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La desalinización de agua de mar puede ser una alternativa para mitigar la sequía, pero cuidado con la contaminación y los costos

La desalinización del agua o desalación del agua es el proceso de separación de sales de una disolución salobre (agua salobre o agua de mar) para convertirla en agua adecuada para el consumo humano, uso agrícola o industrial. El objetivo de las desaladoras es reducir la cantidad de sales y minerales dañinos para el organismo, y convertirla en agua potable. Gracias a la implementación de plantas desalinizadoras, que su principal actividad es tratar agua de mar o de lagos salados, se obtiene una fuente de agua viable.

El estrés hídrico que se vive desde hace tiempo ha ido incrementando al paso de los años orillando a gobiernos, industrias y a la misma sociedad a resolver los retos ambientales de manera sostenible, para poder abastecer tanto a la población de agua potable como a disponer de agua para la producción industrial sostenible. En la actualidad algunos países, como es el caso de los desérticos de Medio Oriente, Arabia Saudita, Argelia, incluso Estados Unidos, China y España han recurrido a la desalinización del agua.

A pesar de que convertir agua salada en agua apta para el consumo humano sea una posible solución a la escasez de agua, el proceso para tratamiento tiene su complejidad ya que paradójicamente esto implica acciones específicas y de cuidado que si no se planean y ejecutan adecuadamente estas podrían afectar al ambiente y en vez de ser un beneficio podría volverse un problema. Según una investigación respaldada por la ONU, 16,000 plantas desalinizadoras del mundo descargan 142 millones de metros cúbicos de salmuera diariamente, siendo agua hipersalada, la suficiente en un año para cubrir Florida bajo 30 centímetros de salmuera.

Algunos investigadores de la UNAM señalan que la desalinización del agua podría ser una opción para saciar la demanda en lugares donde el acceso es limitado, pero que lo importante es eficientizar los recursos. Se debe planear y disponer de la salmuera resultante tratando de que su afectación sea la menor al ambiente. De acuerdo con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) tan solo en 2007 ya se contabilizaban 435 plantas desaladoras en México, como las existentes en Baja California Sur y se planea la construcción de otras en Sonora. Esto resulta un costo significativo tanto en lo económico por el gasto de energía que implica para elevar presión; y por otro lado el costo ambiental que es disponer de las salmueras. Según una investigación respaldada por la ONU, las plantas de Medio Oriente, que operan en gran medida con agua de mar y tecnologías de desalinización térmica, normalmente producen cuatro veces más salmuera por metro cúbico de agua limpia que las plantas donde dominan los procesos de membrana.

La agencia nacional de investigación de Arabia Saudí, la KACST, en sus siglas en inglés, está construyendo la mayor planta mundial de desalinización del agua mediante energía solar en la ciudad de Al-Khafji, la cual utilizará un nuevo tipo de tecnología de concentración solar fotovoltaica (FV), sistemas de ósmosis inversa así como nuevas tecnologías de filtración de agua. Se prevé que la planta produzca 30,000 metros cúbicos de agua desalada al día, suficientes para dar servicio a 100,000 personas.

Hay que considerar que mitigar la escasez hídrica es una tarea de todos los días en donde se deben involucrar diversos grupos que desarrollen una planeación a largo plazo, poniéndose de acuerdo tanto gobiernos, empresas, industrias y la misma sociedad, donde cada uno de estos grupos utilice de manera adecuada los recursos hídricos y se le preste atención a las necesidades que requieren los sistemas de distribución, mantenimiento y potabilización del agua.

Veolia Water Technologies & Solutions cuenta con la experiencia, capacidad de ingeniería y soluciones tecnológicas para la desalinización sostenible y reutilización del agua además de promover los modelos de economía circular y la sostenibilidad del agua. El mejor aprovechamiento de los recursos y tratamiento de aguas residuales se torna en una gran inversión que a largo plazo no solo beneficia a las industrias sino también a las comunidades, ciudades y el medio ambiente.

Colaboración:

Juan Pablo Rodríguez Director Comercial de Veolia Water Technologies & Solutions México.

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