muy rápidamente, desapareciendo del mundo”, comenta Stiller.

También tomaron la decisión de que la cámara fuera despertando poco a poco, de ser estática a volverse dinámica, en vista de que la vida de Walter sigue un trayecto similar. Stiller explica: “En la primera parte de la película, creamos un mundo que es muy gráfico y lineal. Así que la cámara está bastante quieta y casi no se mueve, y después…gradualmente…conforme Walter comienza a conectarse con la vida y salir a explorar el mundo, la cámara se suelta. Nos soltamos con él, y los colores se vuelven más saturados e ingresamos con él a esta experiencia de vida más plena”.

El constante yin y yang entre los sueños y la realidad en LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY dieron lugar a una producción extremadamente ambiciosa —una que asumiría los rigores de filmar en medio de la ciudad de Nueva York, después volar a los ambientes etéreos de Islandia, donde el reparto y el equipo de producción se movieron desde volcanes a helicópteros, hasta mar adentro del gélido océano.

“Filmar en Nueva York fue fundamental porque esa fue la única manera de brindar una sensación intensa del lugar que Ben imaginó”, comenta Cornfeld. “Realmente quería capturar la energía e ímpetu de la ciudad”.

El productor continúa: “Islandia es simplemente un lugar maravilloso, donde la calidad de la luz es verdaderamente distinta a cualquier lugar de la tierra. Uno de los beneficios reales de haber rodado en cine es que pudimos aprovechar al máximo esa luz. No hay casi nada de contaminación en Islandia, así que cuando ves en lontananza, puedes ver para siempre. Es como ir de un mundo en 35mm a un mundo de 70mm. Tienes una esfera de acción de belleza natural que no encuentras en muchos lugares”.

Cada locación albergaría escenas que no se hubieran podido filmar en otro lado del mundo. En Nueva York, Stiller tuvo la oportunidad de filmar la épica persecución entre Walter y Ted dentro de la vigorosa dinámica de un día típico en la abarrotada ciudad. Para simular a Walter y Ted volando y saltando a lo largo de Manhattan en patines y esquíes improvisados, Stiller y su coestrella Adam Scott fueron colocados en una plataforma móvil que los mantenía suspendidos mientras zigzagueaban a través del infame tráfico de la ciudad de Nueva York.

“La batalla con Ted fue realmente divertida de filmar”, comenta Stiller. “En ella, estábamos montando patinetas y patines a lo largo de la Sexta Avenida y la Calle Cincuenta y Siete un domingo por la mañana, y fue una experiencia sorprendentemente surrealista. En realidad, intentamos hacer esa escena tan real como nos fuera posible —y después la intensificamos con los efectos visuales”.

“Cuando Ben se involucró por primera vez con la película, filmar en Nueva York nos llevó gran parte de la conversación. Ben quería que las fantasías de Mitty se sintieran tan auténticas como la vida— porque para Mitty así son de reales”, añade John Goldwyn. “No quería usar pantalla verde y después sobreponer la ciudad en la parte posterior. La audiencia tenía que sentir la experiencia real de Mitty. Pero fue hasta cierto punto una pesadilla logística. Multitudes instantáneas se presentaban por todo el lugar, tuvimos que cerrar carriles, tuvimos que revertir la circulación de carriles porque estábamos muy comprometidos en asegurarnos que la geografía fuera la correcta y, además, teníamos a Ben y Adam en una plataforma muy complicada. Afortunadamente, contamos con un comité de expertos que nos ayudó a conseguirlo”.

En Islandia, Stiller filmó una escena que lo orilló a alcanzar nuevos límites, como director y actor: cuando Walter salta sobre las olas salvajes del Atlántico Norte, que Stiller recreó con su propio clavado en el océano. “Fue muy importante para mí que no hiciéramos esa escena en un tanque”, recuerda. “Sentí que debíamos filmar en alta mar, con un bote real, un helicóptero real y olas reales”, explica.

“Es ahí cuando Mitty literalmente se tira un clavado hacia la vida”, reflexiona John Goldwyn. “Es el momento de la gran transición de la película, y se ve increíblemente real porque la mayor parte lo es”.

Esa escena trajo consigo, justo como le sucede a Walter Mitty, un poco más de realidad de la que Stiller esperaba.

“Estábamos como una milla mar adentro con olas de tres metros —que, cuando estás en el agua, son muy grandes”, admite Stiller. “El bote con la cámara se alejó y regresó para hacer la toma, pero hubo un periodo de dos minutos en el que yo estaba solo en el Mar del Norte con nadie a mi alrededor. Estaba en el océano solo, con un maleta, flotando ahí, esperando a que hicieran la toma”, dice entre risas. “Hubo una auténtica sensación de peligro y fue uno de esos momentos donde pensé, ‘oh, de esto se trata la auténtica realización cinematográfica’”.

 

 

LIFE En la Oficina

 

            Una vez que Ben Stiller comenzó a contemplar la esfera de acción de crear la vida real y fantástica de Walter Mitty en pantalla, supo sin lugar a dudas que requeriría de un diseñador de producción con un sentido puro de la experimentación creativa. Afortunadamente, conocía justo a esa persona: Jeff Mann, con quien había trabajado en Tropic Thunder.

“Jeff y yo estuvimos muy en sincronía, tanto creativa como visualmente”, comenta Stiller. “Fue pieza fundamental en el diseño de las secuencias de fantasía, de toda la batalla de Ted, de las oficinas de la revista LIFE y de cómo las portadas de las revistas se relacionan con las fantasías de Walter. Fue una gran colaboración”.

John Goldwyn añade: “Jeff fue realmente el socio creativo de Ben en esta película, en toda la extensión de la palabra”.

Mann estaba fascinado por la inusual tarea que Stiller le puso enfrente. “Tuvimos la oportunidad de crear un tono para esta película que es muy original. Tenemos estas fantasías divertidas y descabelladas, pero también queríamos caminar sobre una línea delgada para ser íntegros al momento de crear la realidad general de Mitty”, comenta. “La idea era que Walter comenzara sólo viviendo en su cabeza, y que terminara en un viaje viviendo como un ser humano en el mundo”.

El reto fue hacer muy emocionante esa transformación interior. “He tenido la oportunidad de hacer algunas cosas visuales descabelladas en mi carrera, pero hacer algo así repercute en frentes muy distintos, lo que para mí representó un pináculo”, comenta Mann.

