ViajesVida y Estilo

Yucatán, cuna de la gastronomía que hace agua la boca

Tripa vacía, corazón sin alegría. En México gozamos de una gastronomía de esa que hace agua la boca, sin embargo, si hay que elegir un estado en el que la comida es la antesala al paraíso ese sería Yucatán. En Yucatán el desayuno, comida y cena es sinónimo de un festín para el estómago y no es para menos, prueba de esto es la querida cochinita pibil, un platillo que reconforta y alivia las penas, aunque sea momentáneamente, de todo aquel lo pruebe.  

La base de la cocina yucateca es de herencia maya y tiene como componente típico el horno de tierra donde se cocinan aves y carnes. Los españoles aportaron el cerdo, el trigo, los rábanos y otros productos alimenticios. Gracias a esta mezcla, los principales elementos de la cocina tradicional yucateca son el cerdo, guajolote, venado, maíz, jitomate, pepita de calabaza, achiote, cebolla morada, cilantro, chiles, rábanos y los jugos de las frutas cítricas que tan bien se dan en la península de Yucatán. 

Algunos de estos ingredientes, que a su vez son el alma de los platillos, llegan a la mesa de los yucatecos desde comunidades que cuentan con el apoyo de Saber Nutrir, este programa de responsabilidad social de Grupo Herdez que en esta segunda etapa ha llegado a tierras mayas y se ha encargado de instalar huertos, granjas y proyectos de comercialización.  

Con el apoyo de Saber Nutrir, las comunidades pueden continuar elaborando estos platillos los cuales, además de contar combinaciones exquisitas, nos hablan de sus costumbres, cada bocado es un recorrido por la fascinante historia de esta región.  

Algunos de los platillos que reinician la vida son, por ejemplo, el Poc Chuc, lo que en lengua maya significa “asar a las brasas”. En esta receta a base de puerco, las chuletas se ponen a marinar en jugo de naranja agria y se cocinan a la parrilla. Los acompañantes habituales son arroz, jitomate, cebolla asada y cilantro. Se salsea con un aderezo de jugo de naranja agria, cebolla cruda, jitomate y cilantro. 

Además del Poc chuc, el platillo de cada lunes en las fondas y casas yucatecas es el frijol con puerco. Una suculenta y sencilla receta con las que las cabezas de las familias preferían comenzar la semana, esta receta lleva frijoles negros, puerco, epazote y cebolla. Se acompaña con rábano picado, cilantro, aguacate y salsa chiltomate preparada con jitomate, chile habanero y ajo. El frijol con puerco es un platillo con el que los indígenas yucatecos comenzaron a utilizar el cerdo traído por los españoles. 

Como en toda Mesoamérica, la masa de maíz está presente en infinidad de recetas típicas y los excelentes cítricos regionales (limón, lima, naranja agria) le dan un gusto especial a salsas y marinados. La gastronomía yucateca enamora a los turistas con su mezcla de esencias prehispánicas y sabores españoles, europeos y de otras regiones de América. 

Estos sabores son preservados, en parte, por Saber Nutrir, pues en las cuatro comunidades en las que tiene presencia (Choyob, San Simón, Yax ha y Xohuayan) se han colocado 10 granjas, 20 huertos, 38 cisternas con captación de agua de lluvia y 14 sistemas de higiene y saneamiento.  

Mientras que, en las comunidades mazahuas del municipio de San José del Rincón, Estado de México se beneficiaron 66 familias con la implementación de 28 proyectos para la comercialización de jitomate, fresa, aves, borregos, así como 10 granjas y 5 invernaderos de seguridad alimentaria.   

A la par de estos proyectos Saber Nutrir también cuenta con el programa “Padrino Saber Nutrir”, iniciativa que, en 2021, ayudó a nueve pequeños a recuperarse de la desnutrición. Este programa entrega complementos alimenticios que permiten cubrir las deficiencias alimentarias de los niños que presentan desnutrición.  

Cualquier persona puede unirse a esta causa aportando 120 pesos mensuales, deducibles de impuestos; a cambio, cada dos meses, los padrinos reciben un reporte con el avance, foto de su apadrinado y la satisfacción de estar labrando un mejor futuro para los niños de las comunidades. Hasta el momento, Padrino Saber Nutrir respalda a 75 niños de nueve comunidades y gracias a su esfuerzo y del equipo de Saber Nutrir, en la zona mazahua la desnutrición pasó del 65% en 2013 a 54% en 2021.  

En resumen, durante el año pasado, gracias a estos proyectos se apoyó a 1,950 personas en vulnerabilidad alimentaria. Saber Nutrir, seguirá tomando las acciones necesarias, instalando proyectos y brindando apoyo a las comunidades para asegurar una mejor nutrición y la continuidad de las tradiciones de las familias mexicanas. 

Yesica Flores

Soy Yes, blogger desde hace más de 5 años. Me he especializado en el viejo y olvidado arte de divagar

Discover more from Style by ShockVisual

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading