La empresa promoverá iniciativas que buscan contener el calentamiento global y estimular el consumo consciente

0
640

Entre los días 21 y 27 de septiembre, se realizará Climate Week NYC, iniciativa que anualmente promueve una serie de eventos para debatir sobre cuestiones climáticas urgentes. En 2020, la edición tendrá una influencia directa de los impactos producidos por la pandemia de Covid-19 y explorará lecciones aprendidas durante la transición hacia un futuro con cero emisiones netas de carbono. Se producirán alrededor de 350 eventos en la ciudad de Nueva York y el mundo, transmitidos por el Facebook de la Climate Week. Natura participará en distintas actividades los días 21 y 22.

El día 21, el CEO de Natura &CO para América Latina, João Paulo Ferreira, hará sus aportes en el Mobilizing New Power for Change, realizado por el Foro Económico Mundial (WEF), enfocado en derechos humanos y justicia social. Andrea Alvares, vicepresidente de Marca, Innovación, Internacionalización y Sustentabilidad de Natura, está confirmada para el Virtual Event for International Press & Influencers realizado por Natura US en el día 22.

Entre los temas que se discutirán durante la Climate Week están: Transición hacia Energía Limpia; Transporte e Infraestructura; Industria y Ambiente Construido; Finanzas, Inversiones y Empleos; Alimentos y Uso de la Tierra; Naturaleza y Ciencia; Política Internacional y de los EE.UU.; Juventud, Movilización Pública y Justicia; Viajes y Turismo Sustentables; e Impactos Climáticos y adaptación.

En su Compromiso con la Vida -Visión 2030-, que establece compromisos y acciones en un plazo de diez años, Natura &Co definió algunas prioridades que involucran la causa climática, como la meta de alcanzar cero emisiones netas de carbono hasta 2030. La compañía también reducirá las emisiones de carbono alineadas con metas científicas, rastreando las emisiones en toda la cadena de valor y de sus proveedores –desde la extracción de materias primas hasta el descarte de los envases–. Además, la empresa aplicará el Protocolo de Nagoya y pagos de ABS (acceso y distribución de beneficios) para impedir la pérdida de biodiversidad. La Alianza Basada en la Ciencia (Science Base Targets) también será socia de Natura en el desarrollo de nuevas medidas para la conservación de la naturaleza.

Actualmente, Natura contribuye a la conservación de 1,8 millones de hectáreas de selva en pie y pretende aumentar ese número a 3 millones hasta 2030, a través del fortalecimiento de las acciones de la empresa que buscan proteger a la Amazonia, además de esfuerzos colectivos para detener completamente la deforestación de la Amazonia hasta 2025. La empresa también está implementando un modelo económico circular enfocado en la regeneración, buscando garantizar metas como las de 100% de sus materiales sean reutilizables, reciclables o compostables; asegurar que el 50% del plástico que usamos sea reciclado; compensación de 100% de la cantidad equivalente de envase donde la infraestructura de reciclaje no exista; uso de 95% de ingredientes renovables y fórmulas biodegradables hasta 2030; e incentivo a la investigación y desarrollo de más soluciones regenerativas.

La selva en pie es más valiosa

En 2004, Natura realizó una investigación para el desarrollo de aceites y mantecas a partir de materias primas amazónicas e identificó el potencial de las semillas de Ucuuba, una especie de árbol típico de la Amazonia, cuyas semillas producen una manteca natural con alto poder de hidratación y reparación de la piel, usado en la fabricación de velas, jabones, cosméticos, perfumes e incluso en la repostería. Sus propiedades ya eran conocidas por las poblaciones nativas de la región, que utilizaban el aceite de la semilla como principal combustible para la iluminación de casas ribereñas durante los siglos XVIII y XIX. Nueve años después, la empresa lanzó la línea Natura Ekos Ucuuba. Para el desarrollo de los productos, la empresa trabajó a partir de la política de uso para especies vegetales en un escenario de vulnerabilidad, además de garantizar el comercio justo, ya que la Ucuuba forma parte de la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los Recursos Naturales (UICN) como una de las especies que se extinguirían hasta 2050.

En la década de 80, la Ucuuba fue excesivamente explotada por madereros para su uso en la construcción civil, pero actualmente Natura busca revertir ese cuadro con algunas iniciativas. Con el lanzamiento de la nueva línea Ekos, la empresa comenzó a desarrollar el Proyecto de Conservación de la Ucuuba para develar la diversidad genética del árbol y fiscalizar el trabajo de manejo de comunidades proveedoras, garantizando el suministro de las semillas, aliado a la conservación de la especie. El proyecto fue exitoso, identificando una buena diversidad genética en las áreas proveedoras y generando un Manual de Buenas Prácticas de Manejo y Conservación de la Ucuuba, además de haber sido capaz de movilizar y sensibilizar a las comunidades sobre el tema.