Mann se divirtió especialmente en la creación de las oficinas de la revista LIFE, que, al igual que en el cine, mezcla la realidad, la historia y los elementos fantásticos. Él y Stiller estaban muy agradecidos por haber contado con el apoyo de Time-Life Corporation.

“La cooperación de Time-Life iba a ser crucial para el diseño visual de la película”, comenta el diseñador. “Pero no fue pan comido. Una vez que les enviamos el guión, nos remitieron a un caballero de nombre Bill Shapiro quien, así lo quiso la suerte, no pudo haber sido más parecido al personaje de Walter Mitty en las tareas propias de su trabajo. Se convirtió en el promotor más grande del guión porque había muchos paralelismos con su experiencia. Entonces, una vez que tuvimos acceso a todas estas imágenes icónicas, se nos ocurrieron cualquier cantidad de oportunidades para incorporarlas a los sets. Hay algo que todos en el público pudieran identificar, desde fotos de celebridades hasta figuras del deporte y elementos ambientales que entran en juego en la película”.

Stiller y Mann también realizaron una gran cantidad de investigación de la historia del edificio Time-Life en el Rockefeller Center, que abrió sus puertas en 1959. Su diseño, a cargo del despacho de arquitectos Harris & Abramowitz & Harris, obtuvo gran fama, así como sus grandes murales modernistas de los artistas Josef Albers y Fritz Glarner —que hicieron del lobby una experiencia artística excepcional.

“La arquitectura es prototípica de mediados de siglo”, dice maravillado Stiller. “El edificio es tan bello de fotografiar, especialmente cuando se ve por arriba, donde puedes ver los patrones del terrazo afuera en la plaza. Fue de gran ayuda, ya que contribuyó para lograr esa sensación ligeramente retro del mundo en el que Walter trabaja, que poco a poco se disipa. Y después nos sirvieron de inspiración fotografías de las décadas de los ‘50 y ‘60, donde puedes ver a reporteros gráficos y editores con sus mangas remangadas y sus anteojos de carey, por lo que queríamos transmitir esa sensación”.

Si bien Stiller fue capaz de rodar en el exterior y lobby del edificio Time-Life, recayó en Mann recrear de la nada el interior de las ahora extintas oficinas de la revista, en foros de los Estudios Kaufman Astoria, en Queens. Ahí, diseñaría un plano que le permitiría a Stiller jugar con la composición de sus encuadres.

Mann disfrutó especialmente crear el área de edición de fotos de Walter, tanto un oasis solitario (donde sólo su compañero de trabajo Hernández, interpretado por Adrián Martínez, le hace compañía) como una entrada de todo lo que va al interior de su mente. “El concepto era de que ya puedes ver cómo la era digital ha reducido a los empleados en la revista, así que ves cubículos vacíos cerca de Walter, pero también ves este tesoro oculto de imágenes detrás de él que lo están llevando hacia delante”, comenta Mann.

Con semejante embrollo logístico y elementos de diseño para organizar, Mann dice que estaba impresionado por la manera en como Stiller lo conjuntó todo como parte de una visión armónica en su cabeza. “La capacidad de Ben para esta película me impresionó sobremanera”, comenta. “Le aportó un inmenso nivel de energía a la producción y, al mismo tiempo, estaba actuando básicamente en todas las escenas. Teníamos este monstruo de información y complejos efectos visuales con los que estábamos trabajando —cosas que durante meses él no sabía cómo se iban a ver específicamente, si no es que un año, a partir del tiempo en el que comenzamos a hacerlas. Se requirió de una gran planeación para tomar las decisiones correctas”.

Si bien exploraron todas y cada una de las decisiones visuales, Mann señala que todo eso pasó a un segundo plano cuando Stiller estaba frente a la cámara como Mitty. “Tomó toda la información que tenía acerca de este mundo y brindó algo justo en el blanco”, comenta el diseñador. “Nunca he experimentado nada similar al tipo de energía que le brindó al proyecto, y, aunado a eso, su actuación, que fue extremadamente especial”.

Los toques finales de la película se dieron en la postproducción, una vez que Stiller se reunió con su editor de cabecera Greg Hayden para ensamblar el material en su forma final. La música se volvió otro elemento esencial, una vez que Stiller trabajó con el compositor Theodore Shapiro, con quien había colaborado en Tropic Thunder, para que compusiera la banda sonora. También contrató al compositor independiente sueco José González para que contribuyera con canciones, y al artista Ryan Adams para que escribiera la canción de los créditos finales que González canta. Todas las colaboraciones se convirtieron en parte de un soundtrack, que estuvo anclado con la oda de David Bowie a un hombre flotando en el espacio exterior, “Space Oddity”.

Para Stiller, la música fue otra oportunidad para añadirle matices multi-cromáticos al viaje de Walter. “Estaba buscando una manera musical de expresar la idea del héroe interno de este hombre ordinario”, resume Stiller. “Sentí que la increíble imaginación de Walter merecía una banda sonora muy noble y épica. Teddy Shapiro compuso un tema musical tan bello para Walter, y después lo estableció a lo largo de la película de una manera sorprendente. Es un tema que tiene un poco de melancolía, pero en el transcurso del filme se convierte en algo muy inspirador”.

Esa mezcla de una tierna y divertida melancolía con una visión extrovertida de inspiración parecía ser lo que enganchó a todo aquel que se involucró en LA INCREÍBLE VIDA DE WALTER MITTY.

“Hacer una película que honre la inteligencia de la audiencia, y que después los lleve a lugares donde nunca antes hayan estado de una manera tanto entretenida como satisfactoria desde un punto de vista emocional, es algo tremendamente remunerador”, concluye John Goldwyn.

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ACERCA DEL REPARTO

 

 

Ben Stiller (Walter Mitty/Director) BIOGRAFÍA PENDIENTE

 

Kristen Wiig (Cheryl) apareció durante siete temporadas como miembro del reparto de la venerada transmisión Saturday Night Live, para NBC. A lo largo de su tiempo en el programa, Wiig recibió tres nominaciones al Emmy a Actriz Secundaria Sobresaliente en una Serie Cómica por su trabajo, donde interpretó memorables personajes tales como la excitable Target Lady, la cantante Doonese de Lawrence Welk, la exasperante fanfarrona Penélope, la Portavoz de la Cámara Nancy Pelosi y Suze Orman, entre otros.

