En el Pride Day Tupperware celebra la valentía y la diversidad

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Son algunos de los valores que dieron origen a Las marchas del orgullo en México, las cuales tienen una interesante historia detrás, que hoy la marca quiere reconocer y compartir.

 
En 1978 un pequeño contingente de personas homosexuales se atrevió a salir a las calles para lograr visibilidad y exigir respeto. Hoy, el movimiento ha evolucionado a multitudinarias marchas que celebran la libertad de ser, al tiempo que siguen exigiendo garantías. Así nacieron. 

Fue en un verano del 78 cuando el movimiento de liberación LGBTTTIQ+ comenzó a formarse en México. Era una época en que el espectro de diversidad de identidades y expresiones de género estaban lejos de existir y las marchas que ocurren cada año se mostraban imposibles. Pese a que el mundo ya había atestiguado en 1969 un intento de liberación con el mítico enfrentamiento del bar Stone Wall Inn, en aquellos años, ser gay implicaba represión y de discriminación constante. “Éramos objeto de burla”, recuerda uno de los activistas que participó en los primeros movimientos LGBTTTIQ+ en el país. “Queríamos dignificarnos”. 

En la década de los 70, la búsqueda de reconocimiento y la exigencia de respeto se volvieron parte de la brújula orientadora. En junio de 1970, Los Ángeles y Nueva York atestiguaron las primeras marchas que celebraban el orgullo gay. El espíritu de liberación y la exigencia de igualdad, llegó eventualmente a México. Primero, al interior de organismos como el Grupo Autónomo de Lesbianas Oikabeth, el Frente Homosexual de Acción Revolucionaria (FHAR) y el Grupo Lambda de Liberación Homosexual, que comenzaban a reflexionar sobre la liberación sexual y los derechos de las personas gay. 

Eventualmente llegaron reuniones en secreto y mítines que, pese a ser objeto de persecución policiaca, incentivaron la búsqueda de libertad e igualdad. El arcoíris y el reconocimiento LGBTTTIQ+ comenzaban a cobrar vitalidad.  La valentía y el reclamo de libertad estallaron el 26 julio de 1978, cuando un grupo de unas 30 del FAHR se aventuraron a formar un contingente y adherirse a la marcha conmemorativa de la Revolución Cubana.

“Fue un momento de cambio impresionante, ahí empieza a dar vuelta la tuerca”, recuerda un participante. Aquello cimbró el statu quo e inspiró. Para octubre de ese mismo año, cuando se conmemoraba una década de la masacre estudiantil de 1968, la participación de la comunidad gay fue más extensa. “Esos ejercicios nos quitaron el miedo”, recuerda uno de los activistas que se involucró en los primeros movimientos. 

La liberación LGBTTTIQ+ alcanzaría otro nivel en junio de 1979, cuando se organizó la “La gran marcha del orgullo homosexual”, convocada por organizaciones como Oikabeth, LAMBDA y el FHAR y que sentó los precedentes de las marchas masivas que ahora se realizan anualmente. El punto de salida fue el Ángel de la Independencia y culminaría en la extinta plaza Carlos J. Finlay en la Colonia Cuauhtémoc. El estigma que rodeaba a la comunidad gay llevó a las autoridades a evitar que marcharan sobre Reforma. En su lugar los desviaron por la calle Lerma para tratar de invisibilizarlos. Pese a ello, sus participantes aún recuerdan el impacto de esa primera celebración del orgullo. “Fue bellísima, liberadora, parteaguas también”. 

Más de cuatro décadas después, las Marchas del Orgullo LGBTTTIQ+ se han convertido en celebraciones de la libertad de ser que reconocen los logros alcanzados, pero que también recuerdan que el espectro de diversidad aún tiene garantías por alcanzar. Para Tupperware® es un orgullo formar parte de esta historia de esfuerzo por garantizar respeto, dignificación y oportunidades para todas las personas #TupperwareParaTodos.

Texto del periodista Isaac Garrido. Durante dos décadas ha escrito sobre entretenimiento, cultura, estilo de vida y diversidad de género para medios nacionales e internacionales como Associated Press, Vanity Fair México, GQ y Los Angeles Times. Actualmente trabaja de forma independiente y es fundador de Cherry Pop México, un medio especializado en cultura pop dirigido a ellos, ellas y elles.

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