Soltero empedernido

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Todos conocemos a personas adultas sin pareja. A algunas no se les conoce muchos novios y otras sin embargo pasan de uno a otro en breves periodos de tiempo.Cuando han existido muchas posibilidades de encontrar pareja y seguimos solos, tendremos que plantearnos qué estamos haciendo, dónde nos estamos equivocando o si existe algún mecanismo interno que nos está complicando la elección.

¿Quién tiene el problema?
Puede que muchos de los candidatos tengan defectos, pero realmente ¿no ha existido ninguno que pudiera servirnos? Cuando 20 personas no me gustan tendremos que empezar a pensar que tal el problema le tengo yo, ¿no?
Las causas de no estabilizarse en una relación pueden ser múltiples con lo cual sería difícil establecer una pauta común para todos, cada persona es un mundo y tiene sus exigencias. A continuación detallamos algunas de las posibles causas.
Causas que pueden provocar la inestabilidad

Visión negativa de la pareja y de la continuación de la relación
A veces comenzamos a ver más defectos que virtudes, nuestra necesidad de perfeccionismo o de tener una seguridad al 100% nos hace comenzar a dudar de si es la persona adecuada y a menudo sin más dilación rompemos la relación por miedo a equivocarnos. No damos oportunidad para habituarnos a su forma de actuar, no hay que olvidar que siempre necesitamos un proceso de adaptación.

Falta de involucración en la relación
Esperamos que el otro lo haga todo y si no es así nos enfadamos. ¿Porqué creemos tener el derecho a no hacer nada? Las relaciones hay que trabajarlas y llevan su tiempo y su esfuerzo, si te quedas sentado esperando al otro, es fácil que te aburras y lo dejas.
Involúcrate y ponte en marcha, también depende de ti organizar salidas, proponer planes…

Tienes resentimiento y odios acumulados de relaciones pasadas sin resolver que no te dejan vincularte con nadie nuevo

Aun tienes una puerta abierta y debes cerrarla antes de comenzar algo nuevo. Esto suele ocurrir en separaciones y rupturas conflictivas. Los rencores y remordimientos sólo te afectan a ti, la persona a la que van dirigidos no se entera de nada, con lo cual quítatelos de encima lo antes que puedas si no quieres fracasar en todas tus relaciones. Cada persona es distinta y no tiene porqué repetirse el mismo suceso dos veces.

Miedo a no gustar
Tu autoestima está muy debilitada, no confías en ti mismo y piensas que el otro solo se percatará de tus defectos. Ten en cuenta que si se ha fijado en ti será por algo bueno o algo que está buscando en una pareja. Tu no eres el encargado de hacerle cambiar de opinión, refuerza tus puntos fuertes y enséñaselos. Entérate de qué es lo que más le gusta de ti y foméntalo. El que tú no te gustes no implica que no gustes a los demás.
Traumas antiguos que no nos dejan querer o dejar que nos quieran
Problemas de maltrato doméstico en casa . Padres muy críticos y muy rígidos forman personalidades muy cortantes o poco emotivas. A veces se genera un miedo a no ser querido o simplemente creemos que no nos lo merecemos, con lo cuál ya nos encargamos de buscar pruebas que nos lo demuestren. Buscamos “peros” a la relación donde no los hay para demostrarnos a nosotros mismos que de nuevo no somos dignos de ser queridos.

Todas estas situaciones pueden hacer que una persona no se centre en una relación y las deje pasar de larga sin esforzarse. Realmente suponen un problema que tendremos que resolver si lo que realmente queremos es vivir en pareja.

Buscar relaciones superficiales
Sin embargo, no todas las personas actúa así. Está el caso contrario, existen personas que deciden tener relaciones superficiales y poco comprometidas para así seguir manteniendo su libertad. Esta libertad es muy preciada y está en todo su derecho a mantenerla, siempre y cuando no le provoque malestar.
Cuando estamos seguros de lo que hacemos no hay problemas. El problema surge cuando hacemos cosas para defender ideas irracionales o para mantener la norma social y seguir la pauta que nos dicta la sociedad.

Si la situación empieza a preocuparte…
Cuando el hecho de no tener pareja estable te preocupa y te amarga, es el momento de preguntarte qué problema hay, qué es lo que te lo impide y porqué no te gusta nadie. Valora a cada persona de manera justa y equilibrada, no valen las “visiones de tunel” en las que solo ves una parte de la persona, habitualmente negativa, y das de lado otros muchos aspectos que pueden ser positivos o neutros. Esa persona es el conjunto de cosas y no solo las malas. Tendrás que averiguar si te compensa salir con ella. Haz un listado de los pros y los contras y decídete así.

También suele ocurrir que nos hacemos muy cómodos viviendo en libertad y cuando iniciamos una relación tenemos que contar con el otro para muchas cosas. De este modo, cuando surge algún problema, en vez de intentar solucionarlo, lo que hacemos es eludirlo o romper la relación, no luchamos por ella, nos gusta más la comodidad y la tranquilidad. Los conflictos no apetecen y estar en pareja a veces genera conflictos, con lo cual rompo y ya está. Problema resuelto.

Pero, ¿realmente quiero romper? ¿Estoy seguro que el problema es tan grande que me supera? O, simplemente, soy bajo para relacionarme y prefiero estar solo.

Hay que valorar cada situación
Valora la situación y posiciónate, ninguna elección es mala cuando estés feliz en ella. Si te frustra y estás mal empieza a cambiar y busca soluciones.
Dependiendo del problema que tengas tendrás que buscar soluciones distintas, y algunas no estarán en tu mano o por ti mismo no podrás solucionarlas, por ejemplo si crees que es debido a un trauma infantil a un maltrato o a una antigua relación negativa.
Si sigues sin superarlo necesitas ayuda externa especializada. Cuanto antes lo superes, antes podrás seguir con tu vida adelante.

Refuerza la seguridad y decide por ti mismo
A menudo nos dejamos llevar por lo que se espera de nosotros en la sociedad en la que nos movemos. Muchos se casan o buscan pareja porque tienen que hacerlo, porque es lo normal, el que no consigue pareja es un bicho raro. Si nos dejamos llevar por esto, es fácil que nos encontremos viviendo una vida que no queríamos vivir.
Realmente es importante que cada persona decida por sí misma y que sea feliz con la decisión tomada. Así podrás dejar de lado las posibles críticas y hacer su vida alegremente. Si te dejas llevar por el “que dirán” te equivocarás.
Refuerza la seguridad y decide por ti mismo. Si lo que te apetece es ir de flor en flor, hazlo sin perjuicios, si te apetece quedarte solo y disfrutar de tu libertad, hazlo o si quieres vivir en pareja arregla tu situación emocional a nivel de autoestima, miedos… y ponte a buscar y a trabajar.

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