Cobertura en el FIC Guadalajara: Viento aparte / La danza del hipocampo / Cuatro lunas

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Viento aparte, película que habla del proceso de maduración durante la adolescencia y el sentir social  

 

 

*Dirigida por Alejandro Gerber Bicecci, tuvo su estreno mundial en  la 29 edición del Festival Internacional de Cine en Guadalajara

 

*Es una producción del IMCINE

 

El realizador Alejandro Gerber Bicecci, estrenó su más reciente producción Viento aparte, como parte de las actividades del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), en su edición 29.

 

El proyecto que llevó más de 5 años de filmación, es una coproducción de Albricias Producción y el Fondo para la Producción Cinematográfica de Calidad (FOPROCINE).

 

El realizador, egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC), compartió en conferencia de prensa su experiencia y las motivaciones que lo impulsaron a realizar este filme.

 

“La intención de hacer esta película surge de mi anterior trabajo Vaho, que también habla de la adolescencia, de los problemas de la juventud y del interés de mostrar los problemas sociales”.

 

Viento aparte narra la historia de Omar y Karina, un par de hermanos adolescentes quienes tendrán que realizar un viaje de más de dos mil kilómetros a través de un país dividido por la violencia, durante el cual se verán obligados a madurar y aprender a quererse.

 

Sebastián Cobos y Valentina Buzzurro, son los actores encargados de dar vida a los adolescentes que cuando su madre enferma son abandonados por su padre y,  entre los procesos políticos, sociales y la angustia de una sociedad, intentan superar una serie de obstáculos y llegar a su destino, Piedras Grandes.

 

El director comentó que a pesar de las actuaciones, sencillas y naturales de ambos actores, ninguno de ellos es totalmente profesional, “nosotros salimos a las escuelas a buscarlos, por lo que implican los personajes es muy difícil encontrar en un casting las personalidades que queríamos, después de seleccionarlos hablamos con su familia y tomamos un taller durante más de un mes para afinar la actuación de los chicos”.

 

Cabe mencionar que la música que acompaña al filme son composiciones totalmente pensadas y compuestas para Viento aparte, trabajo del compositor Alejandro Otaoloa.

 

Para conocer más sobre la programación del Festival Internacional de Cine en Guadalajara y las películas mexicanas que compiten por el Premio Mezcal visite el sitio oficial de este encuentro www.ficg.mx

 

 

 


 

 

Presenta La danza del hipocampo un vistazo íntimo a los recuerdos

 

 

*Una mezcla entre el documental y la ficción

 

* Cuenta con el apoyo del Instituto Mexicano de Cinematografía

 

Como parte de la sección Premio Mezcal del Festival Internacional de Cine en Guadalajara 2014 (FICG), Gabriela Domínguez Ruvalcaba presentó su ópera prima, el documental La danza del hipocampo.

 

La realizadora, con estudios en Documental Creativo por la Universidad Autónoma de Barcelona, experimenta con distintas formas narrativas que entrecruzan el ensayo, la mirada antropológica y el uso creativo del lenguaje audiovisual.

 

Si pudiéramos elegir siete momentos que resumieran toda nuestra vida, ¿cuáles serian? En La danza del hipocampo, Domínguez Ruvalcaba muestra fragmentos de películas familiares para encontrar las pistas que la guíen en esa búsqueda.

 

En entrevista, la directora compartió de cómo es qué surge la intención de llevar un poco de su propia historia a las pantallas cinematográficas. “Fue una profunda reflexión sobre el tema de la memoria lo que me causó curiosidad por los recuerdos y los archivos. Personalmente no deja de inquietarme cuáles serán los recuerdos que preservarán las nuevas generaciones ante la saturación de fotografías y videos a las que están expuestos.”

 

El nombre La danza del hipocampo se da a partir de dos aspectos importantes, “primero, el hipocampo, que es la parte del cerebro en la que se guardan nuestros recuerdos y tiene forma de caballito de mar y el segundo, la danza, pues los recuerdos siempre están danzando en nuestra memoria para aparecer cuando nosotros lo elijamos”, compartió la directora.

 

Los siete momentos que conforman esta producción fueron minuciosamente elegidos por la joven creativa, recuerdos que van desde la etapa de su vida que vivió en Chiapas, su primer beso, la boda de sus padres y el número siete que deja abierto para averiguar en un futuro cuál será.

 

“Hubo una elección muy grande de recuerdos, estos siete recuerdos fueron cambiando durante el proceso, teníamos que tomar en cuenta el ensamble entre lo vivido y los materiales fílmicos con los que contábamos”.

