WESTWORLD, una serie que se destaca en un mar de infinitas posibilidades

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En los últimos años hemos sido testigos de una profunda evolución en el mundo de la televisión, donde cada vez hay más y mejores historias. No es de extrañar que así sea, ya que la oferta de contenido y sus diferentes plataformas se ha amplificado de tal manera que los televidentes de hoy navegan en un mar de posibilidades, donde las expectativas se multiplican y las audiencias se ponen más exigentes.

Son pocos los canales que han podido sobrellevar con éxito esta evolución, captando y reteniendo la atención de los espectadores. HBO se distingue con su oferta vanguardista, que incluye algunas de las producciones más icónicas de los últimos tiempos, como THE SOPRANOS, THE WIRE, BOARDWALK EMPIRE, ROME, GAME OF THRONES y más recientemente WESTWORLD, hoy en su segunda temporada.

Detrás del éxito de estos títulos hay muchos factores, pero quizás uno de los principales es la autonomía creativa que HBO dispensa a sus realizadores para crear series no convencionales que atrapan a las audiencias de tal forma que se vuelven parte intrínseca de la cultura popular.

WESTWORLD reúne los altos atributos de calidad y originalidad sinónimos de las superproducciones de HBO, los cuales han llevado a la serie a ser reconocida con 22 nominaciones al Emmy® en tan solo su primera temporada y a tener el nivel de audiencia más alto para una serie de HBO en su primera temporada. Exploremos en más detalle por qué WESTWORLD ha impactado de tal manera tanto a la crítica como al público, al punto de convertirse en el próximo fenómeno global de la televisión.

Una historia llena de intriga
Inspirada en la película homónimo de los años 70 de Michael Crichton, el WESTWORLD original plantó las semillas de lo que eventualmente se convirtió en este fascinante thriller filosófico. Con excepción de algunas pequeñas diferencias, la trama de la película y la serie son esencialmente las mismas: un parque de atracciones futurista controlado por alta tecnología, donde androides de apariencia humana llamados anfitriones permiten a los visitantes dar rienda suelta a sus instintos y vivir cualquier tipo de aventura sin correr riegos.

WESTWORLD, la serie, es la ampliación de los conceptos y conflictos establecidos en la película, pero que no pudieron ser mayormente examinados en un filme de solo 110 minutos, explica su codirector Jonathan Nolan. “Vi la película original cuando era un niño, y realmente me asustó. Hasta el día de hoy no puedo mirar a Yul Brynner (el protagonista) sin sentir algún tipo de ansiedad. El productor J.J. Abrams me llamó, y estaba interesado en las interrogantes que el largometraje aborda, y que francamente no tuvo tiempo de explorar”.

El concepto central de este drama es el de la inteligencia artificial y hasta qué punto la humanidad está dispuesta a llevarla. Es un tema controversial que ha cobrado especial interés en los últimos años dados los adelantos tecnológicos. En WESTWORLD se explora el aspecto ético de estos adelantos como en ninguna otra producción de televisión y lleva a a reflexionar sobre los límites de los seres humanos y su relación la tecnología.

Pero la trama de WESTWORLD va más allá de abordar este tema tan relevante. Los hilos que se tejen a lo largo de la historia han atrapado a los fans de tal manera que se han generado foros de discusión sobre la serie en Internet y redes sociales. Un sello indiscutible de WESTWORLD es que nada es lo que parece; el elemento de sorpresa siempre está mantieneny la serie presentasrgo de la historia han atrapado a los fans de tal manera que se han generado foros de discusión presente y mantiene a la audiencia en vilo, generando teorías sobre el giro que tomará la serie en cada episodio. WESTWORLD es una serie que reta a la audiencia a buscar respuestas a partir de pequeñas pistas que se muestran en la trama.

Personajes complejos y reparto de primera
Los anfitriones, personal administrativo y visitantes de WESTWORLD son quienes llevan a la audiencia a lo largo de esta compleja e inmersiva historia y, al igual que la trama, siempre nos están sorprendiendo. Durante la primera temporada, vimos evolucionar a los androides de tal manera que hasta se nos olvida que no son humanos.

Es un efecto similar al que HBO logró con THE SOPRANOS y que rara vez hemos vuelto a ver: llegamos a sentir simpatía por los villanos, repulsión por los héroes, y confusión sobre quién es bueno y quién es malo – o incluso un entendimiento de que nadie puede ser encasillado por completo en estas categorías. Son personalidades sumamente profundas con las que nos identificamos. Y en la segunda temporada nos vuelven a tomar desprevenidos y cambian por completo, generando admiración y un sentido de constante evolución en el camino que creemos que tomará la historia.

Estos personajes cobran vida gracias a la actuación magistral del elenco de la serie que incluye a luminarias del tercer arte jamás reunidas en una misma serie como Anthony Hopkins, Ed Harris, Evan Rachel Wood, James Marsden, Jeffrey Wright y Thandie Newton. Nunca antes una serie de televisión había atraído a tantas estrellas icónicas de cine.

Melodías que unen mundos
También la producción musical de WESTWORLD está posicionada en el mismi nivel de la mas alta calidad, y cuenta con una excepcional banda sonora, en este caso creada por el compositor alemán-iraní Ramin Djawadi responsable también de la musicalización de GAME OF THRONES, y de películas como IRON MAN, CLASH OF THE TITANS, PACIFIC RIM, WARCRAFT y A WRINKLE IN TIME.

En WESTWORLD, donde se mezclan el mundo futurista y el viejo oeste, Djawadi logra fusionar estos polos opuestos a través de populares canciones de rock como Paint It Black (Rolling Stones), Seven Nation Army (The White Stripes) y Heart-Shaped Box (Nirvana), utilizando el piano como elemento unificador o creando versiones sinfónicas que añaden color y grandeza a cada una de las escenas.

Esta mezcla de música popular con tonos de época se logra de manera única, utilizando un elemento familiar para la audiencia – las canciones de rock – y a la vez metiéndolas de lleno al parque de WESTWORLD de una forma tán harmonica que parecen haber sido creadas para dar vida a ese preciso momento en ese mundo. Cuando una historia logra usar la música de una manera tan inmersiva, genera un vínculo más íntimo con la audiencia.

Una serie que conecta más allá de la pantalla
Al romper con convencionalismos y hacer un viaje al interior del alma, WESTWORLD conecta con la audiencia a un nivel diferente de todas las otras producciones de ficción – mismo aquellas hoy consideradas clásicos de la televisión y el cine. Así, dando un vistazo profundo a la forma como miramos al mundo, la ciencia y sus posibilidades, WESTWORLD nos invita a hacer una pausa para escapar de la cacofonía impuesta por la propia tecnología y buscar respuestas en nuestro interior reflexionando sobre la dirección y el sentido de nuestra existencia. Es así como HBO sigue marcando la diferencia en el mar de posibilidades infinitas que ofrece la televisión de hoy.

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