Wiig coprotagonizó recientemente al interés amoroso de Steve Carrell en la exitosa película animada Despicable Me 2 (Mi villano favorito 2). Aparecerá en la venidera película independiente Girl Most Likely, dirigida por Shari Springer Berman y Robert Pulcini (American Splendor). Wiig interpreta al personaje al que hace alusión el título y también es productora ejecutiva del filme. Girl Most Likely es la historia de una moderadamente exitosa dramaturga de Nueva York, quien monta un intento de suicidio falso para recuperar a su ex novio, sólo para terminar siendo forzada a quedar bajo la custodia de su madre, adicta a las apuestas.

El año pasado, Wiig apareció en la película Friends With Kids (Plan perfecto), para Roadside Attractions, escrita y dirigida por Jennifer Westfeldt. Wiig coprotagonizó la película junto con Westfeldt, Jon Hamm, Adam Scott, Edward Burns y Maya Rudolph. El filme se exhibió en el Festival Internacional de Cine de Toronto y fue estrenada por Roadside Attractions el 9 de marzo de 2012.

En el 2011, Wiig protagonizó la aclamada e inesperadamente exitosa película del verano Bridesmaids (Damas de Honor), que coescribió con Annie Mumolo. Bridesmaids fue estrenada el 13 de mayo de 2011 por Universal Pictures y en la actualidad es la comedia femenina para adultos más exitosa de la historia. Dirigida por Paul Feig y producida por Wiig y Judd Apatow, Bridesmaids se ha convertido en la producción de Apatow que más dinero ha recabado. Wiig fue nominada para un Premio de la Academia, un Premio del Writers Guild of America (Sindicato de Guionistas de los Estados Unidos) y un Premio BAFTA a Mejor Guión Original. También fue nominada para un Globo de Oro en la categoría de Mejor Actriz en una Comedia o Musical. La película también ha recibido importantes reconocimientos, incluyendo una nominación al Globo de Oro a Mejor Película – Comedia o Musical, así como una nominación al SAG a Actuación Sobresaliente de un Reparto en una Película.

Wiig capturó la atención de las audiencias, y ante grandes elogios en todo el mundo, como la jefa pasiva-agresiva de Katherine Heigel en la exitosísima comedia Knocked Up (Ligeramente embarazada), de Judd Apatow. Sus créditos cinematográficos adicionales incluyen la comedia Paul (Paul: Encuentros cercanos con este tipo), para Universal; All Good Things (Crimen en familia) con Ryan Gosling y Kirsten Dunst; la película animada Despicable Me (Mi villano favorito) con Steve Carrell y Jason Segal, para Universal; MacGruber, para Universal; How to Train Your Dragon (Cómo entrenar a tu dragón) con Gerard Butler y Jay Baruchel, para Dreamworks Animation; Extract (La fuerza del amor) con Jason Bateman, Ben Affleck y Mila Kunis, para Mike Judge; Whip It! (Chicas sin freno), el debut como directora de Drew Barrymore, protagonizada por Ellen Page; Adventureland (Un verano memorable), de Greg Mottola, con Ryan Reynolds, Kristen Stewart y Jesse Eisenberg; Ghost Town (Un fantasma fastidioso), de David Koepp, con Ricky Gervais; y Walk Hard (Camina duro: La historia de Dewey Cox), de Jake Kasdan, otra película producida por Apatow, donde actuó al lado de John C. Reilly. Wiig también ha aparecido como actriz invitada en la serie ganadora del Premio Emmy 30 Rock, para NBC, y en Bored To Death y The Flight Of The Conchords, ambas para HBO. En la actualidad, Wiig se encuentra protagonizando la nueva versión de The Looney Tunes Show, para Cartoon Network, donde presta su voz para la amiga de Bugs Bunny, Lola Bunny.

Oriunda de Rochester, Nueva York, Wiig fue miembro de la compañía principal del grupo de improvisaciones y sketches “The Groundlings”, ubicado en Los Ángeles. Se une a las filas de sus compañeros de reparto de SNL Maya Rudolph, Will Ferrell, Phil Hartman, Will Forte y Jon Lovitz, todos ex alumnos de Groundlings.

Wiig vive actualmente en la ciudad de Nueva York.

 

La ilustre carrera de Shirley MacLaine (Edna) comprende más de 50 largometrajes, enmarcados por la obtención de un Premio de la Academia® y seis nominaciones, seis nominaciones al Premio Emmy®, siete Globos de Oro® —incluyendo el Premio Cecil B. DeMille por su Trayectoria Artística— y el título de autora internacional de best-sellers. MacLaine fue condecorada con el Prestigioso Premio del American Film Institute por su Trayectoria en junio de 2012. Fue vista recientemente en Bernie, de Richard Linklater, protagonizada por Jack Black y Matthew McConaughey; y como la madre de Lady Cora en la serie ganadora del Premio Emmy® de Horario Estelar Downton Abbey, creada por Julian Fellowes, protagonizada por Maggie Smith y Elizabeth McGovern. MacLaine también fue vista en escena durante su espectáculo solista, que la tuvo de gira por ciudades de todo el mundo, donde hizo un montaje de momentos cinematográficos memorables con revelaciones privadas acerca de su extraordinaria vida, carrera y viaje espiritual.

En el otoño de 2011, MacLaine recibió el premio cultural más prestigioso de Francia, la Legión de Honor, presentado por el Ministro de Cultura y Comunicación de Francia, Frederic Mitterand, en la Cineteca Francesa. En el 2008, lanzó su best-seller Sage-Ing While Age-Ing, seguido de su más reciente best-seller del New York Times, I’m Over All That – And Other Confessions, lanzado el 5 de abril de 2011. Apareció en la película de ensamble Valentine’s Day (Día de los enamorados) y en la película para televisión Coco Chanel, para Lifetime, por la que fue nominada para un Globo de Oro y un Premio SAG®.

MacLaine hizo su debut profesional bailando en el reestreno de Broadway de la obra Oklahoma! en la década de los ‘50.  Su primera aparición cinematográfica fue en The Trouble With Harry, de Alfred Hitchcock, que le valió un Globo de Oro a “Nueva Estrella del Año – Actriz”, en 1955. Al mismo tiempo, protagonizó Some Come Running, que le valió su primera nominación al Premio de la Academia® y una nominación adicional al Globo de Oro®. También actuó al lado de Audrey Hepburn en The Children’s Hour, basada en la obra de Lillian Hellman. MacLaine obtuvo una segunda nominación al Oscar® por su trabajo en la premiada película The Apartment, coprotagonizada por Jack Lemmon y dirigida por Billy Wilder. Se reunió de nueva cuenta con Lemmon y Wilder para Irma La Douce en 1963, que le volvió a valer otra nominación al Premio de la Academia®.