Se produjeron y distribuyeron alrededor de 5 mil plantines a las comunidades, buscando la conservación “on farm”, es decir, la plantación dentro de las propiedades de los productores, no solo en los lugares de origen de la planta. Esa cadena productiva contribuye a la conservación de 1,8 millones de hectáreas de la Amazonia, equivalentes a 1,8 millones de canchas de fútbol. Las comunidades también recibieron capacitación realizada por Natura, que recomendó a los ribereños solo la recolección de 50% de los frutos, para que el resto siembre naturalmente, con el objetivo de conservar la especie.

Estudios comprobaron que la cosecha anual de un árbol de Ucuuba preservado genera el triple de ingresos para las comunidades que la explotación maderera, ya que se puede hacer la extracción de semillas durante diez años, como mínimo, y rinde, en promedio R$ 25,00 por planta al año, mientras que la tala de los árboles ocurre solo una vez, rindiendo entre R$ 10,00 y R$ 20,00 por árbol.

Natura tuvo acceso al conocimiento tradicional de la Ucuuba a través del Movimiento de Mujeres de las Islas de Belém (MMIB), que se convirtió en socio de la empresa. Las mujeres del MMIB pasaron a tener una nueva fuente de ingresos a través del suministro de las semillas en una región sustentada solo por la pesca y el turismo. Los nuevos recursos resultaron en la reforma de la sede de la asociación, que ahora cuenta con una biblioteca, cursos de capacitación sobre manejo de suelo y cultivo orgánico, y creación del proyecto Vida y Compañía, que asegura atención médica y actividades para sus habitantes mayores.

Iniciativas sustentables

Natura es Carbono Neutro desde 2007. Eso significa que la empresa compensa todas las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que no puede evitar. Además tiene como meta la reducción de las emisiones de CO2 en toda la cadena productiva y el Programa Natura Carbono Neutro, que realiza un mapeo de las emisiones en toda la cadena de valor para reducir y neutralizar emisiones de CO2. La empresa también forma parte de la iniciativa Transform to Net Zero, que busca la transición hacia una economía con cero emisiones netas de carbono. Entre 2007 y 2019, Natura redujo ya 1,1 millones de toneladas de CO2, equivalentes a la contaminación generada por alrededor de 193 mil vueltas en coche alrededor de la Tierra.

La compañía es considerada una empresa B Corp desde 2014, habiendo sido la primera de América Latina en obtener esa certificación. Eso quiere decir que Natura forma parte de una red global de empresas que creen que el crecimiento económico y el bienestar social y ambiental deben andar juntos. Además, los productos Ekos poseen certificación UEBT (Unión para el BioComercio Ético), que evalúa y confirma la realización del comercio justo, el trabajo de conservación de la biodiversidad brasileña y la relación de confianza de la empresa con la comunidad. El sello fue creado por la ONU con el objetivo de incentivar el biocomercio ético y justo. Natura también posee el certificado Leaping Bunny, concedido por Cruelty Free International, que reconoce el compromiso de la empresa con la eliminación de las pruebas en animales.

En 1983, Natura comenzó a utilizar repuestos, siendo la primera marca de cosméticos en adoptar esa medida, que actualmente evita el descarte diario de residuos equivalente a la cantidad producida por 4,7 millones de personas. En la línea Ekos, los repuestos contribuyen a que se evite la emisión de 621 toneladas de carbono y todos los envases plásticos están hechos de PET 100% reciclado. Recientemente, la empresa también lanzó un programa de logística inversa, que permite el canje de cinco envases vacíos por un nuevo producto en las tiendas propias de la empresa. El objetivo es incentivar el descarte correcto de los envases y el reciclaje.

Natura ya reutiliza 925 toneladas de plástico reciclado por año en la producción de envases de los productos de la marca, evitando que el equivalente a 31 millones de botellas PET de 1 litro se convierta en basura. La empresa también utiliza vidrio reciclado en su perfumería desde 2015, evitando el descarte de 1.600 toneladas de vidrio por año. En 2018, Natura comenzó a apoyar la iniciativa global New Plastics Economy, de Ellen MacArthur Foundation, que incentiva la práctica de la economía circular. Así, asumió el compromiso de eliminar envases plásticos innecesarios hasta 2025 a través de rediseño, innovación, nuevos modelos de entrega y reciclaje. En 2019, Natura logró utilizar 2.400 toneladas de materiales reciclados en los envases de sus productos, además de haber recuperado 10.500 toneladas de residuos posconsumo en Brasil, Argentina, Chile, Colombia y Perú gracias al Programa Natura Elos y más de 142 mil toneladas de residuos con el Programa Dele una Mano al Futuro, de la Asociación Brasileña de la Industria de Higiene Personal, Perfumería y Cosméticos (ABIHPEC).

Deja un comentario