 

Aunque la película está basada en gran medida en la inquietud de saber más sobre la memoria y lo que elegimos o no recordar, existe una persona que también formó parte de la inspiración: “Mi tío Beto era cinéfilo de corazón, atesoraba cantidad de cámaras de cine, de video, viejas y nuevas; grababa todo lo que pasaba en la familia, gran parte de los materiales que utilizamos son de su archivo personal.”

 

Este proyecto cinematográfico está narrado por una voz en off que te lleva de la mano con las imágenes en pantalla, no obstante ser un documental que se apoya completamente de la narrativa logra atrapar al espectador con su discurso.

 

“Las películas caseras son falsas, son sólo representaciones de un instante que necesitan revivirse con la palabra, con la anécdota, con el corazón, hay que hacer conciencia y no dejar que las máquinas sean las que representen nuestro recuerdos”, concluyó Gabriela Domínguez Ruvalcaba.

 

Para conocer más sobre el Festival Internacional de Cine en Guadalajara y su programación visite su sitio oficial www.ficg.mx


 

Cuatro lunas, historias de amor que rompen con todos los prejuicios sociales

 

*Es la única película mexicana que compite por el Premio Maguey  y por el Premio Mezcal en el FICG29

 

*Se trata del segundo filme del realizador Sergio Tovar Velarde

 

Con cuatro historias de amor que retratan que el amor es para cualquiera sin importar la condición de género, el director Sergio Tovar Velarde estrena a nivel mundial su trabajo más reciente, Cuatro Lunas. La película es la única producción mexicana que compite por el Premio Maguey del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG), galardón que se entrega a las producciones cinematográficas con temática homosexual, además, compite por el Premio Mezcal con el resto de los trabajos mexicanos.

 

En estas historias de amor, aceptación y libertad, los personajes toman vida gracias a la actuación de Antonio Velázquez, Alejandro de la Madrid, Alonso Echánove, César Ramos y Alejandro Belmonte.

 

Cuatro Lunas, narra las historias de amor  de cuatro generaciones: un niño de once años que se da cuenta que se siente atraído por su primo; dos universitarios que inician una relación que se complica cuando uno de ellos se niega a aceptar su condición; un amor de mucho años se ve amenazada con un tercero en discordia; y un anciano que hará todo para tener un encuentro sexual con un joven.

 

En conferencia de prensa el director, Sergio Tovar expresó que la película es un homenaje al amor, sin importar de dónde provenga éste, “la intención de hacer esta película nace después de que me doy cuenta que para la gente ser homosexual, bisexual, transexual o transgénero significa exactamente la misma cosa y no saben lo complicado que es para toda esta gente afrontar esta situación, entonces yo sabía que tenía que contarlo de alguna manera”.

 

El título de la película podría no decir mucho sobre las historias pero la realidad es que en palabras de Velarde describe muy bien la intención de lo que quería plasmar en pantalla. “Son cuatro historias, cuatro generaciones diferentes, cada una de ellas significa los, también, cuatro movimientos de luna”.

 

Asumirse y reconocerse, son los ejes de esta producción cinematográfica en la que también se hace referencia y una fuerte crítica a los estigmas sociales a los que están sometidos los padres de las personas con una preferencia sexual diferente, sin poder expresar a sus hijos lo que realmente sienten; los papás de las historias están interpretados por Mónica Dionne, Juan Manuel Bernal y Karina Gidi.

 

Los actores coincidieron en que es complicado para un padre tratar de entender en un principio qué es lo que hicieron mal, para después poder anteponer su amor y aceptar la condición de sus hijos; también, coincidieron en que la educación, las creencias religiosas y todos los prejuicios sociales atrapan y complican la situación de quienes conviven con personas gay, aunque también reconocieron que al final de cuentas el cariño siempre va a estar por encima de todo.

 

Por otro lado, para quienes interpretan a las parejas en las que se centra la historia, estuvieron de acuerdo en que fue difícil hacer las escenas que requiere Cuatro lunas, “tuvimos que confiar en la dirección de Velarde, porque resulta muy complicado, diría que imposible prepararse para las escenas que tuvimos que hacer”: expresó Gustavo Egelhaaf.

 

El director adelantó que aún no tienen fecha de estreno y están en negociaciones con algunas distribuidoras, cabe mencionar que los críticos y periodistas de cine, Mauricio Peña y Joaquín Rodríguez que fallecieron recientemente, participaron en la producción del filme, por lo que el realizador decidió dedicar todas las presentaciones en su memoria.

 

Para conocer más información sobre el Festival Internacional de Cine en Guadalajara y la programación del Premio Maguey, viviste su sitio oficial www.ficg.mx

 

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