En 1975, MacLaine recibió su cuarta nominación al Oscar®, en esta ocasión a mejor documental como productora y estrella de The Other Half Of The Sky: A China Memoir. Dos años más tarde, fue nominada de nueva cuenta por su papel protagónico en The Turning Point.  En 1983, MacLaine ganó finalmente un Oscar por su trabajo en Terms Of Endearment (La fuerza del cariño). A la postre, también recibió un Globo de Oro® por su actuación en Madame Sousatzka, en 1989. En 1998, MacLaine fue honrada con el Globo de Oro Cecil B. DeMille a su Trayectoria Artística.

Los créditos adicionales de MacLaine incluyen notables filmes, tales como Steel Magnolias (Magnolias de acero), con Julia Roberts, Postcards From The Edge (Recuerdos de Hollywood), con Meryl Streep, In Her Shoes (En sus zapatos), con Cameron Diaz y Toni Collette, y Rumor Has It (Dicen por ahí), con Jennifer Aniston y Kevin Costner.

Los créditos en televisión de MacLaine incluyen los telefilmes These Old Broads, Carolina y Salem Witch Trials. También protagonizó la miniserie Hell On Heels: The Battle Of Mary Kay, para CBS, acerca de la vida de la reina de los cosméticos Mary Kay Ash.

Una antigua defensora de los derechos y libertades civiles, de los derechos de la mujer y del entendimiento espiritual, MacLaine es conocida por su ferviente fe en la reencarnación, los ángeles, el poder de los cristales y otras creencias New Age. Aborda estos tópicos de manera extensa —así como de su carrera en Hollywood— en sus libros Out On A Limb y Dancing In The Night. A la postre, MacLaine escribió numerosos libros, incluyendo The Camino y Out On A Leash, todos ellos best-sellers internacionales.

 

Adam Scott (Ted Hendricks) ha forjado una carrera verdaderamente diversa y distinguida. Si bien en sus inicios comenzó principalmente como actor dramático, ha demostrado una gran versatilidad y proyección, además de tener en su haber un currículo cómico igualmente impresionante. Sin importar cuál sea el medio, cine, televisión y teatro, Scott continúa recibiendo críticas entusiastas.

Scott es uno de los protagonistas de la comedia nominada al Emmy Parks and Recreation, al lado de Amy Poehler, que ahora se encuentra en su cuarta temporada para NBC. La temporada pasada, Scott se unió al reparto en un papel regular, aunque apareció en dos episodios de la segunda temporada. Como parte de su casting en el programa, logró un contrato con NBC Universal.

En la pantalla grande, Scott puede ser visto en la comedia romántica Friends with Kids, donde actúa al lado de Jon Hamm y Kristen Wiig. La película gira en torno a una pareja que ve por lo que han pasado unos amigos por tener un hijo, así que deciden tener el suyo y mantener una relación abierta. Jennifer Westfeldt y Megan Fox completan el reparto del filme, que se exhibió el año pasado en el Festival Internacional de Cine de Toronto y se estrenó en cines a principios de este año.

Películas recientes incluyen See Girl Run para el productor David Gordon Green, The Guilt Trip (A toda madre), protagonizada por Seth Rogen y Barbra Streisand, para Paramount, y Bachelorette, junto a Kristen Dunst, Isla Fisher y Lizzy Caplan. También terminó la comedia independiente A.C.O.D., que Scott encabeza como un hombre que intenta juntar una vez más a sus padres y mantenerlos unidos cuando su hermano decide casarse de manera inesperada.

Scott también fue visto recientemente protagonizando la serie original de Starz Party Down. Scott interpreta a ‘Henry’, quien ha regresado para formar parte de un equipo de servicios alimenticios después de haber intentado durante ocho años —y haber fracasado finalmente— emprender una carrera como actor. Scott también produjo Party Down junto a los productores ejecutivos Paul Rudd, Rob Thomas, Dan Etheridge y John Enbom. También se le puede ver en papeles recurrentes en la serie cómica Eastbound & Down, junto a Danny McBride, para HBO.

El año pasado Scott fue visto en Our Idiot Brother (Nuestro hermano idiota), al lado de Paul Rudd, Elizabeth Banks y Zooey Deschanel. La película se estrenó en el Festival de Cine de Sundance en el 2011. Scott protagonizó previamente The Vicious Kind, una comedia dramática acerca de un hombre que se obsesiona con la novia que su hermano trae a casa para el Día de Acción de Gracias. La película, cuyo productor ejecutivo fue Neil Labute, se estrenó en el Festival de Cine de Sundance. Scott fue elogiado por su actuación como ‘Caleb’ y fue nominado a Mejor Actor en los Premios Independent Spirit en el 2010. También ganó el premio a Mejor Actuación en el Festival de Cine Sidewalk, en el 2009, y el premio a Mejor Actor en el Festival de Cine de Estrasburgo, ese mismo año.

Scott también coprotagonizó al lado de Will Ferrell y John C. Reilly la taquillera comedia Step Brothers (Hermanastros), para Columbia Pictures. Scott también apareció en Passenger Side, una road movie que nunca sale de Los Ángeles, con Joel Bissonnette y Robin Tunney, donde además fungió como productor ejecutivo. La película se estrenó ante grandes elogios en los Festivales de Cine de Los Ángeles y de Toronto.

Interpretó a Johnny Meyer, el agente de prensa de Howard Hughes, en la película de Miramax ganadora del Oscar® The Aviator (El Aviador), al lado de Leonardo DiCaprio, Cate Blanchett, John C. Reilly y Alec Baldwin, para el legendario director Martin Scorsese. Fue visto en August (Agosto), un drama que estuvo en el Festival de Cine de Sundance, en el 2008. Apareció en Lovely, Still con Martin Landau, Ellen Burstyn y Elizabeth Banks. La película se estrenó en el 2008 en el Festival de Cine de Toronto y fue exhibida en cines más tarde ese año. Créditos cinematográficos adicionales incluyen la película de terror Piranha 3D, para The Weinstein Company, dirigida por el aclamado director Alex Aja, la comedia romántica Leap Year (Propuesta de año bisiesto), junto a Amy Adams, la taquillera comedia Knocked Up, dirigida por Judd Apatow, así como The Great Buck Howard (El gran Buck Howard), al lado de John Malkovich, Colin Hanks y Tom Hanks, y Art School Confidential, dirigida por el aclamado realizador Terry Zwigoff. Scott también interpretó a ‘Palek’ en la aclamada serie Tell Me You Love Me, para HBO.

