Aprendizaje activo, la clave para atrapar a la nueva generación de estudiantes

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Seis formas de incorporar este método que al dar más control, movilidad y adaptabilidad podría cambiar por completo la dinámica en los salones de clases

Ahora que las primeras generaciones 100% digitales están en sus años de escuela, el reto de evitar distracciones y capturar la atención de los alumnos es más grande que nunca. Espacios que inviten a dar mayor control, así como movilidad a los estudiantes podrían ser la clave para despertar su interés, al cambiar por completo la dinámica de las clases tradicionales, aseguran expertos de la firma global de investigación y diseño Steelcase.

“Uno de los ejes principales, dentro de las aulas modernas, debe ser el aprendizaje activo, pues busca que los estudiantes se involucren directamente en su propia enseñanza, en lugar de ser sólo escuchas pasivos”, explicó Iván Tiquet, director de Educación y Salud para Steelcase México.

“Para que esto suceda, es necesario crear un entorno físico que los invite a concentrarse, pero también a colaborar, participar y ver de una manera diferente el trabajo en clase”, agregó.

Para comenzar a ponerlo en práctica, el equipo de Steelcase WorkSpace Futures definió algunas recomendaciones que pueden seguir las escuelas y docentes para atrapar a las nuevas generaciones:

Dejar de ver a la tecnología como algo que “entorpece” el aprendizaje e incorporarla en las clases como una herramienta útil.

Diseñar nuevas formas de dar lecciones y dinámicas conjuntas, por ejemplo, a través de mesas redondas, presentaciones más interactivas y ejercicios que no lo limiten a leer los libros de texto.

Evitar arreglos de bancas que aislen a los estudiantes. La razón: un estudio de la Kennesaw State University descubrió que los estudiantes que se ubican hasta el fondo del salón tienen más distracciones que aquellos sentados en el centro o adelante. La solución está en una distribución más equitativa.

Contemplar que hay alumnos que necesitan ser más creativos y darles entornos adecuados para diferentes formas de estudio o trabajo.

Eliminar cualquier barrera para el contenido, al incluir herramientas para presentar información de diferentes maneras, como pantallas o proyectores y sillas móviles.

Invitar más a los estudiantes a reflexionar y colaborar en grupos, sin dejar de guiarlos o medir la efectividad de sus trabajos en equipo.

Estas medidas pueden, según Tiquet, ser una manera de impulsar las oportunidades a largo plazo para los estudiantes, ya que crean profesionales con habilidades que, de acuerdo con un reporte de la firma Gallup, son muy demandadas por las empresas modernas.

“Ser capaz de crear relaciones, lidiar con la complejidad, la ambigüedad, la creatividad y la colaboración, entre otras, representan cualidades humanas que se necesitan para encaminar a las organizaciones hacia un futuro más próspero. El aprendizaje activo comienza este camino y da forma a una nueva generación de profesionales que cambiará por completo la reglas del juego”, concluyó el experto.

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