LA DEMOCRATIZACIÓN DE LA BELLEZA, UN FACTOR CLAVE PARA EL CAMBIO SOCIAL

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Los cánones de belleza han sido inflexibles durante siglos, y esto ha provocado una gran presión para seguirlos: detrás de una belleza considerada como “convencional”, están millones de mujeres que sufren consecuencias físicas y psicológicas por intentar alcanzar ese estándar. Esto puede verse en redes sociales como Instagram, mismas que suelen mostrar a mujeres con cuerpos perfectos que, a su vez, crean una presión entre sus seguidoras para verse como ellas.

A pesar de los cambios de los estándares de belleza en las últimas décadas, las consecuencias de este daño colateral se pueden ver a diario: en México, el 20% de la población femenina se ha sentido discriminada por su forma de vestir o arreglo personal, entre otros criterios, mientras que en países como Francia e Italia, se ha demostrado que la exposición constante a un tipo de belleza ideal –joven, caucásica, alta y muy delgada– provoca un aumento en los trastornos alimenticios. Estos dos ejemplos son solo unos síntomas de la toxicidad que causan los cánones inalcanzables.

Sin embargo, desde hace unos años, se ha luchado por cambiar los estándares clásicos de belleza y sus efectos negativos, y ha tenido éxito. Ahora, las pasarelas incluyen cada vez más modelos de distintas razas y tallas, y las marcas se están alejando de los conceptos tradicionales: existen nuevos embajadores que rompen estereotipos con su presencia.

Pero no solo son las representaciones las que están adaptándose al cambio: las compañías de belleza están también ofreciendo soluciones que funcionen para todos por igual sin importar su edad, tipo de cuerpo o identidad. Una de ellas es FOREO, la firma sueca de belleza y bienestar que, desde su creación en 2013, promueve la democratización de la belleza desde el origen de su nombre (el cual significa for every one). A través de sus dispositivos de limpieza facial, mismos que funcionan por igual en todo tipo de pieles, y su comunicación visual con distintos tipos de embajadores, esta marca está ofreciendo un tipo de belleza democrática y singular.

Si bien los cánones están transformándose, aún hay mucho por hacer para que esta nueva ola de diversidad llegue a todos los espacios de la sociedad. Por eso, un mayor exposure puede ser justo la solución a ese problema: “El exposure effect es una idea psicológica básica: cuanto más estamos expuestos a algo, más nos sentimos atraídos por él. Como sociedad, nos hemos vuelto más conscientes de la necesidad y el valor de la diversidad, y creo que es seguro decir que hay más personas de color en posiciones de visibilidad cultural a través de una gama más amplia de plataformas”, explica el Dr. Frank Niles. Este nuevo estándar no obligará a que todas personas lo sigan, sino que les permitirá vivir su originalidad a su manera.

Esta democratización de la belleza está a punto de alcanzar su máximo potencial, y con ella, también está por desencadenar una revolución que valore la individualidad en lugar de la perfección.

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