En la actualidad, Scott vive en Los Ángeles.

 

Sean Penn (Sean O’Connell) ha ganado en dos ocasiones el Premio de la Academia® y se ha convertido en un icono estadounidense del cine, en una carrera que abarca más de tres décadas. Penn ha sido nominado cinco veces para el Premio de la Academia®, como Mejor Actor por Dead Man Walking (Pena de muerte), Sweet and Lowdown (El gran amante) y I Am Sam (Yo soy Sam) y ganó su primer Oscar® en el 2003 por su intensa actuación en Mystic River (Río Místico), de Clint Eastwood, y su segundo Oscar® a Mejor Actor en el 2009 por Milk (Milk: un hombre, una revolución, una esperanza), de Gus Van Sant. La actuación como el icono de los derechos de los gay Harvey Milk también le valió a Penn premios de The Screen Actors Guild® (SAG) (Sindicato de Actores de Cine), del New York Film Critics Circle (Círculo de Críticos de Cine de Nueva York) y de la Los Angeles Film Critics Association (Asociación de Críticos de Cine de Los Ángeles).

Penn también ha recibido los premios a Mejor Actor en los Festivales de Cine de Cannes y Berlín por She’s So Lovely y Dead Man Walking, respectivamente, además de haber obtenido en dos ocasiones el premio a Mejor Actor en el Festival de Cine de Venecia, por Hurlyburly (Descontrol en Hollywood) y 21 Grams (21 gramos). Penn fue visto por última vez en This Must Be the Place, de Paolo Sorrentino, que se estrenó en el Festival de Cine de Cannes, en el 2011.

El debut como director de cine de Penn se presentó en 1991 con The Indian Runner, que también escribió y produjo. En 1995, dirigió The Crossing Guard (Vidas Cruzadas), que también escribió y produjo. Su tercer filme como director/productor fue The Pledge (Asesino Oculto), protagonizado por Jack Nicholson. La película fue nombrada una de las Diez Mejores Películas del 2001 por The National Board of Review. Desde entonces, Penn escribió y dirigió la contribución de los Estados Unidos para la película de compilación 11’09’01. Este importante proyecto reunió a once aclamados directores de todo el mundo para que crearan cortometrajes en respuesta a los terroríficos eventos del 11 de septiembre, de 2001. En el 2003, la película fue nominada para un Premio César en la categoría de Mejor Película de la Unión Europea, además de haber recibido un reconocimiento especial de The National Board of Review.

Como escritor, productor y director, Into the Wild (Camino Salvaje) representó el cuarto largometraje de Penn, que se estrenó ante críticas entusiastas en septiembre de 2007. La película, basada en el best-seller de no-ficción de Jon Krakauer, se estrenó en los Festivales de Cine de Telluride y Toronto, y apareció en múltiples listas de las diez mejores películas del año, en el 2007.

Penn ha aparecido en escena en producciones que incluyen Girl on the Via Flaminia, de Alfred Hayes, y Earthworms in Los Angeles, de Albert Innaurato. En Broadway, Penn actuó en Heartland, de Kevin Heelan, y en Slab Boys, de John Byrne. Apareció en Hurlyburly, de David Rabe, en el Westwood Playhouse, y en Goose and Tom Tom en el Lincoln Center, ambas producciones dirigidas por el autor. Más recientemente, Penn actuó al lado de Nick Nolte y Woody Harrelson en The Late Henry Moss, escrita y dirigida por el escritor ganador del Premio Pulitzer Sam Shepard.

En el 2002, le otorgaron a Sean Penn el Premio Modern Master en el Festival Internacional de Cine de Santa Barbara, y en el 2003, se convirtió en el receptor más joven en haber recibido el Premio Donostia a su Trayectoria Artística del Festival de Cine de San Sebastián. En el 2004, fue honrado con el Premio John Steinbeck por servir de inspiración a las artes creativas. En el 2008, Penn recibió el Premio Desert Palm a su Trayectoria como Actor, después de haber ganado el año anterior el Premio a Director del Año por Into the Wild en el Festival Internacional de Cine de Palm Springs. Penn fungió como presidente del jurado en el Festival Internacional de Cine de Cannes en el 2008, y más tarde ese año fue nombrado Caballero en la Legión Francesa de Honor.

Como reportero, Penn ha escrito para las revistas Time, Interview, Rolling Stone y The Nation. En el 2004, Penn escribió un artículo de dos partes en The San Francisco Chronicle, después de una segunda visita a un Irak devastado por la guerra. En el 2005, escribió un artículo de cinco partes en el mismo periódico, ahora desde Irán, durante la elección que trajo consigo el régimen de Ahmadinejad. Las memorables entrevistas de Penn con el presidente venezolano Hugo Chávez y el presidente de Cuba Raúl Castro fueron publicadas en The Nation y The Huffington Post. La entrevista de Penn con el presidente Castro fue la primera entrevista que el mandatario le concedió a un reportero internacional.

El trabajo humanitario de Penn lo llevó a Nueva Orleáns inmediatamente después de los estragos que causó el huracán Katrina, y, más recientemente, a Haití, después del temblor que devastó al país. En enero de 2010, Penn estableció la Organización de Ayuda J/P Haitian (J/P HRO, por sus siglas en inglés). J/P HRO se ha convertido en líder en Haití a lo largo de muchos sectores, ya que trabaja para mejorar las condiciones de vida en los campamentos Internally Displaced Persons (IDP) (Personas desterradas internamente) y en vecindarios aledaños, removiendo escombro y brindando servicios médicos, educación y programas de enriquecimiento, construcción de hogares y redesarrollo de vecindades. El principal objetivo de J/P HRO sigue siendo ayudar a que la gente desterrada regrese a hogares duraderos, seguros y permanentes en vecindarios revitalizados.

