Semana Santa en Quebec, legado de los fundadores de la Nueva Francia

 

Quebec es el resultado de la voluntad de los primeros colonos que se establecieron en una tierra desconocida hace 400 años y usaron todo su talento para transformar la provincia en una magnífica región, cuya capital, Ciudad de Quebec, terminaría por convertirse en Patrimonio Mundial de la UNESCO.

Al llegar lo primero que llama tu atención es su emblemático castillo mítico, Chateau Frontenac, el hotel más fotografiado del mundo por su rico patrimonio arquitectónico y además escenario de múltiples citas históricas.  

Al caminar por sus principales calles se siente un irresistible encanto francés que puede verse en sus cafés y plazas. El barrio histórico Petit-Champlain con incesante actividad, te transporta a los tiempos de la colonia; y al llegar a la Place-Royale, vibra la huella de los franceses que contrasta con un toque moderno por la presencia de artistas, sus restaurantes, bares y tiendas.

 

 

Pero en el corazón de la ciudad se encuentra, algo escondido, el Convento de las Ursulinas, fundado en 1639 por la orden religiosa de su patrona Santa Ursula; es la más antigua institución de aprendizaje para las mujeres de América del Norte que hoy funciona como museo histórico. Hasta la fecha muestra la hospitalidad cándida y calidad humana de la gente quebequense, herencia de la formación moral, religiosa y académica que se sembró en este espacio.

 

Pero en Tres Ríos, en la región vecina de La Mauricie, se encuentra el Musée des Ursulines, a donde llegó la comunidad de hermanas en 1697 continuando con la fuerte influencia en la formación de las primeras mujeres de Quebec. Aquí se sembró la esencia que aún vive en su sociedad moderna, una cultura de adaptación a un mundo cambiante,  identificando una identidad propia con tolerancia a las diferencias de otros, siempre aprendiendo a refinar el carácter desarrollando sus talentos artísticos y científicos.

El museo presenta exhibiciones temáticas y un recorrido por su histórica iglesia.

 

 

Más legado religioso en La Mauricie

 

Musée du Père Frédéric-Janssoone

El espacio dedicado al padre Frédéric Janssoone muestra la vida del franciscano nacido en Francia en  1838, co-fundador y director de las peregrinaciones a Notre-Dame-du-Cap durante 14 años, él es uno de los testigos del “Milagro de los ojos” (de la Virgen María) en el Santuario. Pinturas, reproducciones, esculturas y objetos personales ilustran su labor. Fue beatificado en 1988, él era un sacerdote, escritor y fundador de publicaciones religiosas. Su tumba se localiza en la capilla adjunta al museo.

 

www.quebecoriginal.com

 

Yesica Floreshttp://www.elblogdeyes.com
Soy Yes, blogger desde hace más de 5 años. Me he especializado en el viejo y olvidado arte de divagar

Deja un comentario

Discover

Latest

adidas Originals presenta su colaboración con Concepts

Concepts, una de las internacionalmente renombradas tiendas especializadas en sneakers, ubicada en Boston, presenta su interpretación del Energy Boost, el primer modelo de adidas...

2da. Edición Carrera Xochitla Run Dúo 2018

Ejercítate rodeado por hermosos escenarios naturales Tepotzotlán, Estado de México a 28 de junio del 2018.- Xochitla Parque Ecológico, realizará dentro de sus...

Butiq Live 1 mes gratis de entrenamiento en casa

FITCO una startup con presencia en toda Latinoamérica cuya misión es ayudar a los centros fitness  a crecer a través de sus...

Hoy, Guvera celebra a uno de los compositores mexicanos más importantes: José Alfredo Jiménez

José Alfredo Jiménez nos enseñó que las alegrías vividas, las decepciones amorosas y todas las vivencias pueden ser plasmadas en canciones. Escuchar a José...