La importancia de la alimentación para el buen rendimiento escolar

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El 51% de la oferta alimenticia al interior de las escuelas son productos ultraprocesados.

La malnutrición le cuesta a México 28,800 millones de dólares cada año.

Durante la etapa escolar, niños y adolescentes pueden verse afectados por diversos factores, ya sean externos o internos, los cuales repercuten directamente en su rendimiento.

Las causas externas hacen referencia a aspectos de contexto como estudiar en lugares ruidosos, la complejidad de la materia o el estilo de enseñanza; mientras que las internas van desde situaciones psicológicas hasta complicaciones fisiológicas. Un ejemplo de estas últimas que incide de manera positiva o negativa en la formación académica, es la nutrición.

De acuerdo con el Centro de Información de la ONU (CINU México), la malnutrición le cuesta a nuestro país 28,800 millones de dólares cada año[1]. Los niños subalimentados en etapa formativa tienen mayores probabilidades de repetir los años escolares, con lo que además de minar su correcto aprendizaje se genera un costo para sus familias y el gobierno. En el caso de los adolescentes, un déficit alimenticio conduce a la pérdida de productividad académica y limita su potencial laboral así como oportunidades de trabajo a lo largo de su vida.

Por otro lado, en los últimos años se vive un ambiente “no saludable” en los colegios, dado que el 51% de su oferta alimenticia son alimentos y bebidas ultraprocesados,[2] esto facilita a los estudiantes el acceso a una amplia gama de productos con escaso valor nutricional que pueden poner en riesgo su desempeño y su salud cuando se consumen en exceso.

Ante este panorama, proveer desde casa una buena alimentación e inculcarla a los alumnos en los colegios se vuelve fundamental para su progreso educativo y su salud, ya que una dieta adecuada también funciona como línea de defensa contra muchas enfermedades causadas en gran medida por alimentos con alto contenido de grasa, como padecimientos cardiovasculares, deficiencia de calcio y sobrepeso, las cuales marcan su desarrollo físico e intelectual hasta la edad adulta.

En ese sentido, la familia se convierte en el primer pilar en donde los niños aprenden, imitan y adoptan las costumbres y hábitos de los padres, quienes hoy en día suelen tener un estilo de vida muy acelerado en donde el trabajo y otras actividades consumen gran parte de su tiempo, lo que puede provocar una falta de atención en los hijos que repercute en su alimentación. Ante esta situación, ¿cómo podemos impulsar desde casa buenas prácticas alimenticias para contribuir a una mejora en el rendimiento académico?

El lunch escolar es una vía idónea para impulsar hábitos saludables. De acuerdo con la Dra. Julia Salinas Dücker, Médico Especialista en Nutrición, es recomendable incluir en el menú diario: 

  • Al menos una porción de verduras y frutas.
  • Un alimento preparado en casa como sándwich integral, rollitos de jamón con queso o ensalada de atún con galletas saladas.
  • Alimentos fáciles de comer, cortados en porciones pequeñas, de texturas agradables y poco aroma.
  • Dulces o botanas están permitidas, pero en este caso una vez por semana.

La actual oferta del mercado ha permitido a las familias mexicanas mejorar su dieta con alimentos prácticos, al alcance de cualquier bolsillo y sobre todo saludables. Atún Dolores® por ejemplo, bajo su línea ready to eat ofrece un formato en lata con tapa y cucharita, que con su variedad de sabores ha facilitado ha facilitado a las mamás colocar en la lonchera de los niños un producto de la canasta básica con un inigualable costo/beneficio, pues impulsa una dieta sana y provee una gran cantidad de los requerimientos nutricionales diarios que demanda el organismo, gracias a su versatilidad en mezclas con verduras y otros ingredientes benéficos.

Es importante siempre complementar este consumo de alimentos con la ingesta de agua simple potable, ya que el cuerpo de los niños pierde agua constantemente: cuando van al baño, lloran, sudan e incluso al respirar. Ellos necesitan estar hidratados para evitar comprometer su capacidad de concentración y desarrollo cognitivo, por ello procura incluir en su lunch diario una botella con agua.

La escuela puede convertirse en un escenario perfecto para inculcar e impulsar buenos hábitos alimenticios. Un nuevo ciclo de clases representa un compromiso no solo con la educación, sino también con aquellas costumbres que aseguran una mejor vida futura a los estudiantes.

¡Atún Dolores® te desea feliz regreso a clases!

Con Atún Dolores® #LaCalidadSePrueba


[1] http://www.onunoticias.mx/la-malnutricion-esta-costando-ano-28800-millones-dolares-mexico/

[2] https://elpoderdelconsumidor.org/wp-content/uploads/2018/08/d-escuelas-ambientes-obesogenicos-investigacion-hoja-informativa.pdf

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