Por sus esfuerzos, Penn ha recibido numerosas condecoraciones y premios, entre ellos: el Premio Commander’s for Service (División Aérea 82ª del Ejército de los EEUU); el Premio 82nd Airborne al Servicio Meritorio; el Certificado Operation Unified Response JTF Haiti del Teniente General P.K. Keen, Comandante del Ejército de los EEUU; la Medalla de Excelencia de la 1st Recon 73rd Division; la Medalla de Excelencia del 2nd Brigade Combat Team; el Commendation of Excellence United States Southern Command; el Premio a la Excelencia del Deputy Commander U.S. Southern Command; el Premio Hollywood Humanitarian del Festival de Cine de Hollywood en el 2010; el Premio Stanley Kramer del Producers Guild of America (Sindicato de Productores de los EEUU), en el 2011; y el Premio Humanitario Children’s and Families Global Development Fund, presentado por el Embajador de la República de Haití. En Julio de 2010, Penn fue nombrado caballero por el presidente haitiano René Préval en una ceremonia en Puerto Príncipe.

En el 2012, Penn fue nombrado Embajador Plenipotenciario de Haití, honor otorgado por el presidente Michel Martelly, en una ceremonia en Puerto Príncipe. Más recientemente, en el 2012, se le otorgó a Penn el Premio Peace Summit en la 12ava Cumbre Mundial de los Ganadores del Premio Nobel de la Paz, así como el Premio International Humanitarian Service de la Cruz Roja Estadounidense.

 

Patton Oswalt (Todd  Mahar) continúa encontrando el éxito en todas las aéreas del entretenimiento, más recientemente con el lanzamiento el 24 de abril de la versión en DVD de su especial de comedia nominado al Grammy Finest Hour, unos cuantos días después de haber salido al aire en Comedy Central. También fue reconocido este año por su trabajo en la pantalla grande, al haber sido nominado para el Premio Critic’s Choice por su brillante interpretación en la película Young Adult (Adultos jóvenes), de Jason Reitman, donde actuó al lado de Charlize Theron, que se estrenó en todo el país en diciembre de 2011 por Paramount Pictures. En el 2009, Patton recibió elogios de la crítica por su actuación en Big Fan, de Robert Siegel, que hizo su debut en Sundance en enero de 2009, y fue distribuida por First Independent Pictures. Big Fan fue nominada para un Premio Independent Spirit y Patton recibió una nominación al Premio Gotham por su actuación.

Como comediante, Patton ha grabado cuatro especiales para televisión y cuatro álbumes aclamados por la crítica, incluyendo su más reciente Finest Hour, el 20 de septiembre de 2011, que recibió una nominación al Grammy a “Mejor Álbum de Comedia”, además de haber hecho un especial homónimo de una hora que se transmitió por Showtime. En el 2009, Patton recibió su primera nominación al Grammy por su álbum My Weakness Is Strong, que fue distribuido a través de Warner Bros. Records.

Además de tener un papel regular en la serie de Showtime United States of Tara, Patton también ha aparecido como actor invitado en Bored To Death y Flight of the Conchords, en HBO, y en The Sarah Silverman Program, en Comedy Central. También tuvo un papel recurrente en la serie Caprica, para SyFy. Patton contribuye regularmente en Countdown with Keith Olbermann, Real Time with Bill Maher y Lewis Black’s Root Of All Evil. Patton apareció en la película The Informant (El informante), de Steven Soderbergh, y en Observe and Report [(In) Seguridad], con Seth Rogen.

Patton prestó su voz para Remy, la rata, en la película ganadora del Oscar® Ratatouille (Ídem), de Pixar. También prestó su voz para personajes en Word Girl y Neighbors from Hell. Patton también ha aparecido en más de veinte filmes, incluyendo Magnolia (Ídem), Starsky & Hutch (Ídem) y Reno 911!: Miami.

Patton protagonizó The Comedians of Comedy, que fue rodada como una película independiente, una serie de televisión y una perdurable gira.

Por lo general, y de manera extensa, hace giras, que encabeza tanto en los Estados Unidos como en el Reino Unido, y aparece regularmente en festivales de música, como Bumbershoot, Bonnaroo, Comic-Con y Coachella. Patton también tiene un programa periódico, bimensual, en el nuevo Largo del Teatro Coronet, en Los Ángeles.

En televisión, interpretó a ‘Spence’ en The King of Queens en CBS durante nueve temporadas, además de haber aparecido en Seinfeld, Reaper, Aqua Teen Hunger Force y Tim and Eric’s Awesome Show, Great Job! Patton también está de regreso en la pantalla chica con un papel protagónico en la nueva comedia de acción en vivo The Heart, She Holler, en Adult Swim, para Cartoon Network.

El primer libro publicado de Patton, Zombie Spaceship Wasteland, fue lanzado en enero de 2011 y fue un best-seller de The New York Times.

 

Un talento natural con una presencia encantadora e innegable energía, Kathryn Hahn (Odessa) ha dejado huella gracias a una variedad de papeles entretenidos y memorables.

Los créditos cinematográficos de Han incluyen sus notables papeles en Step Brothers, donde interpretó a ‘Alice’, la extravagante y divertida pareja de John C. Reilly, y Revolutionary Road (Sólo un sueño), donde interpretó a ‘Milly Campbell’, la vecina de Kate Winslet y Leonardo DiCaprio. Créditos cinematográficos adicionales incluyen Wanderlust (Locura en el paraíso), Our Idiot Brother, How Do You Know (Cómo saber si es amor), The Goods: Live Hard, Sell Hard (Duro de vender), The Last Mimzy (Mimzy, una aventura mágica), The Holiday (El descanso), Around the Bend (Lazos de familia), Anchorman: The Legend of Ron Burgundy (El periodista: La leyenda de Ron Burgundy), Win a Date with Tad Hamilton! (Una cita con tu ídolo), How to Lose a Guy in 10 Days (Cómo perder a un hombre en 10 días) y Flushed (Lo que el agua se llevó). Sus créditos en televisión incluyen su papel recurrente como Lily Lebowski en el exitoso programa Crossing Jordan, para NBC, Four Kings, Hung, Free Agents y, más recientemente, un papel como actriz invitada en el exitoso programa Parks & Recreation, para NBC.

Hahn hizo su debut en Broadway en la obra ganadora del Premio Tony® Boeing-Boeing, junto a Bradley Whitford, Gina Gershon, Mary McCormack, Christine Baranski y Mark Rylance. En el 2008, Boeing-Boeing ganó el Tony en la categoría de Mejor Reestreno de una Obra. Ninguna desconocida en escena, sus créditos teatrales también incluyen Dead End (Teatro Ahmanson, Compañía Teatral Huntington), Ten Unknowns (Compañía Teatral Huntington), A Midsummer Night’s Dream (Williamstown Mainstage), Hedda Gabler (Williamstown/Baystreet), Othello (Escuela de Teatro de Yale), Chaucer in Rome (Williamstown Mainstage), Camino Real (Williamstown Mainstage) y The Birds (Yale).

