ENFERMEDADES DE TRANSMISIÓN SEXUAL Y SU IMPACTO EN LA FERTILIDAD

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De Dra. Krystal Azucena De Santiago Aguirre
Biología de la Reproducción / Ginecología y Obstetricia

Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) son infecciones que afectan tanto a mujeres como a hombres y que pueden generar un grave daño a la salud y vida reproductiva debido a las complicaciones que se derivan si no se toman las medidas de cuidado necesarias, por ejemplo, existen casos de infertilidad, embarazos ectópicos o cáncer, debido a una ETS.

Entre los gérmenes más frecuentes causantes de la ETS están: Chlamydia, Gonorrhoeae, Ureoplasma urealyticum, Streptococcus viridans, Mycobacterium tuberculosis y agentes virales (virus de inmunodeficiencia humana o VIH, virus del papiloma humano o VPH).

Y aunque las consecuencias en las mujeres son más comunes, también los hombres tienen problemas que podrían impactar de forma negativa. Estas enfermedades en ocasiones son asintomáticas, por lo que su detección muchas veces es complicada, en el hombre estos microorganismos se adhieren a la pieza media de la cola del espermatozoide disminuyendo su movilidad, lo que provoca que no lleguen a fecundar el óvulo.

En el caso de la Clamidia, es posible que hasta el 70% de los hombres no presenten síntomas y sólo cerca del 30% de las mujeres tendrá síntomas o signos de la enfermedad, razón por la cual es necesario que las mujeres se examinen para diagnosticarlas y tratarlas, con el fin de disminuir el riesgo de complicaciones. Es posible que las mujeres asintomáticas noten secreciones vaginales, ardor al orinar o dolor abdominal.

Datos recopilados por la Organización Mundial de la Salud señalan que cerca de 89 millones de personas presentan infección por Chlamydia trachomatis.

En relación a las ETS y la infertilidad masculina, algunos estudios indican que la infección se puede propagar de la uretra al epidídimo, a veces produciendo bloqueo de los conductos espermáticos, que causan trastornos en la producción de espermatozoides. En general, estas infecciones pueden producir atrofia testicular u obstrucciones de las vías seminales. Su relación con fenómenos inmunológicos como consecuencia de la producción de anticuerpos antiespermatozoides, así como incrementos de los niveles de leucocitos seminales y radicales libres.

Las Enfermedades de Transmisión Sexual, tales como el virus de la inmunodeficiencia humana puede producir SIDA, el virus del papiloma humano puede dar lugar a cáncer de cuello uterino, los gonococos, clamidias, tricomonas y otros gérmenes pueden producir enfermedad inflamatoria pélvica que es grave en si misma sino recibe tratamiento adecuado, pero además es causa de infertilidad y de dolor crónico ginecológico.

Aunque la transmisión sexual es la causa más común de esta condición, las bacterias pueden penetrar en el organismo después de una intervención o procedimiento ginecológico, como la implantación de un DIU después de un parto, de un aborto espontáneo). Los riesgos de infertilidad aumentan en un 15% en la medida que se repitan los eventos de enfermedades de inflamaciones pélvicas, ya que con cada infección no tratada adecuadamente, aumenta la posibilidad de causar obstrucciones.

La mayoría de los problemas de salud graves causados por las ETS pueden prevenirse mediante:

1. La demora en la iniciación de la actividad sexual (para adolescentes);

2. La reducción del número de parejas sexuales;

3. La utilización correcta y consistente de preservativo.

La prevención de las ETS disminuye las probabilidades de complicaciones para los pacientes sino que también previene nuevas infecciones en la comunidad. Mientras más rápido se cure una ETS, menor será la posibilidad de que se transmita a otras personas.

Por lo anterior, es de suma importancia acudir a valoración médica ante la sospecha de padecer alguna enfermedad de transmisión sexual para evitar sus consecuencias y alteraciones que puede causar a la fertilidad tanto en la mujer como en el hombre.

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