Vendrá a México Hisashi Nikaidoh, el médico japonés que hace milagros con y en el corazón; pionero de la translocación aórtica, inaugurará el Centro Cardiovacular del hospital ABC

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En lenguaje médico se llama translocación aórtica. En términos de vida significa salvar a bebés y niños que padecen raros defectos cardíacos y cuya tasa de mortandad va del 45% (durante el primer mes de vida) al 90% (al llegar a un año). Y el doctor que desarrolló esta técnica quirúrgica vendrá a México.
Se llama Hisashi Nikaidoh. Es un médico japonés, eminencia en la cirugía cardíaca y pionero, en 1983, de la translocación aórtica, la cual consiste reconectar la arteria del ventrículo izquierdo del corazón a través de un complejo procedimiento.
Nikaidoh estará el 18 de febrero en la Ciudad de México para la inauguración del nuevo Centro Cardiovascular del hospital ABC con el objetivo de compartir su conocimiento no sólo en cuánto a técnica quirúrgica, también en filosofía de vida.
“Alguna vez trabajé con pacientes en sillas de ruedas en Cuba. Ahí me enseñaron que, para conectar con ellos, yo tenía que usar rodilleras e hincarme para hablar a su nivel. Ahora hago eso mismo con mis niños, le pongo rodilleras a mi corazón para hablar a su nivel. Eso deberíamos hacer en la vida porque nadie debe hablar a los demás como si estuviera por encima de ellos”.
Hisashi, quien se enamoró de la medicina viendo a su padre atender heridos de la Segunda Guerra Mundial, es médico residente del Cook Children’s, centro hospitalario fundado en Fort Worth, Texas, hace 100 años con el objetivo de brindar servicios a los niños de la zona y que actualmente está en la lista de los Mejores Hospitales Pediátricos de Estados Unidos. Da servicio a niños de 40 países, en algunos casos de manera altruista.
El médico japonés fue invitado, además de por el Centro Cardiovascular del hospital ABC (liderado por el doctor Alexis Palacios Macedo), por la Fundación Kardias, organización dedicada al desarrollo de programas de excelencia para la atención de niños con enfermedades cardiacas.
Esta no es la primera vez que el doctor Nikaidoh impulsa la inauguración de un centro hospitalario. Hace seis años viajó a Tulsa, Oklahoma, para la apertura del Children’s Hospital at Saint Francis. En esa ocasión, conoció el caso de Kally Kiger, una bebé con múltiples defectos congénitos en el corazón. Tras advertirle a la madre, Theresa, que no sería algo fácil, propuso hacer él mismo la cirugía. Hoy, Kally es una niña que hace una vida casi normal y el médico Nikaidoh recibió ese año el premio Miracle Achievment (“Logro Milagroso”) otorgado por la cadena hospitalaria más grande de Estados Unidos.
Así que, aunque su residencia está en Fort Worth, cuyo hospital es uno de los centros de referencia de cirugía cardiovascular pediátrica más importantes del mundo, el médico japonés está siempre dispuesto a viajar para poner de rodillas su corazón y compartir su conocimiento, tal como lo hará en México el 18 de febrero.

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