Hahn obtuvo su título de licenciatura de la Universidad de Northwestern y su maestría en bellas artes de la Escuela de Teatro de Yale, En la actualidad, vive en Los Ángeles con su esposo y dos hijos.

 

 

ACERCA DE LOS REALIZADORES

 

Steven Conrad (Escritor) es el escritor de The Pursuit of Happyness (En busca de la felicidad) y The Weather Man (El sol de cada mañana), además de haber escrito y dirigido The Promotion.

 

John Goldwyn (Productor), nieto del legendario productor de Hollywood Samuel Goldwyn, comenzó su carrera cinematográfica en The Ladd Company, en 1981. Durante su periodo laboral ahí, Goldwyn desarrolló la sumamente exitosa franquicia de Police Academy (Loca academia de policía), en cuya segunda parte fungió como productor ejecutivo, en 1985.

En el otoño de 1985, Goldwyn se unió a Alan Ladd Jr. en MGM/United Artists y supervisó éxitos tales como Running Scared (1986), Moonstruck (Hechizo de luna) (1987) y A Fish Called Wanda (Los enredos de Wanda) (1988). En 1988, Goldwyn se convirtió en vicepresidente ejecutivo de producción mundial y fue responsable de todos los aspectos de la producción y desarrollo para el estudio.

En 1990, Goldwyn dejó MGM/United Artists para unirse a Paramount Pictures y un año más tarde fue promovido a presidente de Paramount Motion Picture Group. En el 2002, la presidenta Sherry Lansing ascendió a Goldwyn a vicepresidente de Paramount Motion Picture Group.

Mientras Goldwyn era alto ejecutivo en el estudio, Paramount Pictures se llevó a casa tres Oscares a Mejor Película por Forrest Gump (Ídem), Braveheart (Corazón Valiente) y Titanic (Ídem). Otras películas notables estrenadas bajo su tutela, incluyen Indecent Proposal (Una propuesta indecorosa); Wayne’s World (El mundo según Wayne) y su secuela, Wayne’s World 2; The Firm (Sin salida); The Truman Show (Truman show: Historia de una vida); The First Wives Club (El club de las divorciadas); Mission: Impossible (Misión Imposible) y su secuela, Mission: Impossible II; Patriot Games (Juegos de patriotas), Clear and Present Danger (Peligro inminente) y The Sum of All Fears (La suma de todos los miedos), todas del recientemente finado escritor Tom Clancy; What Women Want (Lo que ellas quieren); Saving Private Ryan (Salvando al soldado Ryan); Deep Impact (Impacto profundo); Mean Girls (Chicas pesadas); y muchas otras.

En el 2004, Goldwyn se convirtió en un productor independiente del estudio. Produce la premiada y exitosa serie Dexter, protagonizada por Michael C. Hall, para Showtime. También produjo la aclamada I’m Not There (Mi historia sin mí), con Christine Vachon. Esta biografía de Bob Dylan, escrita y dirigida por Todd Haynes, es protagonizada por Richard Gere, Cate Blanchett, Heath Ledger y Christian Bale. Por su sobresaliente trabajo interpretando una de las múltiples caras de Dylan, Cate Blanchett fue nominada para un Premio de la Academia®.

En el 2005, Goldwyn hizo mancuerna con el productor de Saturday Night Live Lorne Michaels para fundar Michaels/Goldwyn Productions en Paramount. Su primera colaboración, Hot Rod (Bólidos infernales), protagonizada por Andy Samberg y dirigida por Akiva Schaffer, fue estrenada en agosto de 2007. En el 2008, estrenaron la comedia Baby Mama (Mamá por encargo), protagonizada por Tina Fey y Amy Poehler. MacGruber (Ídem), con Will Forte, Kristen Wiig y Val Kilmer, fue estrenada en el 2010 por Universal Pictures. Michaels/Goldwyn produjo The Guilt Trip (A toda madre), protagonizada por Barbra Streisand y Seth Rogen, y dirigida por Anne Fletcher (The Proposal). La película fue estrenada por Paramount Pictures en diciembre de 2012.

 

Samuel Goldwyn Jr. (Productor) BIOGRAFÍA PENDIENTE

 

Stuart Cornfeld (Productor) BIOGRAFÍA PENDIENTE

 

G. Mac Brown (Productor Ejecutivo) ha tenido una perdurable y distinguida carrera en la producción de cine. Desde hace mucho tiempo asentado en la ciudad de Nueva York, ha trabajado por más de 30 años como productor de algunos de los mejores filmes de la ciudad, tales como Last Exit to Brooklyn (Última salida a Brooklyn) (Uli Edel), Light Sleeper (Paul Schrader), Scent of a Woman (Perfume de mujer) (Martin Brest), You’ve Got Mail (Tienes un e-mail) (Nora Ephron), Unfaithful (Infidelidad) (Adrian Lyne), The Interpreter (La intérprete) (Sydney Pollack) y la premiada The Departed (Los infiltrados) (Martin Scorcese).

A lo largo del camino, también ha producido películas con Warren Beatty, James Toback, Steve Kloves, Beeban Kidron, Susan Seidelman, Sydney Lumet, Lasse Hallström y Frank Oz.

En los últimos años, Brown ha rebasado las fronteras de Nueva York, mientras continúa  haciendo mancuerna con algunos de los mejores directores de nuestra época. Primero fue a Australia a producir la épica Australia (Ídem), de Baz Luhrmann. A partir de ahí, fue a Chicago y se unió a Michael Mann para Public Enemies (Enemigos públicos) y después a Los Ángeles para producir la premiada Somewhere (Somewhere: En un rincón del corazón), de Sofia Coppola.

Más recientemente, Brown produjo el exitazo taquillero Men In Black 3 (Hombres de negro 3). En la actualidad, se encuentra en la producción de St. Vincent, dirigida por el director primerizo Ted Melfi y protagonizada por Bill Murray, Naomi Watts y Melissa McCarthy.

 

Jeff Mann (Coproductor / Diseñador de Producción) colaboró previamente con Ben Stiller en su comedia de acción Tropic Thunder (Una guerra de película)

El oriundo de San Diego, California, viajó por todo el mundo después de haber terminado sus estudios, que lo llevó a hacerse de contactos en las áreas de la música y de las artes. Esto, lo llevó a trabajar en los departamentos de arte en una variedad de videos musicales y comerciales para televisión.

