7 Terribles consecuencias de NO recibir cariño en la infancia

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El afecto, cariño, amor y cuidado, son de los alimentos más importantes a dar a los
niños en sus primeros años de vida. En los primeros meses incluso es primordial para
su supervivencia. Pero ¿Qué pasa cuando faltan estos alimentos para el alma, durante
el desarrollo normal de un niño?, ¿Cuáles son las consecuencias de las carencias
afectivas en la niñez?.
El ser humano, para poder alcanzar la felicidad, tiene que desarrollarse en sociedad y
sobretodo en un núcleo familiar armónico, es decir en un entorno que le permita lograr
su plena formación. Es inimaginable pensar, que vivimos en absoluta soledad: nos es
imprescindible el amor, porque es esa energía que todo mueve. El ser humano nace
para dar y recibir amor; y si esto último no se da adecuadamente en temprana edad,
desemboca en consecuencias negativas más adelante, afectando el comportamiento
en sociedad y la relación con los demás.
Vínculo.
El vínculo emocional que el niño establece con sus padres o cuidadores más cercanos
se conoce como apego y es fundamental porque aporta la protección y seguridad
imprescindibles para crecer con un adecuado desarrollo psicológico.
Si este vínculo emocional en la infancia fue seguro, basado en la protección y
aceptación incondicional, es probable que el desarrollo se establezca con una buena
salud emocional, de manera que, más adelante, se puedan establecer relaciones
maduras con otras personas.
Por el contrario, si los padres o quienes cumplieron esa función actuaron en forma
sobreprotectora, negligente o desorganizada, es posible que en la adultez esa persona
presente desequilibrios emocionales, que le dificulten establecer relaciones saludables
y positivas con los demás. Por ello, quienes han crecido en una familia disfuncional
suelen presentan secuelas en el plano afectivo.
Consecuencias.
Los seres humanos podemos desarrollar nuestra humanidad únicamente si hemos
recibido el amor de nuestra madre. Nuestra capacidad de altruismo y de “sentir con” los
demás, dependen de esa conexión amorosa inicial.
Cuando nace, el ser humano debe recibir la protección y seguridad que únicamente el
amor materno puede dar. Esto no ocurre en ocasiones, generando graves
consecuencias.
Fundación DB comparte estas terribles consecuencias:
1.La falta de amor materno, puede generar indiferencia hacia el sufrimiento ajeno y
apatía en la adultez. Muestran un comportamiento apático, que puede afectar no solo
sus relaciones más cercans, expresando un marcado desinterés hacia los demás y una
enorme dificultad para sentir empatía hacia el dolor ajeno.
2- Los niños carentes del amor materno, experimenta una enorme dificultad para
expresar sus sentimientos más adelante. Por ello, toman el camino de reprimirlos y en
algunos casos, simularlos.
3- Si no se ha recibido amor en las etapas tempranas de la vida, más adelante se
busca tapar esa carencia aceptando cualquier tipo de relación. “Algo es mejor que
nada”, podría ser el lema de estas personas, que son capaces de involucrarse y admitir
abusos con tal de establecer una relación, simplemente porque no saben cómo debe
ser una conexión basada en el amor.
4- Una profunda desvalorización y una baja autoestima acompañan normalmente a
las personas que no recibieron el amor materno, porque este es el núcleo fundamental
de la personalidad futura. Si no se obtuvo ese “amor inicial”, difícilmente lo que venga
más adelante pueda ser asimilado adecuadamente, porque se desarrollan sobre la
base de un profundo vacío afectivo. Cuando el niño percibió el rechazo en su más
tierna infancia, o no se sintió deseado por alguno de sus progenitores o un cuidador
importante, pensará que no es digno de ser querido y amado y crecerá con una
autoestima muy baja.
5- Muchas personas que no recibieron el amor materno, reaccionan en forma
infantil cuando tienen problemas en su adultez. Ante situaciones que generan estrés y
tensión, reaccionan como niños, siendo incapaces de dar una respuesta acorde a su
edad y mostrando al bebé que ha sido rechazado y abandonado, que se sintió
humillado y traicionado.
6- El miedo al fracaso es otra de las características que pueden presentar estas
personas que no han sentido en forma adecuada el apego inicial. Se infravalorarán
muy frecuentemente y se sentirán incapaces de afrontar cualquier reto, por lo que
buscarán en forma persistente la aprobación de los demás. Esto lleva, en ocasiones, a
la búsqueda de un perfeccionamiento casi enfermizo, buscando siempre la aprobación
y evitando el rechazo, porque siente que si se equivoca será criticado, lo que para él
revive ese rechazo primigenio.
7- El niño que se ha sentido rechazado por sus padres, probablemente tienda al
aislamiento y adopte una actitud huidiza. Esto es lógico, porque la huida es la reacción
más primitiva de una persona que se siente rechazada. Por ello, un niño que sufrió el
rechazo suele crear un mundo imaginario, en el que pasa la mayor parte de su tiempo.
Es muy probable también que se encuentre mejor jugando solo e inventando historias,
como una manera de huir de la realidad. Por ello, quienes se han sentido rechazados
en la infancia suelen tener pocos amigos en el colegio y más adelante ocurre lo mismo
en su trabajo, porque se sienten más cómodos estando solos.
Estos puntos reflejan tristemente la realidad que viven algunos niños en México,
existen casos que no son dados a conocer, niños que sufren humillaciones, golpes,
maltrato psicológico, abandodo. Dando como resultados adultos que no logran
entender su realidad, violentos, tristes y muchas veces sin metas en la vida.
Es por ello que Fundación DB abre sus puertas desde hace 10 años con la finalidad
de rescatar y encaminar a los más indefensos, los niños.
Sobre pilares como el amor, la solidaridad y la humildad como principales valores, la
fundación surgió por el servicio social y por la necesidad de ayudar a la niñez,
brindándole calidad de vida, como lo explica Norma Farca Hamui, presidenta de la
organización.
Actualmente la fundación cuenta con dos casas hogar, dividido en Casa de hogar de
“Ellas DB” y Casa hogar “Le Jaim DB”. En ambos casos se apoya a niños con historial
de maltrato, violencia, abandono y abuso que son canalizadas por medio de convenios
con diferentes DIF de México. Con el objetivo de eliminar los patrones de violencia y
reintegrarlos a la sociedad con habilidades y capacidades para que puedan ser madres
o padres, profesionistas y ciudadanos con un mejor futuro.
Falta mucho por cambiar, apenas hemos dado el primer paso, cualquiera de nosotros
puede ayudar, si se lo propone, hacen falta más manos que aporten de su tiempo y
conocimiento, para que existan adultos felices, aprendamos a cuidar a nuestros niños.

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