Como fortalecer mi relación de pareja

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Para poder conseguir una pareja reforzada y segura tendremos que fijarnos unos objetivos y plantearnos cuáles van a ser nuestras estrategias a la hora de aprovechar momentos determinados.Siempre se nos va a exigir un determinado comportamiento ante situaciones difíciles y es ahí donde tendremos que estar a la altura. Cuando todo va bien es muy fácil quererse y mantenerse unidos.
Cuando las cosas se tuercen, ya sea por problemas económicos, enfermedades u otras cosas, nuestra actitud fomentará el buen curso de nuestra relación o lo destrozará. Siempre hemos dicho que la mejor forma de mantener una relación de pareja es con una buena comunicación.

El amor puede terminarse

Por otro lado está el amor, que también puede terminarse. Cuando sucederá es difícil de saber y no podemos estar a la expectativa porque estaremos amargados y no podremos disfrutar de nuestra pareja. Nuestra función mientras estamos juntos es intentar que las cosas salgan bien y para ello tendremos que saber como comunicarnos.

A la hora de expresar tus deseos o tus sentimientos, puedes utilizar un estilo agresivo o ser un pasivo que no comunica nada. Ambas formas no servirán para conseguir nuestro objetivo de pareja duradera. Lo mejor será que comiences por aprender como hacerlo bien y esto será con un estilo asertivo.
Discusiones tranquilas y pausadas

Las personas que saben utilizar este tipo de comunicación son las ideales para entablar una discusión ya que siempre defenderán sus derechos, opiniones o deseos, sin embargo nunca harán daño a los demás, tendrán en cuenta sus opiniones y serán considerados con su forma de pensar.

Cuando sabemos utilizar este tipo de comunicación, nos enfrentaremos a una discusión con una forma de expresión pausada y tranquila, siempre escucharemos lo que tiene que decir el otro, le daremos la razón o le entenderemos a pesar de que no estemos de acuerdo con lo que dice y, por encima de todo, defenderemos nuestra postura; eso sí, sin utilizar en ningún momento la agresión o la amenaza.
Nuestra pareja no se pondrá a la defensiva y entre los dos podremos llegar a acuerdos beneficiosos para ambos. Conseguirás lo que deseas de un modo tranquilo y tu pareja no se sentirá engañado o defraudado, se utilizará mucho la resolución de problemas y los acuerdos ya que es una forma de comunicación activa y resuelta.

Frases típicas que utilizará el asertivo en una discusión serán:
“Te entiendo…, sin embargo yo creo…”
“Puede que tengas razón pero yo sigo pensando que…”
“¿Qué es lo que no te gusta exactamente?”
“Quizás estés en lo cierto…, pero yo creo que…
Esta forma de comunicar será la ideal en la mayoría de los casos, ya sea a la hora de enfrentarnos en un conflicto, o para dar nuestra opinión, o para hacer una crítica. Al principio de las frases se muestra interés por lo que el otro opina, incluso a veces se le da la razón a medias, pero a lo largo de la conversación se deja siempre claro el punto de vista que nos interesa haciendo de esta manera que nuestro contrincante no se ponga a la defensiva puesto que lo que hacemos en primer lugar es adularle o darle la razón. En una relación de pareja será la mejor alternativa para solucionar los problemas.
Búsqueda de soluciones

También tendremos que aprender a enfrentarnos a los problemas que nos surjan de la mejor manera posible y para ello deberemos de tener claro algunos conceptos.

Por ejemplo, cuando uno de los miembros involucra al otro en decisiones o problemas que no le competen directamente y cuando la decisión no le afecta, va a aparecer una presión en la pareja innecesaria y negativa para la relación. Tendremos que saber diferenciar los problemas propios y personales, de los de pareja.
Será importante diferenciar una discusión, de una búsqueda de soluciones. Son cosas distintas. En las discusiones se lanzarán recriminaciones, el tono de voz será cada vez más alto y no se solucionará el problema, ya que las alternativas beneficiarán a cada miembro de la pareja por separado y en muchas ocasiones, ni siquiera saldrán a discurso dichas alternativas. Sin embargo, en la solución de problemas se darán opciones que beneficien a los dos miembros de la pareja o al menos se podrá llegar a un mutuo acuerdo.

Qué hacer ante un conflicto
Las parejas en conflicto se diferencian de las normales, no en la cantidad de problemas, sino en las habilidades para resolverlos. A la hora de enfrentarnos a un problema podemos seguir los siguientes pasos:
Comunicar el problema al otro, pedir ayuda, explicar el problema a mi pareja y hacerle ver que no sabemos resolverlo por nosotros mismos. Decidir en este momento si es un problema que nos compete a los dos o a uno solo de nosotros.
Especificar bien el problema, intentar aislarlo del resto de componentes que nos pueden llevar a error.
Elegir el momento adecuado, evitar plantear un problema cuando el otro está cansado, enfermo, cuando hay otras personas delante o cuando no tenemos tiempo suficiente para poder terminar la resolución.
Usar habilidades para favorecer la resolución como pueden ser: Mantener una postura activa, dando soluciones posibles sin descartar nada de antemano. No dejar pasar el problema , ni convivir eternamente con él. Tener paciencia y aceptar que todos tenemos problemas y que nos puede llevar algún tiempo dar con la solución más beneficiosa para nosotros. Aprender a escuchar al otro. No siempre tenemos la verdad absoluta, a veces, una opinión neutral puede ayudar, de algún amigo o compañero. Recuerda que los familiares no son neutrales y tenderán a ponerse siempre de su lado de la balanza. Ver a mi pareja como a un aliado y no como a un enemigo más al que tengo que combatir.

Tienes que cuidar tu relación

Cuando intentas reforzar tu relación de pareja tienes que tener claro que tu función será construir la relación, cuidarla y esforzarse, porque las cosas no siempre saldrán por sí solas.
Creencias del tipo “todo es maravilloso”, “vivo en un cuento de hadas”, “yo soy así y no voy a cambiar”…, pueden estropear algo con futuro.

Analiza bien tus sentimientos y aclara las ideas, haz un listado de las cosas que estás dispuesta a dar y otro de las cosas que quieres recibir.
Después intercámbialo con tu pareja y dedicaos a cumplir todo lo que podáis. Así estaréis seguros de hacer lo posible para manteneros unidos y satisfechos.

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