Para 1995, a la temprana edad de 30 años, ya se había hecho una reputación como uno de los principales diseñadores de comerciales en la industria, con un sustancial currículo de premiados comerciales para directores diversos, tales como Michael Bay, Antoine Fuqua, Dominic Sena, Lance Acord, Jonathan Glazer y el ya finado Herb Ritts, por nombrar unos cuantos. Su lista de clientes incluye marcas tales como Kodak, Nike, Chevrolet, Coca-Cola, American Express y más.

Después de haber forjado una buena relación con el director Dominic Sena en el inquietante thriller Kalifornia (Ídem) (donde fungió como director de arte de la película), se graduó a diseñador de producción en la exitosa película de acción Gone in Sixty Seconds (60 segundos), también de Sena, con quien volvió a hacer mancuerna en el thriller tecnológico Swordfish (Acceso autorizado). Más recientemente, trabajó con el director Jonathan Mostow en Surrogates (Identidad sustituta), después de haber diseñado su previo largometraje, Terminator 3: Rise of the Machines (Terminator 3: La rebelión de las máquinas). Créditos adicionales como diseñador de producción incluyen el éxito taquillero de ciencia ficción Transformers (Ídem), de Michael Bay, y la taquillera aventura Mr. & Mrs. Smith (El Sr. y la Sra. Smith), de Doug Liman.

 

Greg Hayden (Editor) ha editado películas tales como Little Fockers (Los pequeños Focker); Tropic Thunder, de Ben Stiller, por la que recibió una nominación al Premio Eddie de los American Cinema Editors (ACE) a Mejor Edición de Comedia/Musical; Bridget Jones: The Edge of Reason (Bridget Jones: Al borde a la razón); Duplex (Ídem) (crédito compartido), de Danny DeVito; Zoolander, de Ben Stiller; y Austin Powers in Goldmember (crédito compartido), de Jay Roach. Sus créditos como editor adicional o coeditor incluyen Blades of Glory (Deslizando a la Gloria), Meet the Parents (La familia de mi novia), Mystery, Alaska (Alaska ardiente), Austin Powers: The Spy Who Shagged Me y Forever Young (Eternamente joven).

 

Stuart Dryburgh (Director de fotografía) es un cinefotógrafo nacido en Inglaterra, pero que vive en Nueva York. Sus créditos incluyen The Painted Veil (Al otro lado del mundo), Aeon Flux (Ídem), Bridget Jones’ Diary (El diario de Bridget Jones), Analyze This (Analízame), The Portrait of a Lady (El retrato de una dama), Once Were Warriors (Somos guerreros), The Piano (El Piano) y An Angel at my Table.

Dryburgh nació en el Reino Unido en 1952, y se mudó con su familia a Nueva Zelanda en 1961, donde pasó la mayoría de su infancia y juventud. Obtuvo una licenciatura de arquitectura de la Universidad de Auckland en 1977. Stuart comenzó trabajando en algunas de las primeras películas neozelandesas, tales como Middle Age Spread, Good-Bye Pork Pie y Smash Palace.

Trabajó como técnico en jefe de iluminación de 1975 a 1985, que lo llevó a trabajar en múltiples largometrajes y comerciales de Nueva Zelanda e internacionales. De 1985 en adelante, trabajó sólo como director de fotografía, al principio rodando cortometrajes, videos musicales y comerciales de televisión.

En 1989, fotografió una miniserie de tres partes, An Angel at my Table, para la directora Jane Campion. Esto los llevó a otra colaboración conjunta en The Piano. Por esta película fue nominado para un Premio de la Academia® a Mejor Fotografía en 1994. Su siguiente proyecto, y finalmente su último en Nueva Zelanda durante muchos años, fue Once Were Warriors con el director neozelandés Lee Tamahori.

En 1994 Dryburgh fotografió su primera película estadounidense The Perez Family (La familia Pérez), para la directora Mira Nair, y se mudó de manera permanente a los Estados Unidos, en 1996.

Vive en Brooklyn con su esposa Carla Raij y sus dos hijos pequeños, Joaquin y Mateo. Los hijos adultos de Stuart, Tomas, Isobel y Emil viven en Auckland, Nueva Zelanda.

 

Sara Edwards (Diseñadora de Vestuario) diseñó más recientemente el guardarropa para la comedia Tower Heist (Robo en las Alturas), el thriller de acción Salt (Agente Salt), protagonizada por Angelina Jolie; When in Rome (La fuente del amor), protagonizada por Josh Duhamel y Kristen Bell; y Ghost Town (Un fantasma fastidioso), con Ricky Gervais y Greg Kinnear. Fue diseñadora de vestuario de la película Michael Clayton (Ídem), de Tony Gilroy, que obtuvo siete nominaciones al Premio de la Academia®, incluyendo Mejor Película.

Asentada en Nueva York, Edwards diseñó el guardarropa para el thriller político The Interpreter, de Sydney Pollack, protagonizado por Nicole Kidman y Sean Penn; Uptown Girls (Pequeñas grandes amigas), de Boaz Yakin, con Brittany Murphy y Dakota Fanning; y Igby Goes Down (Las locuras de Igby), de Burr Steers, por la que fue nominada para un Premio del Costume Designers Guild (Sindicato de Diseñadores de Vestuario). Entre sus otros créditos cinematográficos cuenta con The Perfect You, protagonizada por Jenny McCarthy; Jack Frost (Juanito escarcha), con Michael Keaton y Kelly Preston; y The Last Days of Disco, de Whit Stillman, protagonizada por Chloë Sevigny y Kate Beckinsale.

Como asistente de diseñadora de vestuario, Edwards trabajó en Six Degrees of Separation (A seis grados de distancia), The Quick and the Dead (Rápida y mortal), Great Expectations (Grandes esperanzas), Lolita (Ídem) y The Pallbearer (Un romántico funeral). En 1997, compartió el crédito en The Devil’s Advocate (El abogado del diablo), con Judianna Makovsky.

El trabajo de Edwards en teatro incluye la producción de Broadway de Tru, la producción en el 2005 de Romance, original de David Mamet, en el Foro Mark Taper, y numerosas producciones con la Compañía Teatral Atlantic, en Nueva York.

Edwards es hija de dos distinguidos diseñadores de teatro: el diseñador de sets Ben Edwards y la diseñadora de vestuario Jane Greenwood.

 

 

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