Uno holograma para el Rey

0
883

Uno holograma para el Rey, del director de culto Tom Tywker, protagonizada por Tom Hanks, estrena en la cartelera mexicana

— Luego de trabajar juntos en Cloud Atlas, Tom Hanks y Tom Tywker presentan la comedia dramática Un holograma para el rey, parodia sobre los deseos de la realeza saudí, la globalización y la ambición de las empresas privadas estadounidenses.
— La producción multinacional entre Reino Unido, Francia, Alemania y Estados Unidos, cuenta con participación mexicana de la empresa Fábrica de cine, de Gastón Pavlovich.
— Historia sobre la pérdida y la nada que existe en el interior de un vendedor estadounidense necesitado de reinventarse económica y afectivamente, la película se ubica en Arabia Saudita antes de la Primavera Árabe.
— La película llegará a la cartelera comercial en 180 pantallas a través de Cinépolis Distribución este jueves 9 de junio.

El desierto con el sol siempre al límite de intensidad y las arenas secas y calurosas, inacabables e inabarcables, son el exótico destino de un vendedor estadounidense que enfrenta la urgente e imperiosa necesidad de rehacer su vida, tanto en lo económico y en lo profesional, como respecto a su propio vacío existencial en la más reciente cinta del director alemán de culto Tom Tywker, Un holograma para el Rey (A Hologram for the King, Reino Unido-Francia-Alemania-Estados Unidos-México, 2016).

En esta producción multinacional, en la que participa el productor mexicano Gastón Pavlovich –guionista y productor de El Estudiante (México, 2009, de Roberto Girault) y ahora de Silence (Estados Unidos, 2016, de Martin Scorsese)– a través de la compañía Fábrica de cine, la desolación y la nada marcan la azarosa y caótica llegada de Alan Clay (Tom Hanks), el representante de la empresa Relyand, contratado recientemente para convencer al rey de Arabia Saudita de adquirir un costoso equipo de teleconferencias que produce imágenes holográficas en tercera dimensión. Recién divorciado y tras perder esposa, casa y hasta su auto, Alan ha de enfrentar ese vacío interior con otro mucho más visible, ese que existe entre las dunas y el mar, en la inmensidad de un terreno vacío con apenas unos pocos edificios terminados, sobre el que se pretende erigir la Metrópolis del Rey para la Economía y el Comercio –King’s Metropoli for Economy and Trade, en una clara referencia al proyecto de Ciudad Económica del rey Abdullah, antes de la revolución social de la Primavera Árabe–, planeado para el 2025, pero en el que ahora ha de intentar primero organizar, junto con tres especialistas de su empresa, la presentación de sus aparatos de alta tecnología, pese a estar ubicados en una tienda de campaña sin Internet, comida ni energía de alto voltaje. Pero este drama en tono de comedia no es una historia común. No viniendo del afamado director de películas tan formidables y distintas como las variaciones en el tiempo de Corre Lola Corre (Lola rennt, Alemania, 1998) –Premio del Público en Sundance y ganadora de un Independent Spirit Award–; la extraña fábula sobre las posibilidades curativas del amor de La princesa y el guerrero (Der Krieger und die Kaiserin, Alemania, 2000) –Mejor Película Alemana de ese año–, y luego al frente de producciones internacionales como la adaptación del Best Seller de Patrick Süskind, El perfume: Historia de un asesino (The Story of a Murderer, Alemania-Francia-España-Estados Unidos, 2006), o su primer trabajo con Tom Hanks, la historia de ciencia ficción también sobre exploraciones temporales de Cloud Atlas (Alemania-Estados Unidos-Hong Kong-Singapur, 2012).

La película ganó el Film Award in Gold en la categoría de Mejor Sonido y fue nominada en Mejor Edición y Mejor Película en los premios de la Academia Alemana de Cine. Tras haber asistido al estreno mundial del filme, en el XV Festival Internacional de Cine de Tribeca, en Nueva York, el jefe de críticos de la revista Variety, Justin Chang, escribió el pasado 19 de abril que en este “filme excedido por lo extraño, la realidad capitalista del siglo XXI, en la cual el vendedor Alan (Hanks), se halla a la deriva en una tierra extraña en la que los jóvenes vestidos en túnicas blancas y con kufiyyas al cuello disfrutan videojuegos en sus iPads, los europeos expatriados se despojan de sus ropas en ruidosas fiestas nocturnas con albercas y una ciudad desolada se encuentra a la espera de las franquicias occidentales de comida rápida que quizás nunca lleguen.

Junto con el diseñador de producción Uli Hanisch y el cinefotógrafo Frank Griebe –su cámara retrata la calurosa y polvosa expansión de las locaciones marroquís y saudiárabes–Tywker captura el entorno de Alan en toda su arenosa, vidriosa sensación de otro mundo. Y junto con el editor, Alexander Berner, el director nos mantiene con toda seguridad fuera de balance con una sintaxis formal llamativamente nerviosa, acomodando en la narración secuencias oníricas y de recuerdos muy frecuentemente sin aviso.”

Un holograma para el Rey saldrá en 180 salas comerciales en 30 ciudades, como: Cancún, Cd. Juárez, Cd. Del Carmen, Chetumal, Chihuahua, Coatzacoalcos, Cozumel, Cuautla, Cuernavaca, Delicias, DF y AM, Guadalajara, Xalapa, León, Mérida, Minatitlán, Monterrey, Morelia, Oaxaca, Orizaba, Playa del Carmen, Puebla, Querétaro, Saltillo, San Luis Potosí, Tijuana, Toluca, Veracruz, Villahermosa y Hermosillo.

Deja un comentario