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Real de Otzumatlán, el pueblo que cambió la minería por el mezcal

Real de Otzumatlán es un poblado pequeño  con un poco más de 200 habitantes, se ubica a unos 50 minutos de la capital michoacana, en el municipio de Queréndaro. Este lugar, enclavado en verdes paisajes cuenta con una gran riqueza natural y arquitectónica, además cuenta aún con vestigios donde se aprecia el pasado minero del pueblo. 

Si se visita Real de Otzumatlán lo primero que salta a la vista es su Templo de San Agustín, elaborado de piedra y con una visible influencia colonial, el lugar tiene una gran torre que es la que resalta a lo lejos, además de una hermosa cruz de piedra en la entrada. El “Chacuaco” es una mola de adobe gigante hecha de cantera y piedra, y es fiel testigo del pasado minero del lugar pues forma parte de los restos de la fundidora. En contraste también podrán encontrarse algunas cascadas, montañas y cuevas. Incluso en algunas zonas puedan practicarse actividades ecoturísticas, como senderismo o ciclismo de montaña. 

Los inicios de esta localidad se remontan a la época colonial, tiempo en el que la minería estaba en su máximo apogeo y era la principal actividad de los habitantes de Real de Otzumatlán, de sus minas extraían oro y plata. La tradición mezcalera proviene precisamente de los mineros, quienes para mitigar el cansancio bebían un sorbo de mezcal de vez en cuando. Al pasar del tiempo la minería se terminó pero se conservó la elaboración artesanal del mezcal que hasta hoy en día puede disfrutarse. 

Actualmente la elaboración de este destilado es una fuente económica importante para los habitantes de la región. Se calcula que aproximadamente entre Río de Parras y Real de Otzumatlán, 38 familias se dedican a esta actividad, misma que ha pasado de padres a hijos hasta por 7 generaciones. La herencia mezcalera del pueblo data de hace al menos 300 años.

Uno de los mezcales con mayor tradición es “Del Real”, el cual está hecho con agave Inaequidens, maguey endémico de las montañas altas de la sierra Michoacana. Esté agave tarda en madurar de 8 hasta 15 años, además añaden al proceso de fermentación un toque de pulque, lo que le brinda un diferenciador importante de otros. Las más de 5 etiquetas del pueblo brindan a sus consumidores la oportunidad de degustar los sabores de las tierras e ingredientes de la sierra michoacana. 

En cuanto a gastronomía, además de las variedades de comida tradicional michoacana, también se dan mucho distintos tipos de chiles y con ellos se elaboran diversos guisados, también se especializan en los quesos y el pan. 

Así que para quienes desean experimentar nuevos destinos con gran tradición, historia, gastronomía y sobre todo degustar deliciosas bebidas de mezcal, Real de Otzumatlán es la opción, además podrán apreciar cada rincón del pueblo de forma tranquila pues la afluencia de este sitio es baja.

Para más información se puede consultar la página oficial de Turismo de la Secretaría de Turismo de Michoacán: https://michoacan.travel/  

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