Hablar de cócteles es hablar del más gourmet, sensual, sutil, maravilloso, elegante, fashion, amigable, cool, in, mítico, glamoroso, de buena presencia y se pueden anexar por lo menos una decena más de calificativos que hacen referencia al rey de los cócteles: el Martini.

Su historia

Hay un sinfín de leyendas a las cuales se atribuye la creación y surgimiento de esta maravillosa bebida, la primera de ellas data de finales del siglo pasado y comienza con una bebida llamada “Martinez”, compuesta por cuatro partes de vermouth rojo dulce y una parte de ginebra. La transformación al Martini actual fue gradual en el tiempo con el empleo de otras ginebras más fuertes, con la sustitución del vermouth rojo por el blanco y con la combinación de los ingredientes en otras proporciones.

Otra historia de finales del XIX cuenta que en el salón Julio Richelieu, en la localidad de Martínez, California, se le sirvió una bebida a un viejo minero en la que se introdujo una aceituna y se le bautizó “Martínez” por el nombre del pueblo, y hasta hoy esta población sostiene ser el lugar de nacimiento del martini.

Una historias más reciente y fiable dice que en 1911 el cantinero jefe del Hotel Knickerbocker de Nueva York, un hombre llamado Martini di Arma di Taggia, mezcló mitad de ginebra, mitad de vermouth y unas gotas de naranja, enfrió la bebida con hielo y la vertió en un vaso helado. Con el tiempo los asiduos de este bar fueron pidiendo algunas variaciones a esta bebida, incluyendo la aceituna.

El origen italiano. Mezcla exitosamente ginebra y vermut en Italia y allí brilla la marca “Martini & Rossi”, para el licor de hierbas. Es completamente natural que el cóctel preparado con ambas bebidas se llame Martini, en referencia y por contracción a uno de sus específicos ingredientes.

Preparaciones

Clasificación. Actualmente los Martinis pueden clasificarse en familias:
Dry: los verdaderos, es decir secos, gin, vermut y aceituna.
Gibson: gin, vermut y cebolla perla.
Manhattan: whisky, vermut, bitter y guinda marrasquino.
Vodkatini: vodka, vermut y rodaja de limón.
Fashion: vodka y licor de frutas.

Pero también dentro de esas familias hay otro tipo de espacialidades, como son:

Cosmopolitan. Creado en Nueva York en la década de los 80, cuya deliciosa mezcla de vodka y jugo de arándano le ha dado un carácter muy especial.

Bronx. Adoptó el nombre en el famoso barrio neoyorquino y se prepara con la formula clásica: 6 partes de ginebra y 1 de vermut a la que se añade una parte de refrescante jugo de lima natural.

Brooklyn. Este barrio también tiene una versión propia del Martini, utilizan la fórmula clásica 7/1, con el detalle de que suprimen la aceituna.

Blue Martini. Se prepara: 6 partes de vodka, 1 parte de curasao azul, un toque de amargo de angostura, todos muy helados.

In and Out. Ésta es una receta muy popular, “dentro y fuera”, es decir que a la copa vacía y helada del Martini se le añade unas gotas de vermut seco, luego es removido y desechado. Después se rellena la copa con ginebra helada y se adorna con una aceituna.

No importa cuántas clases, recetas o derivaciones de Martini hay, por nada del mundo debe perderse la oportunidad de disfrutar y degustar un buen Martini clásico.

MARTINI CLÁSICO

(Rinde para 2 cócteles)

Ingredientes:

1 cda. de vermouth seco
16 cdas. (8 oz) de vodka
1 ½ cdita. de Cointreau o similar
Aceitunas verdes para la decoración

Preparación:

Verter el vermouth en una copa de martini y darle vueltas alrededor de ésta. Verterlo en otra copa y hacer lo mismo. Eliminar el sobrante.

Colocar las 2 copas en el congelador de 15 a 20 minutos mínimo. Llenar una coctelera con 3 tazas de hielo. Agregar el vodka y agitar vigorosamente la coctelera hasta que el vodka esté helado. Retirar las copas del congelador y colar el vodka en las copas. Decorar con una aceituna verde.